Empresas, comercios y lugares de trabajo con menos huella de carbono




Empresas, comercios y lugares de trabajo con menos huella de carbono

Todo trabajador o responsable de un local o comercio puede incorporar criterios ambientales y de ahorro de energía y favorecer las buenas prácticas del resto de empleados.


En las oficinas es posible seguir una serie de hábitos básicos que permitirían reducir sustancialmente el consumo de energía y con ello las emisiones asociadas.


Cualquier tipo de comercio o lugar de trabajo se puede ambientalizar: desde el tipo de iluminación o los materiales del local a los proveedores. En los lugares abiertos al público, la comunicación de los valores ambientales tiene un valor añadido.





Una oficina más eficiente
Cuando dejes tu sitio vacío en la oficina a la hora de comer, apaga totalmente todos los aparatos. Si se trata de pausas cortas, de 15 - 30 minutos, apaga el monitor o activa modos de ahorro de energía. Al acabar la jornada, apaga totalmente los aparatos y desconéctalos de la corriente eléctrica. El monitor en stand-by (con el piloto encendido) consumiría a lo largo de toda la noche suficiente energía como para calentar 6 comidas con el microondas. La impresora en stand-by consume del 30 al 40 % de lo que consume cuando está imprimiendo. El ordenador y sus complementos aparentemente apagados consumen más de 15 w cada hora sólo por estar enchufados a la corriente. Para evitar este consumo fantasma son ideales las regletas con interruptor: así se evitaría la emisión de más de 26 kg de CO2 cada año por cada ordenador.

Muchos buenos hábitos “ambientales” (como apagar luces y aparatos cuando no se utilicen, o separar selectivamente la basura) se pueden poner en práctica en el mismo lugar de trabajo y en los espacios comunes como cafeterías o zonas de picnic. Esta actitud personal se puede contagiar al resto de compañeros, aunque sea simplemente por la costumbre de verlo hacer.

Tentempiés no calóricos y café justo en tu propia taza
En la mayor parte de las oficinas grandes hay máquinas dispensadoras ya sea de bebidas o de tentempiés. En las más pequeñas puede que haya una cafetera. En primer lugar, las máquinas de café, si utilizan café procedente del comercio justo, contribuyen a mejorar la calidad de vida de los agricultores de los países no desarrollados. Puede ser que sean máquinas dispensadoras. En estos casos hay diseños que, tras añadir las monedas, no empiezan el proceso hasta que detectan que se ha depositado una taza. De esta manera se evitan los vasitos de plástico con los que van equipados la mayoría de estas máquinas de "vending". Menos plástico significa menos residuos que, aunque pueden recogerse selectivamente para su reciclaje, raramente se hace. Menos plástico son menos emisiones. Finalmente, hay que considerar también el tema de los tentempiés. Habitualmente, son productos con altos contenidos grasos y, aunque los hay en la versión light, muchos de estos snacks no son nada saludables. Contribuir a una alimentación sana es también una forma de evitar emisiones. Disponer de fruta fresca local, frutos secos o frutos deshidratados es una forma mucho más saludable tanto para los trabajadores como para el medio. Una fuente con agua osmotizada también evita el consumo de bebidas refrescantes que contienen edulcurantes nada saludables, como el aspartamo. De esta forma también evitamos las emisiones del transporte y manufactura de refrescos envasados.

Empresas y negocios responsables
Si eres responsable o propietario de un negocio o local, puedes incluir sistemas eficientes como la iluminación de bajo consumo, adquirir aparatos eléctricos de bajo consumo y promover que se puedan compartir, o introducir materiales ecológicos en la decoración del local. También se puede facilitar la movilidad sostenible de los usuarios o trabajadores, informándoles de las posibilidades de transporte público, facilitando el aparcamiento de bicicletas, o incluso instalando energías renovables. Las empresas también pueden implantar sistemas de gestión ambiental como la certificación EMAS, y realizar auditorías de emisiones para tratar de reducirlas y equilibrarlas.

Tiendas y comercios más ecológicos
Si tienes un comercio, puedes reducir la cantidad de envases de los productos o de los envíos, animar a utilizar carros de la compra y bolsas reutilizables, optimizar las rutas de distribución, utilizar sistemas de transporte de menos impacto para hacer repartos, o comprar y vender productos ecológicos.



Resumiendo...
• Las oficinas pueden reducir su consumo de energía significativamente si se adoptan hábitos básicos como el apagado del equipamiento electrónico, la iluminación cuando no es necesaria o el uso adecuado de la climatización.

• Cualquier comercio puede practicar la redución de emisiones minimizando su consumo de energía, reduciendo envases, reciclando sus residuos e implantando sistemas de comunicación y gestión que ayuden a los trabajadores a adoptar buenas prácticas ambientales.


Canviat
09/02/2017

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