You are here

La planta más fascinante de la flora ibérica

Existen dos plantas en los Pirineos españoles que tienen un excepcional valor para la biodiversidad de nuestro país. Su presencia se remonta posiblemente al final del Terciario -hace 65 millones de años-, cuando el levantamiento alpino coincide con un período de clima tropical. Una época en la que aunque cueste de imaginar, por la zona vivían cocodrilos y rinocerontes y otros elementos de la fauna hoy relegada a las regiones cálidas del planeta.

zoom

La planta rupícola pirenaica Ramonda myconi, una reliquia subtropical presente hoy en nuestra flora.

Estas reliquias subtropicales afincadas en la península ibérica son plantas cuyos familiares se encuentran hoy en áreas tropicales y tienen un notable valor para la biodiversidad, dado que fueron capaces de superar el enfriamiento climático del Mioceno y las cuatro glaciaciones del Cuaternario. Su supervivencia es producto de una especialización ecológica, y es que habitaban y habitan en los riscos o desfiladeros rocosos. Están adaptadas a que sus raicillas se abran camino sobre los suelos que se acumulan en las cavidades de las rocas calizas, en las que encuentran un microclima similar al del clima subtropical de la Era terciaria. Una de ellas se conoce con el nombre vulgar de oreja de oso y en nomenclatura botánica Ramonda myconi, y es relativamente común en los Pirineos y sierras exteriores. La otra se encuentra en única localidad en todos los Pirineos y estrictamente protegida legalmente, ya que no cuenta con más de cinco mil ejemplares: la Borderea chouardii.

 

La Borderea chouardii
Se trata de una plantita geófita de hojas verdes brillantes, acorazonadas cuyos delgados se han anclado con delicadas raíces en las grietas de roca desafiando a la gravedad. Esta planta es dioca, eso quiere decir que tiene pies masculinos y pies femeninos, lo cual  riza el rizo en la polinización porque no puede autofecundarse sino que necesita de algún animal que se lleve el polen de las plantas masculinas al gineceo de las flores femeninas. Su biología es una autentica particularidad, pero lo más relevante de esta planta es que es la más amenazada de España.

Fue descubierta el año 1951 por Henri Gaussen (1891-1981) quien la identificó en las paredes de un barranco del río Noguera Ribagorzana cercano al pueblecito aragonés de Sopeira. Gaussen la identificó como una planta de la familia subtropical de las Dioscoriaceas (que sólo cuenta con 4 géneros en Europa). Sin embargo, dos años después, el biólogo molecular francés Henri Heslot (1921-2001) concluyó que su género no era el de 'Dioscorea', sino 'Borderea', y quedó definitivamente con la denominación botánica de Borderea chouardii.

Planta de Borderea chouardii. Foto: Gobierno de Aragón.

La supervivencia invernal de la Borderea chouardii se debe a la presencia de un tubérculo que queda protegido por el carbonato cálcico de las grietas donde vive. Pero el verdadero milagro que ha permitido sobrevivir a pesar de la escasa variabilidad genética y los desprendimientos que sufren las rocas calcáreas por la erosión, es su longeva vida y como se lo maneja para dispersar sus semillas, para que se queden pegadas en cavidades del roquedo y se fecunden sus flores.

 

Vieja y enana
La clave de la supervivencia de la Borderea chouardii (la comparte con la otra especie de este género y más común la Borderea pyrenaica) es que dispone de un tubérculo  el cual se ha podido estimar que aunque sólo pese menos de 10 gramos capaz de vivir hasta 400 años según afirman sus estudiosos.

El otro factor de supervivencia de las Bordereas tiene que ver con las microcondiciones geomorfológicas y termodinámicas de los riscos en donde vive en estas sierras exteriores del Pirineo. Por un lado, su hábitat se halla en orientación norte, por lo que el tiempo de insolación es mínimo (puede que menos de una hora diaria). Luego la presencia del río le aporta humedad y la inversión térmica da alas a las plantas que se encuentran a mayor altura. Todo ello crea un microclima en el las grietas y riscos donde vive.

 

Reproducción gracias a las hormigas
El ciclo reproductivo de la Bordera chouardii cuesta de entender. En primer lugar como hemos señalado es una planta dioica, por lo que en las poblaciones hay plantas masculinas y plantas femeninas separadas. La población actual tiene el equivalente a dos plantas masculinas por cada pie con flores femeninas (de 1,2 a 2,3 de relación según las poblaciones).

zoom

Pie femenino y masculino de Borderea chouardii. Foto: Gobierno de Aragón.

La polinización la realizan formícidos (hormigas) y dípteros (moscas). La siembra de la semilla de la Borderea la hacen nuevamente hormigas. Para ello una vez polinizadas las flores femeninas desarrollan una semilla que es algo oliginosa. Eso atrae a las hormigas, pero debe existir un equilibrio para que no se las coman y las depositen en lugares para que puedan germinar. La tasa de germinación natural no supera el 7,4%, pero es suficiente. Una vez anclada la planta, ha desarrollado un sistema - geotropismo positivo - mediante el cual, y por un mecanismo fisiológico relacionado con la contracción de células, el fruto gira, huyendo de la luz y buscando la humedad y oscuridad de la roca. Sólo si logran adentrarse en una fisura rocosa podrán germinar con éxito. Aunque el 90% de las semillas se pierden en el aire la especie lleva miles de años sobreviviendo.


Una planta superestudiada y superprotegida
La legislación actual incluso prohíbe mirarla sin previa autorización y pagar un a multa. La Borderea chouardii fue la primera planta en España con un plan de recuperación específico (Decreto de 28 de diciembre de 1994 del Gobierno de Aragón), que complementaba su declaración como «en peligro de extinción», efectuada por el RD 439/ 1990 de 30 de marzo.

Durante más de quince años la botánica María Begoña García del Instituto Pirenaico de Ecología contribuye a siembras manuales, así como instalar nuevas poblaciones en las cercanías. En el año 2010, Jesús Cosculluela, el director del Vivero del Gobierno de Aragón ubicado en Ejea de los Caballeros (Zaragoza), consiguió su cultivo en una maceta y que produjera flores. Un nuevo hito para garantizar la conservación de esta especie.

 

Más información sobre la especie
-Ficha del Ministerio de Medio Ambiente dentro del catálogo de especies amenazadas con todos los datos sobre la planta.

-Ficha del Gobierno de Aragón

-Interesante presentación en PowerPoint muy gráfica que documenta de forma sintética la biología y conservación de la especie

Artículo elaborado por la redacción de terra.org con motivo del Día Internacional por la Fascinación de las Plantas de 2012.

actualizado: 
18/05/2012
parte de: