Si se observan las siguientes reglas siempre que el reflector esté bien orientado hacia el sol, puedes acercarte delante de la olla sin miedo a deslumbrarte. La base y paredes de la olla protegen de la radiación solar concentrada y así se pueden añadir, por ejemplo, especias en el caldo.
a) Para colocar o retirar la olla en la cocina solar se debe girar el reflector siempre de forma que evite el sol directo. Así no entran rayos solares en el reflector y se podrá retirar o colocar la olla desde una posición segura y cómoda.
b) Se debe orientar la cocina solar con la ayuda del indicador de sombra y no mirar hacia el reflector.
c) Sobre el área de concentración de la radiación solar sólo deben colocarse recipientes de color oscuro, puesto que superficies claras o brillantes reflejan la radiación. Debe pintarse de color negro de horno cualquier superficie brillante del recipiente.
d) No debe colocarse una olla pequeña en la cocina solar puesto que quedará un área a través de la cual se proyectará radiación que podría deslumbrar a la persona que esté cocinando. La olla solar grande impide el deslumbramiento porque recoge íntegramente la radiación reflejada. Se puede cocinar con una olla pequeña mientras ésta se coloque dentro de una olla grande para calentarse al baño maría.
e) El reflector no debe ser deformado. Si no mantiene la forma parabólica, entonces la radiación solar no se reflejará en la olla y no captará bien el calor.
f) Para remover la comida durante algún tiempo o para probar su sabor insistimos en que se debe girar el reflector para que no entren rayos del sol y así poder alcanzar la olla cómodamente.
h) No se deben cocinar con la cocina solar parabólica KSol aquellas recetas que requieran remover constantemente sus componentes. Sin embargo, hay posibilidades de evitar este remover laborioso utilizando la cesta aislante.