Buenos hábitos al cocinar nos pueden ayudar a ahorrar
Cocinar es una actividad cotidiana en la que intervienen siempre factores como la salud, la nutrición, la comodidad o el simple placer de la gastronomía. Desde el punto de vista energético, sin embargo, cocinar es fundamentalmente utilizar el calor y, por tanto, la energía. En nuestro país el 11 % del consumo de energía (electricidad y gas natural) es utilizado para cocinar los alimentos.
Existen diferentes formas de ahorrar energía mientras cocinamos. Estas buenas prácticas no sólo harán que disminuya la factura de electricidad o gas natural a final de mes, sino que, al llevarlas a cabo, estaremos colaborando en disminuir la contaminación. Algunos consejos que nos ayudarán a ahorrar casi el 30 % del consumo de la cocina son:
Cocinar siempre con recipientes cuyo fondo sea mayor que el fogón. Tapar siempre las cacerolas. Descongelar los alimentos dentro de la nevera. Evitar abrir la puerta del horno innecesariamente. Habituarse a la olla exprés. En caso de utilizar placas eléctricas, desconectarlas unos minutos antes de que acabe la cocción. En caso de cocinas de gas, reducir el fuego cuando se esté hirviendo el alimento.
Consumo de energía cocinando CON BUENOS hábitos en un año
Consumo de energía cocinando CON MALOS hábitos en un año
Ahorro en un año
Una persona
30,71 euros
39,92 euros
9,21 euros
Familia de 4 personas
122,84 euros
159,68 euros
36,84 euros
Calculado a partir de 1 Kw de energía a 0,11 euros, 1 m3 de gas natural a 0,42 euros y 1 m3 de agua a 0,70 euros. Estos precios corresponden a la media española.