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Ultimátum a la Tierra




 

Cartel de la nueva versión del clásico de ciencia ficción "Ultimátum a la Tierra".

El film plantea que los humanos somos el peor enemigo de la Tierra, y por tanto, somos nuestro peor enemigo.


Ficha técnica
Ultimátum a la Tierra

Título original: The Day the Earth Stood Still
Dirección: Scott Derrickson
Guión: Ryne Douglas Pearson
Actores: Keanu Reeves, Jennifer Connelly, Jon Hamm, Kathy Bates, Jaden Smith
País: USA
Año: 2008
Género: Ciencia Ficción
Duración: 103 min
Estreno: 12 diciembre 2008



Ultimátum a la Tierra
Ciencia ficción para alertar del necesario cambio global

Ultimátum a la Tierra es una película de ciencia ficción, sin embargo, como es habitual en este género, los elementos fantásticos a menudo son una excusa para hablar de problemas muy reales. En este caso, Ultimátum a la Tierra plantea la situación de la visita de una civilización extraterrestre con el objetivo de salvar el planeta Tierra –uno de los pocos lugares del universo capaz de albergar condiciones para la Vida– del peligro que amenaza con su destrucción, que no es otro que la propia humanidad. Cansados de esperar a que la humanidad tome conciencia de su comportamiento y cambie su sistema de desarrollo, estos seres deciden tomar medidas. 

En este momento, efectivamente, los humanos cada vez somos más concientes de que lo que está en juego es la supervivencia de la civilización humana, no del planeta, que sin duda se podrá regenerar, independientemente de nuestro destino. La actual crisis ambiental, social y económica global pone de manifiesto la incapacidad de sostener nuestra propia civilización de manera perdurable en tiempo, basada en la explotación de recursos energéticos agotables y contaminantes, en la generación de tóxicos, contaminación y residuos a una velocidad que no permite su reabsorción por la naturaleza y en la injusticia social. Más allá del daño que causamos al planeta, es necesario un cambio para salvarnos a nosotros mismos como especie. Sin duda, resulta interesante que este mensaje haya penetrado incluso en el cine más comercial.

Ultimátum a la Tierra es la versión actualizada del clásico de ciencia ficción del año 1951 The Day the Earth Stood Still, dirigido por Robert Wise y basado en un relato de Harry Bates. Ambas películas comparten la premisa inicial y la similitud entre el enfoque de las partes contactantes (conciliador por parte de los visitantes, desconfiado y violento por parte de los humanos), pese a que el film original se centra en concreto en la crítica a la proliferación del armamento nuclear y tiene un mensaje de corte más “pacifista” que “ecologista”.

En este “remake”, dirigido por Scott Derrickson y con el gancho comercial de la presencia de Keanu Reeves, los humanos continúan siendo especialmente (quizá incluso exageradamente) hostiles y representados a la manera un tanto estereotipada ya habitual en este tipo de películas: los gobernantes y militares sin escrúpulos, los científicos nobles, sin miedos y con una visión cooperativa. Por ello, se presentan situaciones curiosas que casi podrían arrancar alguna sonrisa. Así, el personaje paradigmático de aquello que hay de bueno en los humanos, la doctora Benson, interpretada por Jennifer Connelly, afirma en dos momentos de la película que “[Nuestros representantes electos] no nos representan” y que “Podemos cambiar”. Parecería que nuestro comportamiento en el mundo como sociedad no refleja lo que sentimos realmente uno a uno como personas.

Pese a la obviamente necesaria presencia de efectos especiales a lo largo de todo el metraje, en general la película es relativamente austera en comparación con la mayoría de producciones de corte más o menos apocalíptico o catastrófico. Ciertamente se centra de una manera poco habitual en el antagonismo entre las dos civilizaciones y en la evolución del contacto entre ellas y no le importa recrearse en los diálogos, sin que por ello resulte poco entretenida.

Como es habitual, existen algunos momentos que apelan a la sensibilidad del espectador de manera un tanto exagerada, que harían aún más evidente la diferencia entre los cálidos y emocionales humanos y los fríos y eficientes seres del universo exterior. Es esta una sensación que planea en diferentes momentos de la película, y que parece nuestra simpática disculpa ante nuestro comportamiento ambiental. Los humanos en cierto modo seguimos creyéndonos más especiales que el resto de los seres vivos, gracias a todo lo que somos capaces de sentir, pensar y hacer. Sin embargo, esto no nos exime de nuestra responsabilidad para sentirnos uno más en el planeta y adoptar un modo de hacer las cosas basado en la cooperación y más cercano al funcionamiento del resto de la naturaleza.

El mensaje más destacable de esta película, sin duda, es el de cómo necesitamos “encontrarnos en el límite, al borde del precipicio, para cambiar”. Ya desde los años 70 sabemos que la Tierra tiene límites, pero nos comportamos como si no los tuviera, avanzando, como en la famosa metáfora, con los ojos vendados hacia el precipicio. Hoy ya tenemos suficientes indicios que nos animan a quitarnos esta venda y cambiar nuestro rumbo. Ultimátum a la Tierra es un film entretenido y espectacular visualmente, como cualquier otra de las producciones que nos pueden hacer pasar un buen rato en la butaca del cine, pero tiene un mensaje para todos aquellos que lo quieran leer: esperemos no tener que llegar a ese límite, a esa amenaza de la desaparición total de nuestra sociedad humana, para cambiar. 


Curiosidades...
Un elemento interesante para analizar en la película es la tecnología. Mientras que los ingenios de los humanos aparecen como sistemas toscos y basados en las aplicaciones bélicas, las tecnologías alienígenas son elegantes, orgánicas y formadas o inspiradas por elementos vivos.

Hay varias frases memorables en los diálogos del extraterrestre Klaatu, interpretado por Keanu Reeves. A título de ejemplo: “Si la Tierra muere, vosotros morís. Si vosotros morís, la Tierra sobrevive”.