A primera vista, viendo el auge en las iniciativas de parques eólicas o de inversiones en fotovoltaica, como los proyectos de huertas y parkings solares, uno puede pensar que la política gubernamental está por la labor. Sin embargo, todo se basa en una política de primas que en cualquier momento puede derrumbarse como un castillo de naipes. Los fondos de inversión para las renovables sigue siendo muy escasos. La política del PP no ha despejado las dudas para fomentar inversiones en renovables, más allá de lo que es un negocio por la política de primas. Por otra parte no hay duda que frente al potencial solar y eólico del país, el gobierno está absolutamente mediatizado por el sector nuclear.
Cinco medidas imprescindibles para fomentar las energías renovables
Garantizar el sistema de primas En España el sistema de primas a las renovables es el más bajo de Europa y además no están garantizadas por un período de tiempo como en Alemania. La prima más alta, de 0,44 euros/kWh se ofrece a instalaciones fotovoltaicas domésticas de menos de 5 kWp, pero se exigen condiciones empresariales para un espacio que se considera privado e íntimo.
Implantar una red de Agencias locales de energía No basta con ordenanzas solares que obliguen a los constructores. Es preciso crear oficinas de información públicas para fomentar la reducción de las emisiones tóxicas y a la vez ahorrar energía.
Fomentar el consumo de electricidad verde
Con nuestra cuota de suministro eléctrico podemos incidir hacia dónde dirigir las inversiones energéticas. Abonarse a una compañía de suministro de electricidad verde comprometida con las energías renovables es la única forma de condicionar al mercado para que este deje de invertir en combustibles fósiles.
Homologar la calidad de las empresas instaladoras Las empresas instaladoras deberían aportar un certificado de ahorro de las instalaciones que realizan y dar garantías para cuando no funcionan. Falta un sello oficial para homologar los centenares de instaladores que existen y que no siempre son lo profesionales que el sector demanda.
Establecer una tasa ecológica a la producción no renovable El verdadero despegue de las renovables no se dará hasta que se penalice con una tasa ecológica el consumo de energía no renovable. Una tasa que debe ser destinada a facilitar la implantación de la energía renovable con transparencia.