Al frente del Patronato, que funciona como una especie de parlamento comarcal, se encuentra actualmente Xabier Arana, un biólogo de 36 años que destaca por su habilidad para dialogar y mediar entre las partes que se define como "supervisor de la comarca". "Los habitantes de Urdaibai aún no han podido apreciar en sus vidas todas las ventajas que ofrecen las nuevas normativas", reconoce Arana, que ha hecho suya la filosofía de la Reserva y cuyo principal objetivo para los próximos años es llevar a la práctica todo lo que ya está escrito en los papeles.
"Se trata de un proyecto a medio y largo plazo que se encontrará con obstáculos. Es necesario reconocer que nosotros vamos en un sentido y parece que la sociedad, el mundo, va en otro. Vamos contracorriente", señala Arana.
Sin embargo, las cosas sí han empezado a cambiar. Ya no se puede construir en cualquier lugar. El Patronato ha abierto 25 expedientes sancionadores a plantaciones forestales y construcciones que no cumplen el Plan Rector de Uso y Gestión, un instrumento legal "muy novedoso porque permite la ordenación del suelo de toda una cuenca", en palabras de Arana. "Al principio los ayuntamientos sintieron que nos metíamos en su terreno, pero ha sido necesario superar las visiones localistas que ya no tienen sentido", afirma.
Como consecuencia, tres casas están a punto de ser derribadas sin tener en cuenta las influencias de los propietarios: una de ellas es la de José Antonio Ardanza, exlehendakari y actual presidente de la empresa de telecomunicaciones Euskaltel. Las ampliaciones de su chalet en Gautegiz-Arteaga excedieron las dimensiones permitidas y en su interior se alojó una piscina que no se encontraba en los planos. Pese a que la alcaldesa del PNV defendió la obra de Ardanza, finalmente todo indica que no se salvará de la piqueta.
Sanciones a ayuntamientos
Incluso los Ayuntamientos pueden ser sancionados por el Patronato: son los casos de Muxika por dar licencia para construir un chalet sin el visto bueno del Patronato y de Mendata por permitir que una construcción agropecuaria se convirtiera en residencial.
Tampoco se producen ya las mortandades de peces de cada verano, cuando algunas industrias de Gernika, que se encuentran asentadas sobre el acuífero, limpiaban sus plantas de producción antes de las vacaciones y aumentaban los vertidos contaminantes en la ría. En este sentido, Xabier Arana destaca la participación de la industria en el Plan de Minimización y Gestión de Residuos Industriales. A principios de los años 90, 17 empresas se implicaron en los primeros acuerdos voluntarios para incorporar nuevos sistemas de producción limpia.
Arana subraya también el cambio de actitud de las industrias conserveras de Bermeo, que han pasado de ser muy contaminantes a estar entre las más preocupadas por reducir los vertidos. También destaca el esfuerzo de las empresas para ahorrar energía a través de sistemas como la cogeneración (aprovechamiento del calor residual).