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Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal

Este libro se adentra en el fascinante mundo de las plantas desde el rigor científico y al mismo tiempo usando un lenguaje accesible a cualquier lector. Esta interesante obra nos muestra que el reino vegetal no es tan sólo un ingrediente fundamental para la vida en el planeta, sino también un gran obsequio para el ser humano y su inteligencia. El estudio de la inteligencia vegetal puede revelarse crucial para el progreso humano en la medida que nos permite observar nuestra mente con otros ojos, puesto que las plantas manifiestan los llamados comportamentos "emergentes" (aquellos que son inexistentes en lor organismos tomados de forma individual pero que regulan lo colectivo) tan presentes en nuestra sociedad actual.

Portada del libro publicado en 2015 por Galaxia Gutenberg.

Los estudios detallados en el libro Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal del profesor Stefano Mancuso e Alessandra Viola  han demostrado que las plantas son sensibles (es decir, que están dotadas de sentidos), se comunican (entre ellas y con los animales), duermen, memorizan e incluso son capaces de manipular a otras especies. Además, pueden describirse como organismos inteligentes a todos los efectos. Las raíces conforman un frente en continuo avance, con innumerables centros de mando, de suerte que el aparato radical se erige en guía de la planta como si fuera un cerebro colectivo, o mejor, una inteligencia distribuida que, a medida que crece y se desarrolla, va recabando información importante para su nutrición y su superviviencia. 

Las plantas perciben parámetros físicos y químicos que los animales no perciben. Son especialmente sensibles a los campos eléctricos o magnético que muy pocos animales perciben. Varios estudios demuestran que la raíz de las plantas dispone de sensores para percibir hasta veinte parámetros físicos y químicos. Aunque nos cueste de comprender las plantas al emplear en su comuniacción moléculas químicas tienen lo que llamaríamos desde nuestra percepción un buen olfato. No tienen un órgano concreto como tenemos nosotros o los animales para recibir ese tipo de mensajes sino que todas las células de su tejido vegetal pueden captar a ese tipo de moléculas y actuar en consecuencia con ellas. Las moléculas volátiles están en la base de toda la información de las plantas.

Mancuso, director del International Laboratory of Plant Neurobiology, e impulsor de la The Society of Plant Signaling and Behavior, defiende que lo que nosotros consideraríamos como la función neural que realiza el cerebro animal, en las plantas lo realizan las raíces. Por esto afirma que: “La evolución ha estructurado las plantas de forma modular, sin concentrar las funciones en órganos únicos, sino distribuyéndolas por el ser en su conjunto. En su momento, como hemos visto, fue una elección estratégica fundamental gracias a la cual las plantas pueden desprenderse de partes considerables de su organismo sin que su supervivencia se vea en peligro. Los vegetales no tienen pulmones ni hígado ni estómago ni páncreas ni riñones, y aun así son capaces de llevar a cabo todas las funciones que estos órganos realizan en los animales. ¿Por qué, entonces, la ausencia de cerebro debería impedirles ser inteligentes? Fijémonos en el caso de la raíz, la parte de la planta a la que, como hemos visto, incluso Darwin otorgaba capacidad de decisión y guía (…) Darwin estaba convencido de que las diferencias entre el cerebro de un gusano o el de cualquier otro animal inferior y la punta de una raíz no son tan sustanciales”.

Detalle de los tentáculos de una planta carnívora. Foto: Linv.org

Si la inteligencia es la capacidad de resolver problemas las plantas son inteligentes ya que estas "miden y son conscientes de forma permanente de 20 parámetros, que van desde la humedad y la temperatura, a la gravedad, los campos electromagnéticos y la radiactividad...En cada punta de las raíces existen células similares a nuestras neuronas y su función es la misma: comunicar señales mediante impulsos eléctricos, igual que nuestro cerebro. En una planta puede haber millones de puntas de raíces, cada una con su pequeña comunidad de células; y trabajan en red como internet". Esta era precisamente una de las ideas de la película Avatar. Por tanto, estudiar como las plantas abordan los problemas, nos permite también advertir la importancia de la interacción que tenemos la especie humana con el mundo vegetal. Además la mayoría de las sustancias medicinales empleadas por los seres humanos ya proceden de las plantas. 

Ilustración del libro.

El estudio de la inteligencia vegetal arroja, según el autor, "luz sobre un aspecto muy interesante de la investigación acerca de la inteligencia en general. Por decirlo en pocas palabras, al estudiar las características de la inteligencia vegetal resulta evidente la dificultad que tiene el ser humano para comprender los sistemas vivos que razonan de manera distinta a la suya. Se dería que sólo es capaz de apreciar inteligencia parecida a la humana". 

Stefano Mancuso, que cuenta con un amplio equipo de  investigadores que trabajan en el instituto de investigación que dirige, sostiene que "las plantas pueden calcular con precisión sus circunstancias, utilizar sofisticados análisis de costes y beneficios, así como adoptar acciones definidas para mitigar y controlar diversas agresiones ambientales. Son capaces de un auto refinado y reconocimiento no-yo, exhibir comportamientos territoriales y mostrarnos sus complejas habilidades comunicativas. La comunicación y señalización en las plantas abarca tanto las señales químicas como físicas como aquellas que emplean como vías de comunicación. Las plantas interactúan con los animales atrayéndolos con flores de colores o deliciosas frutas para asegurarse de que sus flores consiguen polinizadas y sus semillas se dispersen. Las plantas tienen una rica vida social, exhibiendo diferentes cooperativa o comportamientos antagónicos de acuerdo con el grado de relatividad entre ellos".

Se estima que el ser humano conoce apenas el 5% o 10% de las especies vegetales que habitan con nosotros el planeta y que de éstas se extrae el 95 por ciento de todos sus principios medicinales.  Cada día desaparecen muchas especies, sin ni siquiera haberlas descrito científicamente, y con ellas se pierden casi seguro muchas soluciones a los problemas de la Humanidad. Aprovechémonos de ellas, inspirémonos más en ellas; incluso desde un punto de vista tecnológico, que hasta ahora prácticamente solo se ha fijado en esquemas animales. Trabajan en un plano totalmente distinto, y no le prestamos atención. Estudiémoslas más, aprovechémonos más de su inteligencia, de su manera de resolver problemas. Se trata de abrir los ojos y dar visibilidad a la inteligencia vegetal. Este libro es una verdadera revelación para comprender mejor al reino vegetal de forma holística.

>> Índice del libro

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Artículo elaborado por la redacción de terra.org. 

actualizado: 
06/05/2015
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