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La bicicleta rescatada del FMI

Una bicicleta vale más que mil palabras. La posible futura directora del FMI y su bicicleta demuestran que su candidatura, almenos, anda con mal pedal. Si el FMI no sabe analizar qué bicicleta es adecuada para uso urbano, en lo económico pueden ser igual de ineptos. Analizamos las chapuzas de la bicicleta en la que monta la candidata a dirigir al Fondo Monetario Internacional.

 

Junio 2011. El Fondo Monetario Internacional (FMI), este organismo que ha visto como su director era acusado de delito sexual y así se abría el turno sucesorio, anunciaba que de los 110.000 millones que recibió en el 2010 Grecia, ahora planean un nuevo rescate de este país valorado en otros 35.000 millones, aunque los funcionarios del Ministerio de Economía griego calculan que se precisan 70.000 millones para hacer frente a las necesidades financieras hasta finales del 2013.

No discutiré de economía aquí, aunque pienso que el FMI o el Banco Mundial deberían no sólo estar YA bajo la tutela de Naciones Unidas, sino que simplemente estas instituciones deberían ser clausuradas porque entre ambas están contribuyendo a que el planeta sea un peor lugar para vivir y sobrevivir.

Una prueba (aunque pueda ser anecdótica y graciosa) de la ineptitud del FMI, más allá de sus políticas para empobrecer a los países, se puede deducir de la incapacidad por saber escoger la bicicleta adecuada para su mejor postulante para futura directora: Christine Lagarde (sí, esa Ministra del Gobierno francés que salía en Inside Job).

La bicicleta es la máquina más eficiente jamás inventada por el ingenio humano, un vehículo al que los políticos y famosos  les gustar montar cuando quieren parecer enrollados. Pero cuando uno no es usuario de bicicleta, sino simple apalancado, puede quedar bien patente en las fotos. Ya comentamos la bicicleta de un político catalán, un líder local, pero esta de la postulante del FMI no podía quedarse sin ser comentada. La bicicleta de la candidata a liderar el FMI (según foto publicada en la prensa de todo el mundo) es mucho peor. Confirma que quienes asesoraron a su futura candidata, si son incapaces de escoger una bicicleta para que su futura directora se desplace con comodidad, puede que sean igual de incompetentes en los temas económicos. No es de extrañar que las recetas del FMI hagan trizas el planeta.

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Imagen de la bicicleta de la futura candidata al FMI, Sra. Christine Lagarde publicada en la prensa mundial.

En todo caso y resumiendo fijaros en la destartalada bicicleta de la Sra. Lagarde:

1. No lleva faro delantero ni catadióptrico trasero (lo cual hace suponer que es una bicicleta no de uso urbano, sino probablemente de ocio, como mucho)

2. Rueda sin dinamo, ni en la rueda trasera, ni en el buje de la rueda delantera (podría ser que le hubieran robado el faro de la luz, pero es evidente que no, ya que la instalación de la misma se la hubieran dejado).

3. Cestita delantera mal colocada, o sea que mejor que no ponga nada en la misma, porque al menor bache se le cae. Que tenga una posición inadecuada puede ser debido a que se le haya doblado por la mala calidad (algo que no debería pasarle a una bicicleta de la futura dama del FMI), o que simplemente el suministrador de la misma no supo montarla, o debió hacerlo con prisas (algo que también hace el FMI, tomar decisiones apresuradas y de bajo perfil intelectual)

4. Guardabarros delantero roto. Quizás se lo intentaron robar, o quizás ya se dió un trompazo la señora. Lo que está claro es que el día que llueva y use esta bicicleta va a entrar en el FMI hecha un barrizal andante. Da la idea clara que de mantenimiento, esta bicicleta de la Sra. Lagarde, poco. No es un buen presagio que el FMI lo gobierne una persona poco cuidadosa con su bici.

5. Geometría inadecuada del cuadro con suspensión delantera innecesaria. La bicicleta lleva suspensión delantera, lo cual es una opción interesante para una bicicleta que debe sortear muchos baches. Quizás sea adecuada para la futura directora del FMI, pero los agujeros no los encontrará en el calle sino en las sedes bancarias. En cuanto a la geometría del cuadro de su bicicleta, pues aunque la ciclista use habitualmente pantalón, no es la geometría más apta para adentrarse en los continuos sobresaltos del tráfico rodado; se incrementa la probabilidad de que se dé un porrazo. Algo que puede sucederle a ella también si llega a liderar el FMI.

6. Dicen que la bicicleta es siempre el reflejo del alma de la persona que la monta. De eso seguro que hay estudios. Puede que a la candidata al FMI le hayan endosado la bicicleta para la foto. Si este fuera el caso, prueba que la futura directora poco aportará a la institución, más que la de convertirse en el careto de la caverna financiera del FMI. Porque si uno no sabe ni cómo debe ser una bicicleta de uso urbano, imagínense temas más complejos.

7. Una bicicleta de bajo precio. A favor de Christine Lagarde hay que decir que su bicicleta es una baratija sacada de unos grandes almacenes franceses de artículos deportivos y que ha sido fabricada en China. Al menos, la Señora, sí que en esto tiene criterio y probablemente el FMI siga en esta brecha: hundir al pequeño comercio y que todos seamos esclavos del consumismo gracias a los también esclavos chinos que hacen, de todas las maravillas tecnológicas que nos chiflan, una ganga a buen precio.

 

En fin, que una bicicleta vale más que mil palabras. Cámbiese de bici Sra. Lagarde, que tiene marcas francesas de calidad con bicis urbanas que son un primor y no esta baratija rescatada de unos viejos almacenes (aunque también sean patrios).