Kits para la cultura energética En
el mundo de los kits hay lo inimaginable. Entre ellos los kits solares
que utilizan un panel fotovoltaico y un micromotor eléctrico como
fuerza motor abren un abanico de posibilidades para fomentar la
adicción al mundo de las energías renovables. La magia de la energía
solar aplicada a la pedagogía se convierte en revolucionaria cuando el
diseño del kit aporta no sólo creatividad sino también ingenio.
Silicio monocristalino con un micromotor de última generación Tecnología punta para los mejores momentos de ocio inteligente. La
potencia energética de un panel solar viene determinada por la calidad
de la placa fotovoltaica. El pequeño saltamontes solar incluye un
pequeño panel de silicio monocristalino de gran pureza que otorga toda
la potencia que se precisa para el realismo del insecto solar. Las
irisaciones del silicio monocristalino son sin duda un acierto del
diseño puesto que otorgan una estética amigable aunque se trate en
realidad de un bicho mecánico. Otro elemento clave y que merece un
comentario destacado es el del micromotor eléctrico. La miniaturización
en este campo ha sido prodigiosa y en este caso resulta toda una
lección tecnológica el comprender que dentro de una carcasa
cilíndrica de 6 mm de diámetro se haya colocado el boninado del rotor y
los imanes del estator, que con la presencia de los electrones
procedentes del panel solar producen el movimiento en el eje gracias al
cual el complemento excéntrico adosado consigue el movimiento
asincrónico que reproduce la vibración y el movimiento que simula a un
pequeño insecto. No estamos ante un elemento sonoro sino al ruido que
el movimiento excéntrico del motor amplificado por su ingeniosa
ubicación en el cuerpo de plástico del kit produce gracias a que se
soporta sobre unas patas de alambre de acero que generan una vibración
más que realista sobre superficies minerales o metálicas. Por tanto,
creemos que hay que valorar y no obviar que este kit más que un
sensacional montaje es también toda una clase de tecnología alternativa.
Didáctica a todo ritmo Sin
duda el pequeño saltamontes solar es una joya didáctica. El montaje
aunque sencillo no es recomendable para los pequeños sin la asistencia
del adulto. Para ello, recomendamos que el tutor antes que nada valore
como transmitir los valores a favor de las energías renovables que
implica el montaje. En este sentido lo primero a tener en cuenta es la
fragilidad de la pieza principal, el panel solar con el micromotor. Las
soladuras aún siendo robustas son muy frágiles por ser diminutas y si
no tomamos el montaje con mucho esmero podemos arruinarlas.
Recomendamos antes de empezar el kit que se observe como actúa la
pieza. Podemos tomar con cuidado la pieza, colocarla en la palma de la
mano y observar como cuando recibe directamente la radiación lumínica
se pone a vibrar. Esto es debido a que en el eje del micromotor se
asienta una pieza asimétrica que al girar genera una variación de carga
en el eje proporcionando una vibración amplificada sobre la estructura
del motor. A continuación, podemos iniciar el montaje siguiendo con
calma el manual. La manipulación del panel solar con el motor eléctrico
debe realizarse con precaución y tranquilidad para no afectar las
soldaduras del cable que los une. Este producto cumple con la normativa
europea RoHS, que promueve la eliminación del plomo en aleaciones de
soldaduras de base estaño. Esta medida hace de este kit un producto
ambientalmente respetuoso y ello sirve para transmitir a los más
jóvenes la necesidad de apreciar la información ambiental de los
productos de consumo, y elegir siempre las opciones más avanzadas. El
montaje de las antenas, los ojos y la cabeza aun siendo simple nos
aporta los elementos que darán viveza al bicho una vez terminado. La
transmisión de la vibración una vez colocado el micromotor y el panel
en el cuerpo del insecto afecta también a las antenas lo cual da al kit
una buena dosis de realismo. Realismo que constituye un factor clave en
la pedagogía del montaje final que permite este kit solar.
Precisamente, por su sencillez, el pequeño saltamontes solar puede ser
la puerta de entrada para atrevernos con otros kits de la colección más
complejos como la rana o la araña solares, por ejemplo. En el caso del
este kit, la interacción la produce el propio diseño del micromotor y
es precisamente por este motivo que recomendamos este kit como una
primera experiencia didáctica de gran relevancia.
Del pequeño saltamontes solar a la central fotovoltaica y más La
fascinación que puede provocar este kit solar puede abrir los ojos para
imaginar que si un panel de menos de 2 cm2 y unas pocas piezas pueden
dar un resultado tan extraordinario en nuevas sensaciones, podemos
empezar a imaginar más aplicaciones de la energía solar fotovoltaica. Y
este debe ser sin duda la finalidad de adquirir el producto. La energía
fotovoltaica permite crear electricidad limpia y sin emitir gases con
efecto invernadero, entre ellos el CO2, que contribuyen al
calentamiento global que está afectando al clima planetario. Si por una
mínima inversión podemos divertirnos durante muchas horas con el
pequeño saltamontes solar bajo la radiación lumínica del astro rey
quizás tomemos conciencia para siempre de la importancia de invertir en
las energías renovables ya no para una simple diversión sino para que
las futuras generaciones puedan vivir en un mundo bajo el influjo de la
necesaria economía solar que haga sucumbir a la economía fósil y
nuclear que está amenazando nuestro mundo como en ningún otro momento
de la historia de la civilización humana. Con este ánimo recomendamos
este sencillo kit de iniciación elemental que creemos tiene la
capacidad de sacudir nuestra sensibilidad para que valoremos el
potencial de las energías renovables en un mundo deseado como más
sostenible.
15 minutos de montaje y muchas horas de diversión
Los kits de Cebekit no son simples piezas para ensamblar. En ellos
descubriremos que el diseño puede ser el alma de un final asombroso. El
montaje requiere de un estudio previo de las piezas con atención.
Aunque en el caso de este pequeño saltamontes solar tiene un montaje
poco complicado, se precisa de destreza y cuidados especiales. El
manual de montaje no ofrece dudas pero tiene algún truco para llegar al
final feliz que nos reportará sensaciones antes no sentidas una vez
terminado siguiendo las instrucciones con atención. En este kit la
magia la aporta el micromotor eléctrico el cual dispone de un eje con
un cabezal asimétrico el cual al activarse con la energía solar genera
un movimiento asincrónico que aporta la vibración similar a al
comportamiento del bicho solar. Los elementos complementarios tales
como las antenas y los ojos terminan la obra y le dan un aspecto amable
y simpático. Estamos pues ante un montaje que nos permite crear una
auténtica mascota solar con alto valor pedagógico y una estética
cautivadora. Pueden abrirse espacios de alto aprecio por parte de los
más jóvenes usuarios al trasladárseles los aspectos cuasi mágicos
(jugar con sombras sobre el minipanel fotovoltaico para desactivar la
energía del motor) durante la activación del montaje.