La innovadora jardinera Greenclass presenta una imagen exterior que no se diferencia, a primera vista de otras jardineras. Lo sensacional es que el sistema Greenclass puede también aprovechar jardineras convencionales puesto que es un kit de elementos. Sin embargo, hay que fijarse bien para apreciar las diferencias internas que hacen único a Greenclass. Quizás lo más aparente sea el sistema aislante que incorpora para conseguir que las raíces de las plantas estén protegidas de los cambios bruscos de la temperatura exterior.
La mayoría de las plantas ornamentales en los tiestos mueren por lesiones en las raíces que están enroscadas por todo el tiesto y en contacto permanente con la pared del mismo. Una bajada térmica o una subida de temperatura puede simplemente abrasar este órgano vital de la planta. Podemos pensar que la planta tiene agua suficiente y nutrientes y sin embargo, en horas puede quedar letalmente afectada.
Aprovechando hasta la última gota Otro factor de riesgo para las plantas del jardín es el riego. Ciertamente, uno puede disponer de un sistema de riego automatizado y programar las necesidades hídricas de cada maceta. Pero, a veces, un balcón no dispone de toma de agua para este tipo de artilugio. Entonces, tenemos que pensar en el riego de nuestras plantas si queremos que estas estén húmedas y saludables. Greenclass incorpora unos depósitos situados debajo de cada tiesto que recogen el agua de la lluvia o del riego, que permita que pueda ser nuevamente absorbida por la planta. Esto se logra gracias a un sistema de transmisión por capilaridad que acompaña al kit. El agua acumulada está aireada por lo cual no se pudre, y vuelve a la planta con los restos de nutrientes y abono que el agua se ha llevado. Por eso en verano sólo es necesario regar una vez a la semana, y en los meses de más lluvias, el riego se reduce a una vez cada tres semanas. De Greenclass también se valora que contribuye al ahorro de agua potable, puesto que en la mayoría de los hogares se utiliza agua del grifo para regar las plantas.
Modulable
Greenclass es un sistema modulable y puede ser instalado en jardineras de obra o jardineras ya existentes mediante kits individuales. Se ofrece como un conjunto diseñado para abrir y usar de forma que tan sólo tengamos que comprar las plantas en flor que en cada momento del año se nos adapten mejor a nuestras preferencias. Pero también disponemos de la posibilidad de adquirir el kit que mejor pueda adaptarse a las jardineras que ya tengamos. En este caso Greenclass está introduciendo el valor de la durabilidad y calidad para que nuestras jardineras puedan estar floridas todo el año. Esta opción permite flexibilizar las opciones y a su vez gozar de las ventajas del nuevo sistema adaptándose a las diferentes necesidades de recipientes y espacios.
Listo para llevar
Para la máxima facilidad, se ha previsto poder disponer de jardineras totalmente preparadas incluso con las flores colocadas. A partir de un variado catálogo de flores de diferentes colores según la temporada se puede solicitar la combinación deseada y colocar en el lugar preferido. El reducido peso de las combinaciones permite el transporte de la jardinera montada con gran comodidad.
Otra ventaja del sistema es que la planta floreada ubicada en el exterior puede sacarse, en un momento determinado, de la jardinera y colocarse en un interior para una ocasión especial, o en caso de que las condiciones climáticas exteriores sean extremas y puedan afectar a la planta. Del mismo modo, las jardineras Greenclass pueden ser transportadas y ser utilizadas en ornamentaciones temporales tales como exposiciones, ferias de muestras, etc. Greenclass incorpora en su esencia el concepto de expandir el mundo de la belleza de las flores. El inventor del sistema, un enamorado de la planta en flor ornamental, ha conseguido un producto ideal para que las flores embellezcan nuestras vidas y dejemos de pensar que mantener plantas en flor es una tarea para expertos.
Mínimos cambios anuales
El objetivo de Greenclass es conseguir animar a la gente a arreglar sus balcones. Embellecer los espacios públicos desde fachadas, balconadas, aceras, etc. es muy en común en otros países del centro de Europa. La cultura de la planta flor está muy arraigada a la cultura de forma que existen incluso concursos para determinar las ciudades y pueblos más floreados. La pasión por las plantas en flor lo es también del reto por mantenerlas en todo su esplendor. La experiencia del cultivo de plantas ornamentales es la clave para reducir las posibilidades de fracaso y, por tanto, de decepción de los jardineros aficionados. Greenclass nos permite adentrarnos en el mundo de las flores ornamentales y al reducirse el riesgo de fracaso aumentar nuestro interés por las plantas. Greenclass ofrece una propuesta de calendario de plantaciones recomendadas para cada época del año así como la sucesión de cambios y las variedades más adecuadas en cada estación. De ese modo, si lo que se busca es tener flores todo el año, conseguirlo es sencillo y económico.
Cuidar plantas en flor para un mundo más ecológico
La jardinería es una actividad que educa para cuidar el planeta. Un jardín es una obra artificial pero cuyo interés es que no habitúa a ser sensibles con seres que, a diferencia de los animales, no expresan su cariño de forma ostentosa como un perro o un gato. Las plantas crecen y adornan nuestros espacios en silencio. Sin embargo, su crecimiento, su vitalidad, su salud nos indican de su adaptación al espacio que les hemos reservado. Los amantes de las plantas saben que estar orgulloso de las plantas ornamentales de nuestro hogar no siempre es sencillo. Un mundo verde en casa con muchas plantas y flores es también una imagen que nos acostumbra a percibir el espacio urbano como algo no ajeno a la naturaleza. Se empieza cuidando plantas en el balcón y se termina protegiendo las selvas tropicales. La sensibilidad que se adquiere cultivando con éxito plantas ornamentales es esencial para fomentar hábitos ecológicos entre la población. Embellecer las ciudades con flores debería ser un orgullo de cada familia. La vivienda es, sin duda, un reflejo de nuestras ideas. Disponer de balcones con flores todo el año contribuye tanto a la ecología urbana como desplazarse en bicicleta por la ciudad.