Los filtros, el primer paso hacia el agua más óptima
Debemos tomarnos el disponer de agua depurada y potabilizada a través del grifo como uno de los grandes logros de nuestra sociedad. En estos momentos, más de 2.000 millones de seres humanos no tienen la suerte de poder abrir un grifo y beneficiarse de todas las virtudes del líquido elemento. La red de distribución de agua potable es diversa y compleja. Tras grandes esfuerzos y el empleo de energía, nuestro grifo suministra a una presión considerable los litros de agua que necesitamos para nuestra vida diaria: comida, higiene, disfrute... Ocurre que, en algunos casos, la obra faraónica de la red de distribución que circula bajo nuestros pies y permite impulsar el agua a nuestros grifos ha quedado obsoleta y presenta problemas que suponen algunos riesgos.
Los filtros de carbón activo reducen una parte importante de la presencia de algunas sustancias pero no pueden garantizar una seguridad total, aunque son la opción más económica para la mejora sustancial de las aguas del grifo.
Los filtros Natural Light y Filter Fresh incorporan, junto al carbón activo granular (GAC), una fórmula patentada de los minerales zinc y cobre de alta pureza, el KDF-55, que se utiliza cada vez más conjuntamente con el GAC para eliminar totalmente el cloro en aguas municipales. Este proceso permite una mayor duración de los filtros, al aumentar la eficacia del carbón activo. Otra gran ventaja es la prevención del desarrollo de bacterias que pueden formarse en el filtro. También KDF-55 elimina hasta un 98 % del plomo y reduce otros metales pesados que cada vez preocupan más a los responsables de la salud pública.
Riesgos inevitables de momento y que podemos reducir
Aquí aparece el cloro y otras sustancias que se incorporan para que, al salir por el grifo, el agua tenga las mejores calidades de salubridad. Además, también son arrastradas por el camino sustancias que forman parte de los materiales de las tuberías, trazas de metales, depósitos minerales, contaminantes por filtraciones...
Algunas sustancias tienen que ver, paradójicamente, con los medios empleados en las plantas depuradoras: los cancerígenos trihalometanos son generados por la acción del cloro sobre las partículas orgánicas presentes en el agua. Según informan destacados comunicadores, uno de cada cuatro cánceres de vejiga en no fumadores, y uno de cada diez en fumadores, se debe a la cloración del agua.
También son tóxicas o cancerígenas las pequeñas cantidades de metales pesados, como el aluminio, el cadmio, el arsénico o el mercurio. Además, pueden encontrarse plaguicidas utilizados en la agricultura, como el lindano y la atrazina, con efectos sobre los sistemas nervioso y hormonal. Incluso puede existir la presencia de bacterias resistentes al cloro, como la Helicobacter pyllori, relacionada con las úlceras y cánceres de estómago. Por otro lado, gran parte de las instalaciones domésticas están hechas con tuberías de plomo, un metal que se disuelve y resulta tóxico, o cobre, que puede resultar perjudicial para los niños.
Consideremos, pues, al cloro como una necesidad obligatoria y al resto de sustancias como algo real hasta que resolvamos el abastecimiento del agua con sistemas renovados e inocuos. El cloro que ha cumplido su función hasta el grifo puede evitar ingerirse cuando ya no hace falta para nada; aquí la función de los filtros de carbón nos da un buen servicio. También otras sustancias son retenidas y reducidas en su tránsito, y con los filtros podemos eliminar en gran medida contaminantes orgánicos como pesticidas, aceites, dioxinas... y también reducir la presencia de metales pesados como el plomo, el mercurio, el cadmio, etc. y retener sedimentos, que en el caso del filtro doble Filter Fresh es máxima para arena, tierra, barro, óxidos...
Ecología desde el grifo
Aprovecharnos del bien social de la distribución del agua es, como ya hemos mencionado, un privilegio y también es un buen gesto hacia el medio ambiente. Protegernos de algunos de sus problemas no es complicado. En muchas poblaciones, la calidad del agua del grifo es estupenda y, en otras, en ocasiones puede ser de dudosa calidad. Para ofrecer un solución rápida, también auspiciada por el lógico interés mercantil con todo lo que tiene que ver con la salud, las estanterías de los supermercados están llenas de agua embotellada que en muchos casos ha sido transportada desde cientos de kilómetros con el coste de energía que ello ocasiona y aportando emisiones de CO2. Su precio puede llegar a ser de miles de veces superior al que pagamos en comparación con el precio de la del grifo. Sus calidades no se pueden negar, pero el planteamiento de si este modelo es sostenible y no elitista tendría que hacernos reflexionar en la búsqueda de soluciones.
Los filtros que presentamos, Natural Light y Filter Fresh, no son una solución definitiva, pero sí un primer paso para mejorar la calidad del agua, y pueden ayudarnos en el camino hacia la transición a un modelo de calidad de la distribución del agua para todos los ciudadanos.
Natural Light, muy simple de instalar y muy rápido de amortizar
La instalación del Natural Light se encuentra al alcance de cualquier persona y es tan sencillo como desenroscar el atomizador en la parte final del grifo del fregadero y roscar la válvula del Natural Light. El filtro se sitúa en el lado más cómodo de la encimera y su surtidor de cuello largo se dirige sobre el fregadero. Cuando se precisa agua filtrada se activa con los dedos la válvula y ésta queda fijada hasta que cerremos el grifo. Siempre que no necesitemos agua filtrada el grifo funciona de forma habitual.
Para cuestiones sólo económicas y una vez aceptando que la calidad del agua filtrada es óptima, los números cantan:
Estudio comparativo gasto (euros/litro)
Cálculo sobre 10 litros/día
Garrafa de 5 litros
Natural Light
Primer año
12 céntimos / litro
3 céntimos / litro
Segundo año
12 céntimos / litro
Menos de 1 céntimo /litro
Estudio comparativo gasto (euros/año)
Cálculo sobre 10 litros/día
Garrafa de 5 litros
Natural Light
Primer año
438 euros
110 euros
Segundo año
438 euros
45 euros
Filter Fresh, instalado por un profesional, sirve agua de gran calidad
La instalación del Filter Fresh recomendamos que la realice un profesional o una persona con conocimientos básicos de fontanería. Es importante que se conecte la llave de paso del filtro a la salida de agua fría. Desde aquí, y una vez colocado bajo el fregadero el cuerpo del filtro, se conectan por sistema rápido los tubos de polietileno. Se tiene que perforar la encimera para colocar el grifo cromado con mando en las cercanías del grifo normal, para de esta forma desaguar sobre el fregadero.