La producción mundial de alimentos emite 17.318 millones de toneladas de CO2 al año. Un 29% de ellas derivan directamente de la agricultura intensiva.
Los primeros metros del suelo terrestre almacenan 2.500 petagramos de carbono. Una característica que trata de fortalecerse a través de proyectos innovadores como el que lidera Escuelas Campesinas de Segovia.






