ADVERTENCIA -No apto para menos de 3 años, contiene piezas pequeñas que se pueden tragar -Adecuado para mayores de 10 años, siempre bajo supervisión de un adulto
En el vientre de la energía solar Después de practicar habilidades en el montaje mecánico y electrosolar, el juego y aprecio por este montaje cobrará un sentido especial. La rana solar es otro nivel en el mundo de los kits fotovoltaicos. Todo su ingenio va dentro del cuerpo de esta rana de plástico que deberemos montar con esmero. Nada que ver con el pequeño saltamontes solar (el kit del primer encuentro con las renovables, que es menos complicado de montar) que ofrece Biohabitat.
Un movimiento técnico que nos acerca a la naturaleza El kit de la rana también utiliza un panel fotovoltaico pero de mayor
tamaño así como el micromotor eléctrico. En este caso, el motor forma
parte de un sofisticado diseño de engranajes y otros elementos
mecánicos que activan su peculiar movimiento gracias a la radiación
solar que llega a la rana.
Un montaje concienzudo para horas de divrsión Los kits de Cebekit no son simples piezas para ensamblar. En ellos
descubriremos que el diseño puede ser el alma de un final asombroso. El
montaje de la rana solar requiere de un estudio previo de las piezas
con atención. Tenemos ejes motores, engranajes de diferentes tipos y
ejes de rodamiento que permiten montar una transmisión de reducción. El
manual de montaje no ofrece dudas pero tiene algún truco para llegar al
final feliz.
Silicio monocristalino con un micromotor de última generación
La potencia energética de un panel solar viene determinada por la
calidad de la placa fotovoltaica. El rana solar incorpora un pequeño
panel de silicio monocristalino de gran pureza de 6,25 cm2 que otorga
toda la potencia que se precisa para la activación del mecanismo que
aporta el realismo del movimiento sobre el suelo del anfibio solar. Por
tanto, creemos que hay que valorar que este kit más que un sensacional
montaje es también toda una clase de tecnología alternativa.