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Bicicleta Utopia Velo

Nada dura eternamente, incluso aquello que fue construido con todo el amor posible. Cuando cumplía recorridos los 21.600 km, un pequeño percance hizo que, mi bici Fetama Cucumber de Espaibici, y que en estos últimos años me ha acompañado en mis andanzas urbanas,  quedara con el cuadro inservible.

Cuando tu bici no puede rodar, uno siente como si algo propio desapareciera. Para aprovechar al máximo el equipamiento de calidad de la bici inutilizada, lo sensato era buscar un nuevo cuadro. En la bici, el cuadro, es equivalente al esqueleto de un animal. La estructura del mismo es la que da el aspecto fisionómico y la estética que llega luego a nuestros ojos. Lamentablemente, no podía conseguir un cuadro como el que tenía pues era de una remesa se adquirió en Suiza dos lustros atrás.

Mi bici con el cuadro Moewe con Dual Drive y un aspecto parecido (digamos que por el color) a la precedente pero con un nuevo espíritu, el de la gaviota.

Quería una alternativa que me recordara la elegancia de mi bici ahora inservible. Hay bicis de fabricación en serie con la que podría esposarme sin pensarlo, como la Storm de Giant. Pero, una bici hecha a mano, construida con los componentes más adaptados a uno era la opción que había escogida en 2005 cuando, después de más de 20 años de ciclismo urbano, tuve mi primera bici nueva. Ahora la tienda de Espaibici podía ofrecerme su modelo de barra inclinada Monama, pero sentía que tenía que buscar algo más propio; como lo fue en su momento mi amor a primera vista por la Fetama Cucumber.  Además quería aprovechar todos los componentes posibles de aquella.

Después de varios tumbos llegué al fabricante de bicis artesanales alemán, Utopia Velo y tras indagar en su catálogo, quedé enamorado de la bici Moewe (en alemán, gaviota). Llegados aquí empezó la tarea nada fácil de conseguir un cuadro en negro brillante de talla 49 sin equipar. La clave para que hicieran esta excepción fue garantizar que se trataba de reemplazar el cuadro de una bici artesanal que ya equipaba un cambio Dual Drive y otros componentes de calidad, y por el otro lado que el montaje sería a cargo  de otra microempresa fabricante de bicis hechas a mano en Barcelona, Espaibici. Todo pues estaba listo para que el mecánico preparase  la "biciplastia".

El modelo de la bici Möwe en versión con cambio Dual Drive y con todo el equipamiento completo que ofrece Utopia Velo.


Utopia en bicicleta
El cuadro Moewe da a la bici un aspecto robusto, pero a la vez tranquilo y ágil, adaptado para una conducción segura dado que permite una posición del ciclista muy ergonómica.  Pesa 16 kg con todo el equipamiento puesto que el cuadro, artesanal, es de hierro. Sin duda los tubos cruzados le otorgan a la Gaviota, una aspecto singular y exclusivo. Se trata de un cuadro de fabricación artesanal con unos acabados de gran calidad pensados para soportar una bici para toda una vida. Es un cuadro para legar a las futuras generaciones. Es un cuadro digno de ser protagonista de una historia como la del film de La bicicleta. Una Gaviota preparada para volar con la meteorología más adversa mientras que acá lo hará con la más favorable. La amistad entre la Gaviota y yo estaba lista para su primera cita.

El cuadro de la Moewe (Gaviota) con todo el esplendor de sus costillas cruzadas en negro brillante.

El primer paso de la "biciplastia" consistía en desmontar todos los componentes del cuadro averiado para luego instalarlos en el nuevo cuadro desnudo y dar cuerpo a la nueva bici: el cambio Dual Drive, el sillín Duopower, el Qring, las ruedas de 28 pulgadas, los pilotos de iluminación Reelight SL150,  etc. La operación duro varias horillas.

Sin embargo, los estándares de calidad que exigía el cuadro eran más altos de lo que imaginábamos y por esta razón algunos componentes no podían reinstalarse. Así, por ejemplo, el cuadro Moewe sólo puede montarse con frenos hidráulicos de Magura, por lo que los que tenía en la anterior, tipo V-brake, no podían incorporarse. Sin duda, para una bici urbana, los frenos son fundamentales. Por eso el fabricante alemán sólo prepara sus cuadros para que incorporen la máxima calidad. En este caso, más calidad es más seguridad, lo cual es el argumento de Utopia Velo.

Otro tema importante era el manillar. Hasta ahora llevaba uno de recto pues me gustaba en aquel momento una posición más "deportiva". Sin embargo, la sugerencia de Espaibici era colocarle un manillar más característico de una citybike  y de este modo conseguir también una posición más ergonómica. Así que le colocamos un manillar Humpert Toulouse. Otro componente que no pudo adaptarse fue el caballete, con lo que le colocamos una estilizada pata de cabra Pletscher. Me gustaba mi pata de cabra, pero cuando tenías que tirar la bici hacia atrás estando desplegado, llegaba un momento que tocaba con los pedales. En los estándares de calidad se considera más adaptado el que se ubica por detrás del eje de la rueda trasera. Tras el montaje con todo el equipo, el último paso, antes de probar la bici, era anillar a la gaviota con el distintivo del registro de la bicicleta, una precaución imprescindible para disuadir su sustracción.

Más allá de la estética, lo fundamental de la bici es su función social y su contribución al silencio y al aire limpio de la ciudad. Autonomía, libertad, salud, gozo, ecología, diversión, todo sobre pedales...

La bici es el vehículo más rentable, barato, eficaz, fácil de mantener, ecológico, sano, sencillo, elegante, eterno... Ahora estaba pues listo para iniciar una nueva andadura y poner el cuentakilómetros a cero. Había llegado el momento mágico de iniciar el pedaleo con la Moewe,  

Los primeros movimientos se me hicieron raros. Es curioso como el cuerpo recuerda con tanta fidelidad su compostura sobre una bici y cuando cambias, como sigue buscando "en el recuerdo". Por suerte, esta sensación dura poco. A los pocos kilómetros estaba ya adaptado al vuelo de la Gaviota. Es una bici algo más pesada, pero uno tiene la sensación de pedalear con más seguridad.

Una viejo cuadro, sin brillo, con más de 20.000 km iría al reciclaje, mientras otro lustroso emprendía el vuelo. La vida tiene estos contrastes, pero el espíritu de la bici se lo da el ciclista. Mi vida de bici rápida se transformaba con la Moewe en el vuelo majestuoso de una mariposa que ahora se deja mecer por el viento. 

No sin mi bici
Toda esta película no os la estaría contando si no fuera porqué Utopía Velo confió con Espaibici y estos hicieron un buen trabajo. Tenemos la idea que montar una bici es coser y cantar, y no es así. Algunas multinacionales, las que quieren secuestrar la bici para que nos convirtamos en objetos para sus menesteres publicitarios cuando pedaleamos, nos sugestionan de que la bici no tiene espíritu propio, que es sólo un vehículo. La idea de la bici colectiva en las ciudades, y que monopolizan las multinacionales de la comunicación, es que no podamos volar a nuestra aire sino al suyo. Con bici propia uno consigue una máquina adaptada a la fisiología del que la monta, además de poder sentir su elegancia y gozarla en todo momento.

Y para terminar, unos números, aunque estos no pueden contabilizar la felicidad de quien mariposea a su aire. Toda la operación me ha costado algo más de mil euros, pero si considero los más de dos mil kilómetros al año que hago, el coste del mantenimiento preventivo y de desgaste anual, mi bici me costará (considerando un mínimo de 10 años de vida, que por la calidad del conjunto serán muchos más) apenas 0,05 euros por kilómetro. En otras palabras, o con otra perspectiva más crematística: los 10 km que pedaleo a diario me cuestan 0,5 euros. Pero lo más importante, insisto, no son sólo los números (que son ilustrativos, aunque nunca los hacemos), sino el rato de felicidad impagable transportándome con mi bici. Tras estrenar una "nueva" bici!!!  simplemente quería compartir mi gozo bicioso y utópico.

actualizado: 
15/05/2014