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Plantas compañeras en el huerto ecológico

Saber asociar las plantas es clave en el huerto ecológico, nos ayuda a proteger de plagas y enfermedades a los cultivos, atraer polinizadores, evitar carencias, mejorar la tierra, aprovechar mejor el espacio con crecimientos alternados, sombrear, entutorar, etc.

Portada del libro publicado por La Fertilidad de la Tierra.

Plantas compañeras en el huerto ecológico. Guía de cultivos asociados, es un manual que trata precisamente de las asociaciones más beneficiosas para nuestro huerto mezclando flores aromáticas, arbustos, bandas florales con las hortalizas que plantemos y a su vez la relación entre estas. Es un libro totalmente ilustrado en el que se detallan las propiedades de cada una de las plantas compañeras que podemos plantar en nuestro huerto y fotos para su identificación.

Una planta compañera es una planta útil en nuestro huerto aunque no sea para el consumo. Atrae a los insectos auxiliares que nos ayudan a mantener la huerta libre de plagas, o bien repele a los perjudiciales. Se asocia provechosamente con otras plantas ene el marco del cultivo pues enriquece la tierra. No todas las plantas pueden ser buenas compañeras y algunas pueden ser altamente perjudiciales por su carácter invasor. Algunas son buenas para unas hortalizas y otras no. De cada planta descrita en el libro se detallan las asociaciones favorables que se han probado y las desfavorables. En total se describen 262 plantas y 24 especies de animalillos. En su mayor parte están ilustradas, y las que no lo están, las podemos fácilmente visualizar en internet, dado que están perfectamente descritas e identificadas.

Por ejemplo, la mostaza de campo (Sinapis arvensis), una hierba no deseada muy extendida, que a menudo se utiliza como abono verde por su rápido crecimiento, pero que por su abundante floración atrae a un gran número de de avispas parásitas de mucha utilidad para proteger, por ejemplo, a las coles de los pulgones si la plantamos como banda floral en nuestro huerto al lado de estas. Además esta planta nos puede ser de ayuda para eliminar las plantas adventicias. Se puede sembrar justo al lado del emplazamiento que recibirán las patatas, el tomate, el puerro o las judías, o bien al final de la estación de cultivo (antes de mediados de octubre ) sobre las parcelas del huerto que quedan libres, ya que la mostaza tiene también una acción desinfectante frente a los nématodos del género Globodera –perjudicial para la patata- y frente a los hongos patógenos. A las babosas no les gusta la mostaza por lo que es bueno sembrarlas en los emplazamientos que acogerán a las plantas sensibles a estos moluscos.  En definitiva, es una planta que es especialmente valiosa que se asocia bien con coles (especialmente el brócoli) la lechuga y las flores anuales. No es nada amiga del girasol.

Sirva pues este ejemplo de la mostaza para darse una idea de la riqueza en consejos y buenas prácticas que aporta el libro Plantas compañeras en el huerto ecológico. Guía de cultivos asociados, en su apartado del catálogo de plantas que describe. Pero esto es sólo la mitad del libro. La primera mitad de este  nos aporta diez buenas razones para asociar las plantas compañeras y describe las siete reglas de oro que hay que respetar así como las diferentes maneras de asociar las plantas.

Uno de los cuadros informativos del libro Plantas compañeras en el huerto ecológico

El trabajo de los autores del libro, Sandra Lefrançois y Jean-Paul Thorez, es de una gran calidad; como ejemplo diremos que se han tomado la molestia incluso de advertirnos del porqué hay tantas informaciones contradictorias sobre las plantas compañeras. Argumentan que en un sitio de internet norteamericano indican que la col, repollo o coliflor es una mala vecina para el tomate y que en cambio para los biodinámicos es al revés. Resulta pues que a menudo las informaciones sobre asociaciones no han sido constatadas en el campo y en otros casos depende de factores ambientales como la tipología del suelo y otras variables como la climática. En cualquier caso, este manual publicado por La Fertilidad de la Tierra se basa en la experiencia de numerosos agricultores y también de las enseñanzas de los principales métodos de cultivo ecológico (biodinámica, Gertrud Franck, etc.). Sin embargo, todavía tenemos mucho que aprender de las plantas compañeras y cuales son las mejores combinaciones posibles. Por ejemplo, el método de las Paradas en Crestall de Gaspar Caballero describe también sus propias asociaciones y con este podemos ensayar nuevas opciones.

Página del libro Plantas compañeras en el huerto ecológico.

La asociación de plantas en los cultivos viene de antiguo pero no ha sido sino en estas últimas décadas que se han sistematizado de una forma científica. Lamentablemente, la aparición de la agricultura industrial relegó su papel y estas se conservan básicamente en el campo de la horticultura familiar o urbana donde por razones de economía y buena práctica se prefieren métodos de cultivo que minimicen el uso de fertilizantes y plaguicidas artificiales. El verdadero motivo de asociar las plantas cultivadas es sacar el máximo beneficio de estas asociaciones y de la presencia de plantas silvestres.

Hay diez buenas razones para fomentar la asociación de plantas compañeras:
1. Aprovechar mejor el terreno con cultivos intercalaos
2. La alelopatía: cuando las plantas se detestan o se aman
3. Limitar las “hierbas no deseadas”
4. Alimentar correctamente a las plantas
5. Mejorar la tierra
6. Proteger los cultivos contra enfermedades y nemátodos
7. Alejar a los insectos perjudiciales
8. Favorecer la fauna auxiliar
9. Colaborar con el buen funcionamiento del ecosistema y la conservación de la biodiversiad
10. Garantizar la polinización.

Finalmente, transcribimos de forma sintética las siete reglas de oro descritas ene el libro para ponernos manos a la obra en la huerta y convertir esta en un vergel, no sólo de alimentos, sino también de olores, colores y biodiversidad.

1. Diversificar las especies
2. Cuidar de las necesidades básicas
3. Tener cuidado con las plantas con un fuerte efecto alelopático negativo
4. Prestar atención a los calendarios de cultivo
5. Utilizar la dosis justa de compost
6. Tener cuidado con los tratamientos adaptados sobre las plantas de la asociación
7. No plantar más de lo necesario

Este libro, como otros de la colección de manuales prácticos para la agricultura ecológica, publicados por La Fertilidad de la Tierra, es una obra imprescindible para el amante de la horticultura, pero también para cualquier docente que quiera dar un enfoque más dinámico a sus clases de ciencias naturales. Ya publicamos que el mundo de las plantas nos ofrece un sin fin de enseñanzas y sin duda, Plantas compañeras en el huerto ecológico contribuye a este menester con creces. 

Artículo elaborado por el equipo de redacción de terra.org. Imágenes del libro publicado por La Fertilidad de la Tierra.

actualizado: 
22/04/2014
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