Café ¿aroma sostenible o destrucción?



 

Café ¿aroma sostenible o destrucción?

Toma menos café pero de calidad y solidario


El café de primera calidad es el café justo o ético


El café es el sustento de 20 milliones de personas, que recogen más de 6 milliones de toneladas de grano anualmente. Se estima que, a nivel mundial, 11 milliones de hectáreas de tierra cultivada están dedicadas al café (un área aproximadamente igual a la suma de las áreas de Suiza, Bélgica y Holanda).  El consumo de café en España está alrededor de 3,5 kg/hab.año. El café es un delicioso aroma para unos y un árduo trabajo para otros. El equilibrio entre el placer de unos, las penurias de otros y la destrucción ambiental es un frágil equilibrio.


Cómo el café transforma nuestro planeta

El origen de nuestro café tiene grandes consecuencias para el futuro del planeta. Como el cacao y los plátanos, el café es un alimento que se cultiva en las zonas tropicales del planeta, que se produce casi en exclusiva en los países en vías de desarrollo. Por contra es consumido principalmente en las naciones más ricas que precisamente están lejos de las zonas de producción. Brasil es hoy el mayor productor de café del mundo, seguido por Vietnam, Colombia e Indonesia. Otros muchos países producen café, pero en mucha menor medida. Los Estados Unidos es el principal consumidor de café del mundo. Los países escandinavos consumen tres veces más café que los españoles y los italianos.

Los granos de café solamente crecen en una pequeña zona de la selva tropical en el meridiano del ecuador. Sin embargo, la producción de café está asociada a serios costes sociales y ambientales que no se reflejan en su precio de venta al por menor.

Durante los años setenta, la modernización de la agricultura condujo al desarrollo de variedades de café de alta productividad, cultivados al sol gracias a la utilización de productos químicos. La densidad de producción puede así incrementarse de 1.100-1.500 cafetos (o plantas de café) por hectárea a las actualmente entre 4.000 y 7.000 cafetos por hectárea. Los monocultivos intensivos vienen a reemplazar los ecosistemas diversos. Esta producción intensiva de café es la causa de una importante deforestación, contaminación con plaguicidas y pérdida de biodiversidad. Los precios del café siempre se encuentran a la baja, forzando así a muchos pequeños productores al endeudamiento o al abandono de sus parcelas.


Efectos de la deforestación

Hace algunas décadas, la mayoría del café mundial se plantaba a la sombra de los árboles de las selvas. Pero hoy, cada vez más y más los granos de café maduran en zonas deforestadas, en monocultivos sin sombra, por lo que para ello es necesaria la creciente utilización de plaguicidas y fertilizantes químicos. El cafeto de sombra necesita menos productos químicos que el cafeto cultivado al sol. La selva pone a disposición un espacio habitable para los pájaros e insectos, los cuales comen parásitos. Además muchas plantas silvestres aportan sustancias nutritivas a la tierra.

Los científicos han descubierto que en las plantaciones de café al sol, el número de especies de aves se ha reducido en un 50 por ciento, y que la población de estas especies se ha reducido en un 66 por ciento. La diversidad de insectos, plantas y otras criaturas silvestres también es inferior.

Más del 40 por ciento de los cultivos de café en Colombia, México, América Central y el Caribe fueron convertidos en plantaciones de café al sol y otro 25 por ciento está en proceso de cambio.


Una producción que genera pobreza

La superficie de tierra que poseen los caficultores acostumbra a ser limitada, con lo que éstos se sienten obligados a especializarse y dedicarse a la producción y exportación para así poder obtener unos precios más altos que los que obtendrían vendiéndoselo a los comerciantes locales llamados “coyotes”. Es por eso que su agricultura no está suficientemente diversificada, y frecuentemente esta gente cae enferma debido a sus deficiencias alimenticias.


Muchos caficultores se ven obligados a pedir préstamos, ya que para ellos ésta es la única vía de financiación. Los gobiernos, de vez en cuando, ofrecen programas de financiación, pero por lo general estos sólo pueden usarse para proyectos específicos, como la compra de pesticidas, pero no para situaciones problemáticas como el agotamiento de la manutención alimenticia, ni tampoco para la compra de medicinas cuando un niño  enferma. Cuando se dan éstas circunstancias los campesinos acuden a los coyotes. Para poder devolver el préstamo, a menudo tienen que aceptar vender su cosecha a un precio muy bajo. Así, una vez endeudados casi ningún campesino es capaz de escapar de este círculo vicioso.


Los trabajadores agrícolas son todavía más vulnerables. Durante la temporada de la cosecha las familias de los recolectores se trasladan de una plantación a otra, y sin embargo sólo reciben un salario de entre 2 y 4 euros diarios con los que después de pagar su propia casa y comida, a penas les deja dinero de beneficio.


Efectos negativos de los sustancias químicas

Comparado con los cultivos tradicionales del café que crece bajo sombra, el cultivo de café que crece al sol depende de una utilización en aumento de pesticidas y fertilizantes químicos. Hay estudios que demuestran que algunas de las sustancias químicas usadas en el cultivo intensivo de café tiene efectos cancerígenos, que ya han afectado a las poblaciones de países industrializados. Pero los efectos también recaen en la salud y la vida de las poblaciones rurales. Los trabajadores entran en contacto con las sustancias químicas por no llevar ropa protectora adecuada cuando se pulverizan las plantaciones desde aviones o directamente al manipular las plantas pulverizadas. También quedan residuos de las sustancias tóxicas en las cáscaras de los granos de café y cuando se depositan en el suelo contaminan el agua y la tierra.


Qué opciones tenemos

Como en el resto del mundo, en España también están presentes las transnacionales de la alimentación en el mercado del café. Las empresas Kraft Jacobs Suchard (con Saimaza), Nestlé (con Bonka y Nescafé) y Sara Lee Southern Europe (con Marcilla y Soley) concentran más del 65% de las ventas de café para consumo en los hogares españoles. España representa tan sólo el 1% del mercado total de Comercio Justo en Europa y la proporción de café justo respecto al total del café verde consumido es despreciable. Las principales importadoras de Comercio Justo en España son: Alternativa 3, Intermón e Ideas y existen ya diversas marcas que se distribuyen en numerosos puntos por 14 comunidades autónomas.

¡El café de primera calidad es el café justo o ético y asegura que los ganaderos reciben un precio justo, pero que además es ecológico, es decir, sin sustancias químicas y que se cultiva bajo la sombra de la selva tropical! Uno de cada cinco consumidores de café en Estados Unidos ya se interesa porque el café que toma sea de sombra (que además es el método necesario para producir el café ecológico). Por otra parte cada vez más personas son conscientes del aumento de sustancias químicas en los alimentos que toma. El café de sol, de cultivo intensivo, se obtiene utilizando numerosas sustancias tóxicas. Finalmente, aunque el mercado para el café justo o ético es pequeño, cada día se extiende más.

Las condiciones a las que atiende el café justo son:
• precio de garantía para los productores, por encima de las fluctuaciones del precio del café en la bolsa.
• prefinanciación del 60% de cada pedido, para que las familias campesinas puedan subsistir dignamente hasta que entreguen la cosecha.
• relación comercial estable, que permite a las cooperativas productoras planificar sus inversiones y mejoras sociales a largo plazo.
• ausencia de intermediarios entre la cooperativa y la organización importadora del Norte.
• organización democrática y participativa de los colectivos de productores.
• eliminación del trabajo infantil e igualdad de oportunidades para las mujeres.
• técnicas de cultivo respetuosas con el medio ambiente.
• inversión de los beneficios en proyectos para la comunidad con la finalidad de mejorar sus condiciones de vida: viviendas, caminos, educación, salud.

Verena Juran

Resumiendo ...

• Busca el café de comercio justo, ecológico (también llamado orgánico) y de sombra la próxima vez que vayas al supermercado

• Recomienda a tu supermercado vender “café ético”. Si ya lo vende, propón que aumente su oferta

• Cuando busques una cafetería con los amigos, sugiere un sitio donde sirvan “café justo” e  infórmales de lo que significa

• No abuses del café, es un estimulante y se debe controlar su consumo. Toma menos café pero de calidad y solidario





Canviat
09/02/2017

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