La cesta aislante es un elemento clave para gozar con la cocina solar. En tiempos de nuestras abuelas los cajones aislantes ya eran usados para terminar la cocción aprovechando por el calor retenido. Es la posibilidad más fácil y económica para ahorrar energía y simplificar la cocción. Si conservas tus platos calientes en la cesta aislante, se pueden acortar los tiempos de la cocción solar.
Los alimentos acaban de cocerse en la cesta aislante sin tener que vigilarla y sobre todo puedes cocinar independiente de la hora de la comida. Con varias cestas aislantes se puede servir un menú completo. Por ejemplo, Imma Seifert utiliza cestas aislantes con mantas. Se puede usar también un cojín con relleno de heno y almohadas rellenas de algodón o lana que tapen y cubran toda la olla.
La cesta aislante tiene la ventaja en contra de los recipientes de madera, de que su aislamiento queda menos húmedo y, se seca más rápido.