Energía Solar y Nutrición
Carles Durán

Desde tiempos inmemoriales usamos la fuerza del fuego como elemento transformador. Este hecho fue el detonador que disparó nuestra evolución en lo material. Ahora solo nos falta ser felices.

Una aventura sin riesgos

COCINAR LOS ALIMENTOS, abrió un abanico de posibilidades para una dieta más completa, variada y equilibrada, factores todos ellos necesarios en estos momentos dado que ciertos estados, costumbres, etc. queman mucha energía. Las energías más sutiles son las que se degradan con más facilidad y, son también, las que alimentan los aspectos más espirituales del ser, más allá de las calorías, proteínas, y vitaminas. Así los cereales, las legumbres y otros vegetales pasaron a formar parte de la dieta humana, también la carne se tornó más digestiva etc.
EL MANEJO DE ENERGÍAS tiene sus riesgos y para su correcto uso hay que tener conocimiento y ser cauteloso, de lo contrario, nos podemos convertir en "aprendiz de brujo" y todo este poder se puede volver en contra nuestro. Los alimentos quemados pueden perjudicar la salud, los hornos de microondas están en el entredicho. Más los riesgos que comporta manejar las energías para cocinar; incendios, explosiones, quemaduras, humos, suciedad, irritaciones, electrocuciones, intoxicaciones, irradiaciones diversas, etc.
EL FUEGO no es más que una pequeña muestra de la energía cósmica, que en nuestro ámbito planetario está representada por el Sol. Él es quien marca el ritmo, nos mantiene; nos da calor, hace crecer las plantas, los animales, y es animador de todo lo que vive en la Tierra. También nos anima a nosotros; ya sea directamente por su nutriente radiación o por la acción de ésta sobre los distintos reinos.
EL HORNO SOLAR nos permite cocinar los alimentos de manera natural, con la energía del Sol, sin riesgos, y con resultados muy apreciados.
Está compuesto por una caja resistente a la intemperie, aislada, cerrada por un cristal que permite la entrada de la radiación solar, y atrapa el calor en su interior por efecto invernadero, pudiendo alcanzar hasta 140 grados. Condiciones suficientes para cocinar, teniendo en cuenta que los alimentos se cuecen a partir de 80 grados, temperatura fácil de conseguir en un día soleado.
SIRVE PARA; cocinar, hornear pan, hacer bollos, conservas, tostar frutos secos, esterilizar biberones, material de botiquín, pasteurizar agua para beber, tierra para macetas, secar plantas, trabajos manuales, o leña para encender fuego, etc.
LA COCCIÓN de los alimentos con este método es; sana, limpia, fácil, económica y no calienta la casa. La comida no se quema ni se pega; sin necesidad de vigilar ni remover, y mantiene su valor energético.
NO CONSUME ningún tipo de combustible, no produce humos, no contribuye a la deforestación, y no causa contaminación ni agresiones a las personas, a los alimentos ni al medio.
AUTOSUFICIENCIA; por la simplicidad de construcción, de manejo, de mantenimiento, por su bajo coste y por la inexistencia de intermediarios para su funcionamiento.
En caso de catástrofes o dificultades en el suministro de energía permite potabilizar agua y cocinar indefinidamente mediante la acción del Sol.
DE UTILLIDAD Para pueblos con escasez de recursos, comunidades, situaciones de emergencia, lugares desertizados, en el campo, en la terraza de un piso, etc.
FUNCIONAMIENTO: Hasta el paralelo 56; se puede cocinar con la energía del sol de 6 a 8 meses al año los días soleados y hasta el paralelo 28; todo el año, aunque hay diversos factores que relativizan estos datos.
Ubicar el horno en un lugar dónde pueda recibir el sol directamente, durante tres o cuatro horas seguidas.
Se puede cocinar la comida del mediodía y la cena o para varios días.
Es aconsejable emplear recipientes ligeros, de color negro y que tengan tapadera. De esta manera se puede cocinar con muy poca agua o incluso, en algunos casos, con la propia de los alimentos. Esto es importante dado que gran parte de los nutrientes queda en el caldo.
También se puede cocinar sin tapar la comida, por ejemplo, poner directamente unos pimientos, unas cebollas, unas patatas o unas manzanas. Es muy agradable verlos cocer y quedan muy sabrosos.
EL TIEMPO DE COCCIÓN no es crítico, debido a que al cocinar lento y con temperaturas suaves, el calor se reparte por todo el espacio sin que haya puntos más calientes que otros. El sol, al desplazarse actúa como temporizador, no hay que temer que la comida pueda quemarse o pegarse a la cazuela, por lo tanto no hay necesidad de intervenir durante la cocción.
Dar un paso más en esto de hacer sin hacer; así por ejemplo por la mañana, preparas en tres recipientes; lentejas, arroz y verduras, ¡ha! y unas manzanas para el postre, lo pones todo en el horno solar y te vas a hacer tus cosas. Al mediodía haces una ensalada, sacas la comida del horno, pones el agua para el té, y a comer. Buen provecho.

CROQUIS DEL HORNO SOLAR

MONTAJE

INSTALACIÓN
Es recomendable instalar el horno en un lugar fijo; sobre una mesa o un pie que permita su orientación.
NO PRIVACIDAD
Este material puede ser usado sin restricciones por todo el mundo, su uso no comporta ningún riesgo y es bueno para la salud.

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