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Sin ideas y endeudados, España se propone gravar el Sol

19 agosto 2013, revista Forbes.- Siempre está soleado en España, ¿no? Esa afirmación puede ser un poco exagerada, pero el país no se ha ganado una reputación soleada por nada: ciudades como Huelva y Sevilla cuentan con casi 3.000 horas de sol al año. Con tanto sol a su disposición, España ha perseguido agresivamente el desarrollo de la energía solar: en los últimos diez años, el gobierno ha logrado avances significativos en fomentar la energía solar y es uno de los primeros países del mundo respecto a la capacidad de de energía solar fotovoltaica instalada (PV).

Podría, sin embargo, ser demasiado bueno. España está generando tanta energía solar, de acuerdo con su gobierno, que la capacidad de producción es superior a la demanda en más de un 60%. Ese desequilibrio ha creado un problema para el gobierno, que ahora se encuentra en deuda con los productores. Y no por poco. Se dice que la deuda ha crecido a casi 26.000 millones de euros.

Entonces, ¿cómo salir de esa deuda? Por supuesto, planteando impuestos y multas muy onerosas. Y lo haces exactamente penalizando el comportamiento que fomentaste primero: el uso de paneles de energía solar. Perfecto. España intenta ahora reducir el uso de paneles solares, -la utilización de los cuales han fomentado y subvencionado en la última década-, mediante la imposición de un impuesto a los que utilizan los paneles.

¿Tanto miedo les da a las compañías eléctricas que alguien se instale una placa fotovoltaica de 120 W como ésta en su terrado? La tarifa de respaldo que pretenden implantar para gravar el autoconsumo es ridículo y, a todas luces, sólo pretende evitar el autoconsumo, - algo que resulta inevitable. Fuente imagen: Fundación Tierra.

Da la sensación que los funcionarios del gobierno español estaban sin ideas, y un día dirigieron su mirada hacia el cielo y pensaron: "¡Ya lo tengo! Vamos a gravar el sol! "

Pero espere, que se pone peor. No sólo el uso de paneles solares ha hecho posible que muchos en el país produzcan su propia energía por menos de lo que habrían pagado a la empresa eléctrica que provee el servicio, muchos residentes en España generan suficiente electricidad con energía solar que se les paga la venta de la energía excedente a los productores. Esto, resulta que es un problema. El gobierno está poniendo fin a eso también: como parte de los esfuerzos de reforma (es decir: medidas desesperadas), habrá una prohibición de la venta de energía extra.

Y aún hay más: con el fin de averiguar quién está produciendo cuánta energía (y, por supuesto, gravarla), los paneles solares tienen ahora que conectarse a la red. Aquellos contribuyentes que no se conectan a la red se enfrentan a una multa de hasta 30 millones de euros. Sí, millones. Con una "m". Ese tipo de número es tan incomprensible para el ciudadano promedio que resulta como si se lo hubieran sacado de la manga, como si la conversación hubiera sido algo como esto:

¿Unos 10 euros? No, no es suficiente.

¿Qué tal unos 100 millones de euros? No, demasiado.

¿Y 30 millones? Sí, mira, eso suena bien.

Sea como sea que llegaron a ese número, la intención es claramente asustar a los contribuyentes para que se conecte a la red con el fin de recaudar impuestos. El impuesto, sin embargo, hará que sea económicamente inviable para los residentes que produzcan su propia energía: será más barato comprar la energía a los proveedores habituales. Y ese es exactamente el punto.

Difícilmente las personas que por convicción ya se han instalado una placa solar para el autoconsumo en sus casas, como las de la Guerrilla Solar, van a prestarse a la tramitación que pretende la nueva ley del autoconsumo. El propio Gobierno les invita a la desobediencia civil. Fuente imagen: Fundación Tierra.

Parece absurdo. Pero antes de mover la cabeza y asumir que una política de este tipo sólo podría ocurrir en España, piénselo otra vez. Una preocupación similar se fue gestando en el estado de Arizona, donde las compañías eléctricas confían que llegue una legislación que requeriría que los clientes les paguen por comprarles el exceso de energía. Por supuesto, como no nos gustan los impuestos en este país, está enmarcado como un "honorario de conveniencia", -pero en realidad, es lo mismo, llámalo como lo llames. A medida que la batalla en Arizona se calienta, otros estados, sin duda, estarán observando porque los dólares en riesgo son enormes: se invirtieron 590 millones de US$ en Arizona en los hogares y las empresas, sólo en 2012.

Sin duda, otros países como Alemania - y los EE.UU. - van a esperar a ver qué pasa exactamente en España. La medida ya es muy impopular y algunos temen que el resultado será la desobediencia civil a gran escala, es decir, el español simplemente decidirá no cumplir con la ley. Teresa Ribera, asesora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), define la ley como "ilógica", señalando que se trata de "una seria invitación por parte del gobierno a los ciudadanos a convertirse en anti-sistema".

 

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Traducción del inglés del artículo Out Of Ideas And In Debt, Spain Sets Sights On Taxing The Sun publicado en la web de la revista estadounidense Forbes por Kelly Phillips Erb el 19 de agosto de 2013.

El borrador de la ley: propuesta de Real Decreto por el que se establece la regulación de las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica con autoconsumo y de producción de autoconsumo del Ministerio de Industria, Energía y Turismo de 18 de julio de 2013.

 

Más información: Los consejeros de las eléctricas se han repartido más de 180 millones de euros desde que empezó la crisis en 2008. Desde 2008, los miembros de los consejos de administración de Iberdrola y Endesa han cobrado, respectivamente, 67 millones de euros, y los de Gas Natural-Fenosa, otros 45,8 millones. En ese periodo, las empresas han ganado más de 42.000 millones de euros. La retribución de los vocales no ejecutivos ha ascendido a más de 54 millones entre 2008 y 2012.

 

actualizado: 
21/08/2013
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