El metro de carpintero realizado con una colección de maderas certificadas FSC (Número de cadena de custodia GFA-COC-1093) es una pieza de gran valor didáctico y, sin duda, un regalo excepcional para conocer la madera y, por tanto, para interesarse por la conservación de los bosques de nuestra región.
Un recurso didáctico para aprender a conocer las maderas de nuestros bosques e interesarnos por su conservación.
Maderas certificadas del metro FSC y características
Abedul (Betula alba) es propio de zonas montañosas en América del norte, Europa y Asia. Tolera el frío, el viento y varios tipos de suelos. La madera es bien fuerte y se oxida con tono amarillosa; calentada con vapor se puede doblarla bien.
Usos: tacos de zapatos, chapa, muebles, mangos de herramientas, instrumentos de música; la corteza se aprovecha para la construcción de canoas y extractos curativos.
Alerce (Larix decidua) se encuentra en montañas de Centroeuropa, Asia y algunas zonas de llanura. El árbol tiene un crecimiento moderado, vida larga y es abundante su reserva de resina. Es muy valorado por su madera, que es resistente y duradera.
Usos: indicada para instalaciones a la intemperie, construcciones de barcos, cubos, fachadas, tejas, y la resina para uso medicinal.
Aliso (Alnus glutinosa) es una especie autóctona originaria de casi toda Europa, América del Norte, Asia y noroeste de África. La madera es homogénea y los colores van desde amarillosa-naranja hasta violeta. Su madera es muy duradera sumergida en agua.
Usos: juguetes de niños, tornería, maquetas y muebles, esculturas, prótesis.
Arce blanco (Acer pseudoplatanus) está muy extendido por Europa y oeste de Asia; también en algunas zonas del norte de África y América del norte. Requiere suelos de tipo medio, no calizos. Hay que realizarle una poda de formación en origen para formarlo como arbolito.
Usos: tornería, cubiertos de cocina, muebles, parquet, chapa, instrumentos de música.
Castaño común (Castanea sativa) se encuentra en Europa, Asia Menor, Cáucaso y partes del norte de África. La madera es muy parecida como roble y muy sumergida en agua. Las castañas son frutos secos muy alimenticios.
Usos: tonelería y chapas de revestimiento; la corteza y otros órganos son ricos en taninos y se han empleado para curtir pieles.
Cerezo (Prunus avium) procede de Asia, actualmente cultivado en todo el mundo. Su madera es pesada, dura y muy resinosa. Cultivado como árbol frutal y en ocasiones con fines ornamentales.
Usos: muy estimada en tornería, ebanistería, apreciada en grabado, fabricación de muebles, instrumentos y chapas; de sus frutos se obtiene el conocido licor "Kirsch".
Falsa acacia, robinia (Robinia pseudoacacia) procede sobre todo de Europa Central, Sur y Este, así como de América del Norte. La madera es muy dura y tiene dibujos bien marcados. El árbol es muy resistente a los suelos pobres, al frío y a la falta de agua.
Usos: tornería, muebles para el exterior, parquet, escaleras, para la construcción en el exterior.
Fresno común (Fraxinus excelsior) se encuentra en Europa, Asia Menor y América del Norte. La madera es dura y muy elástica. Contiene un alto porcentaje de taninos pero no son resistentes al paso del tiempo.
Usos: muebles, chapa, parquet, palos para la batería, mangos para herramientas, raquetas de tenis y cricket, esquís; las hojas se utilizan como alimento para el ganado.
Haya (Fagus sylvatica) tiene su origen en América del Norte, Europa, Asia y África del norte. Árbol de crecimiento lento y bastante longevidad. Requiere suelos neutros o ligeramente ácidos. Su madera dura, pesada, blanco-amarillenta, que pasa a rojiza.
Usos: tornería, contra chapa, muebles, juguetes de niños; también se ha utilizado en destilación y para ahumar pescado.
Roble (Quercus robur) es un árbol genuino y presente en toda Europa, América del norte y Asia. La madera es dura, de grano fino, anillos de crecimiento muy marcados, es pesada y resistente a la putrefacción. Los robles pueden llegar a sobrepasar los 1000 años.
Usos: traviesas del ferrocarril, barcos, barricas; la corteza y las agallas tienen abundantes taninos, por lo que se emplearon para curtir pieles.