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Plan B 2.0, Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble




 

 


Plan B 2.0

Título original: Plan B 2.0
Updated and Expanded
Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble
Autor: Lester R. Brown
Editorial: W·W·Norton & Company
Año de edición: New York, 2006




Plan B 2.0
Rescatar un planeta con estrés y una civilización en dificultades

Recopilar y anunciar algunas de las llamadas para fomentar un mundo más sostenible es el objetivo de esta web. Lo hacemos facilitando aquéllas que no puedan suponer obstáculos lingüísticos para la mayoría. Sin embargo, somos conscientes que en algunas ocasiones hay buenas obras que la lógica del mercado no facilitará que sean traducidas. Sin ir más lejos tenemos el ejemplo del Capitalismo Natural impulsada por el Rocky Mountain Institute obra editada en varios idiomas menos el castellano, excepto una breve síntesis.

La labor que desde el 2001 desarrolla Lester R. Brown a través del Earth Policy Institute, del cual es presidente y fundador, está avalada por su dilatada experiencia que lo ha convertido en uno de los mayores expertos mediambientales. Aunque quizás su principal papel sea, como afirma el Washington Post, el de ser agitador de las consciencias respecto a las cuestiones ambientales. El Earth Policy Institute por su parte se postula como una entidad para promover la economía ecológica sostenible a la vez que para marcar las tendencias que permitan desarrollarla. Desde sus páginas editan periódicamente las Alertas del Planeta que puedes leer en castellano en Terra.org.

La primera versión de Salvar el Planeta: Plan B fue escrita en el 2003 y publicada en español en el 2004. Ahora, Lester R. Brown ha revisado y actualizado su visión que fue presentada en versión inglesa a principios de enero 2006. Es evidente que las tendencias socioambientales de nuestra civilización han cambiado, especialmente, por la expansión económica de China, pero también por los avances tecnológicos y algunos logros políticos como la puesta en marcha del Protocolo de Kioto. Este Plan B 2.0 es también el fruto de la voluntad por continuar actualizando las tendencias que deben inspirar un modelo de civilización sostenible. Aunque la impresión es que vamos hacia el abismo, no es menos cierto que hay signos de esperanza por todo el planeta. Pero tampoco podemos negar que otras civilizaciones que nos precedieron como la sumeria, la maya, la de los habitantes de la isla de Pascua debieron su declive a cuestiones ambientales.

La obra aborda en su primera parte los principales problemas y se hace un especial hincapié con el llamado declive del petróleo, los posibles efectos de la subida del nivel del mar, así como los signos que identifican el estrés de los sistemas naturales y los que alertan sobre los estilo de vida insostenibles. Como revisión y actualización la respuesta a esta realidad acuciante de degradación socioambiental el Plan B 2.0 recalca sus propuestas basadas en: erradicar la pobreza y estabilizar la población mundial, restaurar la tierra y su capacidad de producción de recursos alimentarios, así como otras propuestas que permitan poder alimentar los 7 mil millones de humanos que seremos en breve. Todo ello sin olvidar las tecnologías energéticas para reducir nuestra dependencia del petróleo y estabilizar el clima y los diseños básicos par fomentar las ciudades más sostenibles (puesto que es el espacio de residencia de más del 50 % de la familia humana). Finalmente, se plantean las nuevas opciones tanto para construir una nueva economía como para no agotar el presente.

Cada vez hay más voces que advierten sobre el estado de la cuestión planetaria y otras que plantean propuestas que reformulan la economía y, por tanto, el estilo de vida. Estas voces no pueden ser desoídas. Como tampoco podemos permanecer inmóviles puesto que nuestra civilización ha generado una crisis planetaria sólo comparable a la de una gran guerra (eso, sí, en la  que perderemos todos mientras continuemos empujando hacia la destrucción global a nuestro único habitat: la Tierra). Hay demasiados venenos corriendo por los ríos, almacenándose en los suelos y esparciéndose por todo el globo a través del aire. El Ártico, blanco e impoluto antaño es hoy un auténtico depósito de químicos volátiles en toda las escalas de la cadena ecológica, desde el zooplancton hasta los inuits, pasando por renos, ballenas y osos polares. Debemos movilizarnos como si de tiempo de guerra se tratara para poner este esfuerzo suplementario que precisamos para cambiar de rumbo. Y precisamente, es sustituyendo los actuales presupuestos militares por acciones sociales que mejoraremos nuestro arsenal para ser la generación que cambió el curso de una civilización que durante el siglo XX se comportó de forma irresponsable con el entorno.

Como afirma Lester Brown al final de su obra, somos tú y yo, cada uno de nosotros los únicos que podemos ser parte de la solución adoptando e impulsando estrategias como las expuestas por el Plan B. La opción quizás sólo la tendremos durante el primer tercio de este siglo XXI. Más allá, probablemente, no habrá marcha atrás ni poniendo todo el empeño. El Plan B 2.0 Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble es una llamada inquietante, pero a la vez optimista, para redireccionar el rumbo y convertirnos en portavoces de las nuevas generaciones para legarles un planeta habitable.

Como es habitual, la obra de Lester Brown está escrita con un lenguaje directo, claro, fácil de comprender y con el punto de lucidez que la experiencia de más de 30 años analizando las tendencias socioambientales puede aportar. No es extraño que hombres de negocios como el Presidente de la CNN, Ted Turner, haya adquirido más de 3.500 ejemplares para repartir entre políticos, empresarios y otros líderes sociales. Precisamente, leer esta obra y regalarla a las personas de nuestro entorno es una forma de colaborar. Además, la lectura de obras como el Plan B 2.0 nos predispone para convertirnos en parte de la solución para rescatar un planeta con estrés. En otras palabras, un buen antídoto para tomar la energía necesaria para sacar de la UVI a una civilización intoxicada con sus propias medicinas de la que no podemos escapar, pero con la cual podemos sucumbir o sobrevivir. De todos nosotros depende la elección.