Golpe de la UE a los transgénicos

En Febrero de 2011 se publicó un estudio en la revista Journal of Biological Sciences(1) en donde se demostraba la toxicidad en riñones e hígado de ratas alimentadas durante sólo 90 días con 3 variedades de maiz transgénico (NK 603, MON 810, MON 863) patentados por la empresa Monsanto.  Es solamente otro estudio más de los muchos que se acumulan desde las polémicas autorizaciones para su cultivo, realizadas a pesar de la oposición o reserva de una gran parte de la comunidad científica, agricultores y consumidores. Otro dato que se suma en el progresivo pero imparable rechazo hacia los transgénicos  que sin duda acabará cristalizando en pocos años.

 

Nuevo rechazo de la UE

El parlamento europeo ha votado en Julio del 2011(2) dar más poderes y flexibilidad a sus estados miembros para que restrinjan o prohíban totalmente los cultivos genéticamente modificados (OMG) debido a los datos crecientes sobre sus efectos negativos. El informe aprobado por los parlamentarios afirma que los países "podrán adoptar medidas para restringir el cultivo de OMG, en todo o parte de su territorio". Estas medidas "pueden estar basadas en razones medioambientales o relacionadas con otros factores legítimos, como el impacto socio-económico"

maiz

España es el país en donde se cultiva el 80% de todo el maíz transgénico de la UE. Las nefastas consecuencias de las ambiciones desmedidas de las multinacionales de la biotecnología ya se empiezan a conocer mejor debido a la acumulación de estudios científicos y casuística alrededor del todo el planeta.

El borrador de la legislación está siendo discutido y permitirá a los estados dotarse de mecanismos propios para regular los cultivos transgénicos. Cabe recordar que ya hay 6 estados miembros - Austria, Francia, Alemania, Grecia, Hungría y Luxemburgo - que prohíben el maiz MON 810 de la multinacional Monsanto a causa de sus efectos negativos para la salud y el medio ambiente. Este maíz sin embargo es cultivado masivamente(3) en Españaque es prácticamente el único país de Europa en donde se deshoyen las alertas sanitarias y medioambientales derivadas del creciente número de estudios científicos que las avalan. Una acumulación que empieza a ser incontestable e imposible de ignorar.

El informe europeo también llama a establecer una base legal para que el autor de una posible contaminación transgénica  pague por los efectos adversos que puedan ocurrir al colocar sus productos en la naturaleza o en el mercado. Según informa la BBC(4), la Asociación Europea de Bioindustrias ha criticado la medida calificándola de "política" y "decepcionante". Por su parte, el grupo ecologista Amigos de la Tierra ha dado la bienvenida a la decisión, afirmando que "los parlamentarios se han puesto del lado de la mayoría de ciudadanos de la UE". Efectivamente, los sondeos de opinión(5) demuestran desde hace largo tiempo que el 94% de los ciudadanos europeos desea conocer cuando un alimento ha sido genéticamente modificado. Y en el caso español, tan sólo el 26% de sus ciudadanos se muestra de acuerdo en apoyar este tipo de alimento.

Hasta ahora, el gobierno español se ha apoyado en una población poco informada para así no tener las dificultades que padecen otros gobiernos de la UE. Pero incluso el mantener a una población consumidora poco educada para exigir salud al alimentarse, no podrá esconder las preocupaciones del propio sector agrícola, quien afortunadamente ya empieza a posicionarse(6) en sintonía con sus colegas de la UE. Y es que resulta un exceso contemplar que una empresa italiana siembre en Castellón el arroz transgénico que la moratoria de su propio gobierno no le permite en su país

campos de arroz del Delta del Ebre

La empresa italiana Transactiva ha obtenido autorización española para cultivar arroz transgénico en Castellón que contaminará irremediablemente a los productores locales.  En su propio país no se lo permiten. Los agricultores afectados ya han empezado a organizarse(6).

La agricultura española sufre hoy de una competencia imposible con los países en desarrollo, aunque no obstante es capaz de servir a Europa enormes cantidades de vegetales y hortalizas. El consumidor europeo por su parte evoluciona de manera imparable para que la UE rechace los transgénicos y tienda a alternativas más seguras y naturales. Este es pues el camino de la realidad que se va afianzando. Pero en esa realidad, la producción española que hoy es aceptada por el consumidor europeo -  su  primer mercado - podría empezar a ser cuestionada como poco saludable, contaminada o de baja calidad, ante la carencia de regulaciones españolas sobre transgénicos en comparación a otros países de la UE.

 

Evitar la trampa transgénica

En realidad la agricultura española no tiene mucha opción, excepto la de ser lo bastante inteligente para estar atenta y evolucionar con su principal cliente, el mercado europeo. Este consumidor buscará de manera creciente el consumo de vegetales más seguros y ecológicos, y rechazará a los transgénicos. Para el agricultor, planear el futuro con sentido común parece algo totalmente necesario. Evitar la trampa transgénica será una llave que garantice la supervivencia en el mercado europeo, porque los problemas de los OMG no desaparecerán. Los informes científicos desfavorables, la presión social y las decisiones políticas de la UE no hacen mas que acumularse. Todo ello debería obligar a una pronta reflexión a las autoridades españolas para detener su apuesta irracional por los transgénicos. Hay toda una historia de episodios que ayudan a explicar la sumisión española a esos intereses, pero llegado el día,  el coste no será asumido por las multinacionales que hoy manejan a los representantes del gobierno español como simples delegados comerciales de su estrategia global en la UE.

La ministra Elena Espinosa

La  ex-ministra Elena Espinosa, sucesora de Cristina Narbona y predecesora de la actual Rosa Aguilar. Fue considerada una gran aliada de las multinacionales de los OMG según ellas mismas. En su mandato se paralizaron además numerosos proyectos de protección medioambiental.

A pesar del funambulismo que ejerce la UE para intentar no mezclar medioambiente y salud que supondría un enfrentamiento directo con las multinacionales, la progresión es evidente. Y conforme pasan los años el aislamiento e inmovilismo de la posición española se perfila de manera irremediable. De los países con una superficie considerable de cultivo, sólo España aparece apoyando a los OMG de una manera tan clara. Debemos recordar además la legitimidad social de esa posición. Las primeras autorizaciones para este tipo de producción se produjeron en su día por medio de falta de información al público, y además con el tiempo se ha exigido al sistema mostrar graves fraudes democráticos(7) para mantener el negocio. Todo para justificar la presencia en nuestro país de ésta auténtica chapuza a escala mundial.

La única realidad, es que hoy la ciencia está todavía lejos de entender suficientemente la complejidad de los efectos que envuelven a la liberación de la ingeniería de transgénicos en el medio ambiente y sus consecuencias para la salud y los ecosistemas. La percepción de experimento está establecida en la mayoría de la opinión pública y con razones de peso.

Esta constatación del nivel insuficiente de conocimientos actuales convierte a la apuesta española en una equivocación. Debido a la rapidez con la que se acumulan los estudios y casuística sobre efectos no esperados ni deseados,  este desconocimiento no podrá ser superado antes de poder solucionar los persistentes problemas y de que un rechazo general se establezca definitivamente en el seno de la UE. También en los mismos Estados Unidos(8) y en antiguas promesas transgénicas como la India, el rechazo de agricultores y consumidores aumenta en lugar de disminuir. Pero precisamente para lograr un avance realmente positivo de la biotecnología, se necesitaría de una descompresión de codicia que permita avanzar con pasos realmente empíricos y seguros, congruentes con el mantenimiento de la salud pública y los ecosistemas. 

 

Una antigua obsesión

Cabe notar también, que el conocimiento de la genética sigue siendo en gran medida entendido como una religión de la tierra prometida(9) por esas multinacionales. 

zoom

El negocio y la necesidad de una alucinación de control total sobre la naturaleza lleva a no explicar que la codificación del genoma humano sólo corresponde al codificante de proteínas, apenas el 1.5% del total.

Esta concepción distorsionada de la aplicación del conocimiento en este campo surge históricamente al amparo de las ideas de eugenesia de finales del XIX. Adoptada con entusiasmo por los linajes de las grandes fortunas surgidas de la revolución industrial y los cracks financieros, todavía éstos acumulan la mayor parte de la riqueza mundial y la mayoría de la industria de la biotecnología, así como condicionan el paradigma científico vigente en éste campo.

Pero tras 100 años, esa visión mesiánica del control de las bases de la naturaleza sólo puede demostrar hoy la presencia de poderosos sacerdotes de una religión de la que finalmente parecen no comprender del todo sus propias escrituras.

Si la última década de biotecnología nos ofrece un saldo ambivalente por extensión de sus campos de aplicación,  en el caso de los cultivos transgénicos no es desde luego positivo. No obstante, surge aquí la pregunta de si a estas alturas de la historia el éxito es ya lo de menos, y el asunto es que sigue siendo una chapuza útil para ejercer la dominación de recursos a lo largo y ancho del planeta.

 

* De interés el artículo: España secuestrada por los transgénicos


Referencias
(1) Journal of Biological Sciences: A Comparison of the Effects of Three GM Corn Varieties on Mammalian Health. 
http://www.biolsci.org/v05p0706.htm

(2) Parlamento UE: Normas alimentarias: ¿qué se cuece en el Parlamento Europeo?
http://www.europarl.europa.eu/es/headlines/content/20110513FCS19340/3/html/Productos-gen%C3%A9ticamente-modificados-m%C3%A1s-poder-de-decisi%C3%B3n-para-los-Estados

(3) Terra.org: Luchando contra los cultivos de transgénicos
http://www.terra.org/luchando-contra-los-cultivos-de-transgenicos_2433.html

(4) BBC World: GM crops: EU parliament backs national bans
http://www.bbc.co.uk/news/world-europe-14045365

(5)Amigos de la Tierra UE. What Europeans think about GMOs
http://www.foeeurope.org/GMOs/explore/what_europeans.htm

(6) ADN.es: La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos protestará si cultivan arroz transgénico en Castellón
http://www.adn.es/local/valencia/20110718/NWS-0591-Castellon-Uniones-Union-transgenico-protestara.html

(7) Terra.org: El parlamento catalán rechazó escuchar la iniciativa popular contra los trasngénicos
http://www.terra.org/articulos/art02268.html

(8) GMOjournal: More Organic Growers Join the Suit Against Monsanto
http://gmo-journal.com/index.php/2011/06/02/more-organic-growers-join-the-suit-against-monsanto/

(9) Máximo Sandín: "Desmontando a Darwin" (video):
http://vimeo.com/10330767


Canviat
09/02/2017

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