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Vivir del Barro (Que no del cuento)

“Pensaba que mi innata capacidad creativa no merecía mayor reconocimiento público que la de cualquier otra persona sólo porque pudiera realizar una tarea determinada con facilidad. Y que aprovecharme de esa habilidad para trepar por el mundo del arte capitalista no era correcto”. Esta es la sinceridad con la que el “artrista” del barro Pau Valverde se confiesa en sus memorias Vivir del barro (que no del cuento).

Vivir del Barro (Que no del cuento)
Pau Valverde i Ferreiro
Edición propia
Tiscamanita, 2006
pauvalverde@yahoo.es

Vivir del Barro es la memoria vital de un joven que quería ser artesano de la cerámica y por ello experimentó no sólo en lo artístico, sino también en lo humano. Es curioso cómo lo que es una edición casi personal, en realidad encierra una narración de la historia de los ideales de una persona volcada en el trabajo como ceramista. Después de un viaje por Europa en bicicleta que le dejó contento consigo mismo, se fue a Nicaragua para trabajar en un proyecto solidario. Pero al otro lado del Atlántico descubrió que esto de la cooperación internacional tiene sus sombras.

Él mismo lanza su versión: "A grandes rasgos, creo que hay dos tipos bien diferenciados de cooperación en este planeta: la primera, la más extendida y mayoritaria, es la perfecta tapadera para neocolonizar antiguas posesiones de ultramar, para abrir sutilmente nuevos mercados a tecnologías y materiales producidos en el país donante, creando con ello nuevas dependencias económicas, tecnológicas y culturales. La segunda, la forma de cooperar para el mutuo desarrollo, sin explotadores y explotados, basada en la reciprocidad y el compartir entre personas, comunidades y organizaciones, es minoritaria, marginal y revolucionaria, posiblemente tildada en demasiados lugares de terrorista”.

La experiencia de Pau no sólo se limitó a Nicaragua, también tuvo una fase en Perú, colaborando en proyectos a favor de la alfarería popular. Pero como todo en la vida tiene un final, reconoce: “Sabía que todas las experiencias vividas en aquel continente me servirían para vivir mejor, para intuir un poco más el no-sentido de la vida”. Y así es como el ceramista que empezó en escuelas de arte de Barcelona con poca ilusión y sin ser comprendido, creció en Latinoamérica para convertirse en el artesano del barro que es hoy desde su taller Tierraroja, en Fuerteventura, donde comparte su vida con su compañera Pino y sus hijos. Las luces vienen del hecho de que personas como Pau quedaron prendidas por la magia del lugar y por el alma de las personas que vivían allí y, para él, de hacer realidad el sueño de compartir y preparar talleres de cerámica para mujeres. Eso le permitió conocer a las personas que protagonizan su memoria vital, llena de una gran emotividad. Pero también quedó atrapado en el torno: “Tornear el barro es casi una vía zen. Dominio y convergencia de fuerzas opuestas: la centrífuga del torno y la centrípeta de las manos sobre la arcilla. El encuentro equilibrado de estas dos fuerzas lubricadas por el agua, es lo que permite dar formas increíbles al barro entre las manos”.

Vivir del Barro (Que no del cuento)
es, sin embargo, no sólo la narración de un periplo vital, sino también un compendio de lo que este ceramista ha aprendido en lustros sobre el oficio. De ahí que en forma de anexos el libro recopila también información muy valiosa para conocer mejor el mundo de la cerámica popular, cómo subsistir, cómo montarse un taller, los aspectos de gestión del mismo, etc. En definitiva, como reconoce el autor tras 20 años de trabajo: “…me resta la luz, el alimento del misterio. Ha habido y habrá momentos de desilusión, de hartazgo (los peores están por llegar), de no tener fuerzas para seguir adelante. Sin embargo, la magia de la transformación de la materia, la alegría del espíritu inquieto, hará que cíclicamente se me renueven las ganas de jugar con el barro, con la arcilla y con las tierras de mil colores y olores”. Estas memorias son una pequeña gran obra que, como el barro, sabe transmutar a la cerámica artística capaz de cautivar nuestros corazones.

 

actualizado: 
21/12/2009
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