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Angry Inuk

Las focas son uno de los principales símbolos de la lucha por los derechos de los animales, sin embargo, también son el alimento base y un elemento fundamental de la economía de los inuit, la cultura indígena que habita las tundras del norte de Canadá, Alaska y Groenlandia. La tradición ancestral de cazar focas no solo es básica para su alimentación y economía, sino que tiene un rol central en el ámbito social y en la identidad inuit. La ruidosa lucha de las principales organizaciones ecologistas para erradicar la matanza de focas en el mundo ha estrangulado la forma de vida de esta comunidad que, debido a su naturaleza silenciosa, no ha tenido nunca voz en el debate público. Angry Inuk se alza con voz propia narrada por una directora de la propia comunidad inuit.


Los Inuit, mal llamados en occidente esquimales, están entre los pueblos indígenas cuya peculiar cultura está siendo aniquilada. Empezaron a ser acorrolados en los años cincuenta del siglo XX para que abandonaran su sociedad nómada y luego una vez la mayoría estuvieron asentados les cuestionaron sus tradiciones. Incluso filmes hollywodianos como Los dientes del diablo (1960) abordó el tema. Pero la vida de los inuits se vió definitivamente alterada cuando en los años setenta del pasado siglo se cuestionó la caza de focas. La denuncia fue sobretodo contra la caza industrial llevada a cabo por grandes corporaciones canadienses pero también  incidió en la  cacería de focas artesanal al bloquearse comercialmente cualquier producto de la foca. Para este pueblo, la foca es más que un alimento.

Hace décadas que las organizaciones ecologistas obtienen mucho dinero defendiendo a las focas (peluches promocionales incluidos) y sin duda era necesario detener las masacres industriales. Pero este dinero ha empobrecido a los indígenas inuits al impedirles vender la artesanía basada en la piel y los huesos de foca. Irónicamente, las personas que luchan contra la caza de focas están haciendo más difícil la vida de los pueblos del Ártico cuyo medio de vida ha estado ligado a la conservación de su fauna y el medio ambiente en general.

Las prohibiciones comerciales de pieles de foca en todo el mundo a partir de 1983 y especialmente en la Unión Europea para evitar la captura de los cachorros de foca de pelo blanco hizo que los precios de todos los productos de la foca se desplomaran y con ellos el medio de vida de los inuits. "Nunca nos hemos recuperado de eso" reconocía la directora de Angry Inuk y añadió que  después de que los Inuit fueran forzados a abandonar su estilo de vida y no pudiendo vender productos de foca la pobreza se cebó en toda la comunidad inuit.   "Los grupos de derechos de los animales y las campañas contra la cacería de focas se llevaron nuestra fuente de ingresos", afirma Alethea Arnaquq-Baril ya que es el único modo de vivir de los pueblos árticos.

Inicialmente,  con la película Angry Inuk Alethea Arnaquq-Baril quería centrar su testimonio en la historia de la prohibición y los efectos de la normativa de la UE bloqueando cualquier producto de piel de foca. Pero poco después de iniciar la filmación, la UE aprobó una nueva regulación en 2009, incluso más estricta que la anterior. Así que de repente Arnaquq-Baril se encontró en una tormenta de controversia. Ella y sus compañeros activistas denunciaron que con esta normativa se les impedía usar la piel de foca para sus vestidos tradicionales con el objetivo de que se escuchara la realidad desde la perspectiva de un pueblo indígena maltratado. Las amenazas ecologistas contra estos inuits no se hicieron esperar. Arnaquq-Baril  no estava dispuesta a guardar silencio y se tomó un año libre hasta que explotó viendo la pobreza a su alrededor: "los niños inuit van a la escuela con hambre, siete de cada diez niños inuit van a la escuela con hambre y no está bien" y no puedo callarme.

Inuit enojado (mejor que Inuit enfadado) que es como podríamos traducir su título original Angry Inuk, es una advertencia sobre que la caza artesanal de foca en el norte nada tiene que ver con las matanzas a palos de las crias de foca. Este documental pone su foco, con un cierto sarcasmo, a un problema al que los grupos ecologistas parecen explotar para sus intereses particulares. Esta pura ignorancia de los grupos ecologistas queda reflejada con los que Arnaquq-Baril trata de tener una conversación. Así, de forma asombrosa se pone de manifiesto como por parte de los ecologistas se antepone la cultura ancestral de los inuits al problema de la caza comercial de focas que nada tiene que ver con la que practican los indígenas.

La película utiliza el elemento de la ira para mostrar la lucha de los pueblos árticos por defender sus tradiciones. Por un lado, Angry Inuk presenta a los Inuit con su cólera subyacente y su conciencia casi mística en el uso de cada parte de las focas, desde sus pieles hasta sus entrañas. En el debate sobre la caza de focas está implícito la imposición de una cultura sobre otra que no es más que un capítulo más en  la historia de la domesticación de las comunidades indígenas por parte de la sociedad occidental (y los inuits son una de ellas). Este documental  nos permite conocer desde más cerca un pueblo único en el planeta Tierra y cuyo modo de vida amenazamos al proteger la icónica imagen del bebé de foca.

Angry Inuk es un documental donde la directora inuit, Alethea Arnaquq-Baril, da por fin a su pueblo la oportunidad de defenderse de los prejuicios culturales que envuelven su estilo de vida y de plantar cara a los grandes grupos ecologistas internacionales que nunca les han querido escuchar frente a frente.

La iniciativa de distribuir este film es de El Documental del Mes organización que lo difunde durante el mes de septiembre 2017 a través de unas casi cincuenta salas por nuestro país.

Alethea Arnaquq-Baril, directora y activista
Alethea Arnaquq-Baril es una directora inuit del Ártico canadiense, donde se encuentra su compañía productora, Unikkaat Studios. Su obra gira en torno a la cultura inuit y se centra en reivindicar y mantener dicha cultura. Ha dirigido el premiado documental Tunniit: Retracing the Lines of Inuit Tattoos, el hipnótico corto Inuit High Kick y dos cortometrajes de animación, Lumaajuuq y Sloth. Ha trabajado como productora ejecutiva y ha coproducido el documental Arctic Defenders, de John Walker, y Experimental Eskimos, de Barry Greenwald. Más recientemente, ha dirigido Aviliaq: Entwined como parte del Embargo Project.

Ficha técnica

Cartel del film.

Dirección: Alethea Arnaquq-Baril
Producción: Unikkaat Studios Inc. en coproducción con National Film Board of Canada y asociados a EyeSteelFilm.
Producción ejecutiva: Bob Moore, Daniel Cross, David Christensen
Fotografía: Qajaaq Ellsworth
Edición: Sophie Farkas Bolla
Música: Florencia Di Concilio
Animación: Jonathan Wright
Año: 2016
País: Canadá - Nunavut
Género: Documental
Duración: 85 min
Distribución: El Documental del Mes

Películas relacionadas:

- Atanarjuat, la leyenda del hombre veloz (2001)

- Nanook el esquimal (1922)

- La sombra del lobo (1992)

- Otros pueblos. Canadá primavera esquimal (1993)

Artículo elaborado por la redacción de terra.org. Fotogramas del documental.

actualizado: 
07/09/2017
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