Los bioconstructores disponen de una variedad de materias primas y tecnologías para levantar la estructura de los edificios. La elección en cada caso dependerá, entre otros, del clima, los materiales disponibles localmente, la arquitectura tradicional de la zona, la energía necesaria para obtener el material y al emplazamiento de la construcción, y el impacto local de los materiales una vez terminada la vida útil de la vivienda, entre otros factores.