1. Herramientas y útiles.
Aunque las técnicas agrarias han ido evolucionando, las herramientas básicas, de toda la vida, como la azada, el rastrillo o la carretilla, se siguen utilizando combinadas con otros útiles de tracción animal.
2. Enriquecidos orgánicos.
Existen algunos materiales de procedencia orgánica que se pueden emplear en la fertilización del suelo o mezclados con compost. Son eficaces, pero algunos conviene usarlos con reservas.
3. Asociaciones beneficiosas.
Combinar en una misma superficie de cultivo determinadas plantas puede resultar muy beneficioso para las especies y para todo el cultivo en general.
4. Tratar los problemas del huerto
Algunas plantas poseen propiedades para repeler a los parásitos de los cultivos y pueden incluso acabar con ellos. Otras son muy efectivas para reforzar la salud de los cultivos. Para poder hacer un buen uso de ellas, es necesario saber cómo utilizarlas y sus aplicaciones.
5. El ecosistema agrario.
El huerto ecológico puede albergar una gran biodiversidad, donde la vida esté representada en todas sus formas.