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Responsarbolidad




 

 


ResponsARBOLidad

Título Responsarbolidad
Autor: Jordi Bigues
Editorial: Ediciones GPS, S.L.
Madrid 2005



ResponsARBOLidad
Guía práctica para evitar el cambio climatico, la crisis ambiental y forestal

El prestigioso periodista ambiental Jordi Bigues ha escrito una guía práctica para evitar el cambio climático, la crisis ambiental y forestal. El título en si ya es casi un acrónimo en el que la palabra responsabilidad y árbol se conjugan para crear un concepto del que el autor se convierte en un contumaz divulgador. La responsarbolidad es un neologismo que responde al reto de nuestro tiempo: la sostenibilidad ecológica basada en el uso inteligente de los recursos y la biofilia o veneración y estima por la vida. Esta guía pretende crear consciencia, o sea tener conocimiento para actuar de acuerdo con el propio criterio. En este caso, la trascendencia ambiental de la guía se basa en un gesto sencillo que es simbólico, ,renovable y que trasciende a las futuras generaciones: plantar un árbol. Por ello el libro ya viene con un mensaje sin tapujos: ¿Cuántos árboles tiene que plantar el lector de este libro?

Responsarbolidad es también una campaña de la empresa de inversiones ecológicas y responsables Maderas Nobles de la Sierra de Segura que impulsa la plantación de árboles para neutralizar o cuando menos minimizar los efectos contaminantes de nuestra existencia cotidiana con una idea simple “devolver a la naturaleza lo que su suyo”. No es una campaña cerrada sino abierta a las empresas, a las familias, a las personas. Porqué todos podemos invertir en plantar árboles que más tarde fijarán dióxido de carbono, producirán oxígeno, protegerán el suelo y al final de su ciclo vital aportaran una madera noble, valiosa para fabricar muebles y otros productos madereros con garantías ecológicas.

Este es un libro de apoyo a una campaña consciente y responsable, por lo que su autor, Jordi Bigues no ha querido dejar cabos sueltos. Afronta el problema de la necesidad de plantar árboles por lo que algunos científicos ya denominan como la “sexta extinción” causada por los graves afectos de la actividad humana sobre la atmósfera: el llamado cambio climático. El concepto en sí todavía hay algunos expertos y gobiernos que lo menosprecian. Por ello Responsarbolidad se emplea a fondo en demostrar que los bosques y las selvas son  fijadores de carbono en mayor cuantía de la que quizás se haya valorado. Los bosques españoles, sin ir más lejos, compensan un 5 % de las emisiones que vertimos por nuestra actividad económica. En la idea de fomentar un criterio consciente el libro se adentra bajo el título de “más madera” a la situación de los bosques en el mundo así como de las actividades regeneradoras como son las plantaciones y las certificaciones forestales

No puede haber consciencia sin evidencia. Responsarbolidad se adentra en el cálculo de la huella ecológica y de las emisiones tóxicas a partir de la experiencia promovida por la Fundación Ecología y Desarrollo. El objetivo de esta actividad que cualquier oficina puede emprender es el de contabilizar las emisiones de dióxido de carbono para una vez establecido el inventario de emisiones proceder a elaborar un plan de acción para la reducción de emisiones de carbono (PARC). Dentro de los planes de reducción se contemplan la plantación de árboles. Aproximadamente, cada 210 árboles absorben anualmente una tonelada de dióxido de carbono. Un proceso parecido podemos realizar en nuestros hogares  y medir de este modo los consumos energéticos, en agua y residuos. Unas tablas nos informan sobre los datos de consumo junto con las emisiones que suponen para que podamos valorar en que intervalo se encuentra nuestra realidad: óptimo, medio y viable. Por ejemplo tomar una ducha con ahorro puede suponer unos 35 litros frente a los 70 litros de media por 5 minutos. En este caso también disponemos de la posibilidad de elaborar nuestro plan de acción para aportar nuestra cuota de responsarbolidad. Un plan que dispone de herramientas para ahorrar no sólo de tipo tecnológico sino de inversiones que podemos realizar para fomentar ahorros reales. Este es el caso de la contratación de la llamada electricidad verde a compañías auditadas y que invierten en nuevas fuentes de energía renovable. Es el caso de invertir en energía solar en nuestro hogar instalando paneles para calentar el agua caliente sanitaria o incluso para restituir parte de la electricidad que consumimos a partir de su generación con paneles fotovoltaicos en la cubierta o tejado de nuestro hogar. Finalmente, podemos invertir en plantar árboles como nos ofrece Maderas Nobles de la Sierra de Segura. Todas estas herramientas permiten neutralizar emisiones de carbono como proponen la Fundació Natura y la Fundación Ecología y Desarrollo con la web ceroco2.

Finalmente, el libro esboza el concepto del indicador de la huella ecológica desarrollado por Wackernagel y Rees que basa sus cálculos en la superficie productiva de tierra y de mar necesaria para generar los recursos que consumimos y, además, en la superficie que precisa para absorber las emisiones y los residuos que generamos con las tecnologías actualmente disponibles. El interés de este indicador es que puede aplicarse a cualquier país y establecer una comparación a nivel mundial. Una vez más los árboles nos permiten nuevas esperanzas. Actualmente se estima que hay unos 120 árboles por habitante. El Plan Forestal Español prevé aumentar esta cifra en el 2009 a 250 árboles por persona, una cifra sin embargo alejada de los 1.575 árboles que se necesitarían para neutralizar las 7,5 toneladas de emisiones media en España incluidas las emisiones industriales y los servicios. Está claro de todas maneras que la solución no pasa solamente por plantar árboles sino que precisa también de una reducción de nuestro consumo energético de recursos. Aquí la propuesta de la obra Simplicidad Radical de Jim Merkel aporta un método para una vida más austera que sólo provoque 2,15 hectáreas/habitante/año de huella ecológica (la mitad de la actualmente en nuestro país).

Como no podía ser de otro modo, esta obra escrita con una inusitada sensibilidad, cargada de datos, de referencias y de opciones nos lleva al sublime epílogo entre la visión resistente del movimiento femenino Chipko que protege los árboles de ser talados abrazándose a los mismos. Sin duda una bella metáfora para una sociedad que precisa urgentemente de un plan para superar la pérdida de biodiversidad y los embates del cada día más evidente cambio climático. Un obra imprescindible para cualquiera que tenga hijos y los ame como se merecen. El futuro precisará de más frugalidad, pero la responsarbolidad puede ayudar. Empieza a leer este libro y cuando lo termines planta un árbol o invierte en neutralizar emisiones. El libro se terminó de imprimir el día que entró en vigor a nivel internacional el Protocolo de Kioto, el 16 de febrero del 2005. Ambos, un buen regalo para el planeta.