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2005, el año más caliente




2005, el año más caliente
Alerta 3 - 2006

El año 2005 fue el más caluroso del registro meteorológico. La temperatura superficial global media de 14,77 ºC fue la más alta registrada desde que el registro meteorológico empezó en 1880. Enero, abril, septiembre y octubre del 2005 fueron los meses más calurosos nunca registrados, y marzo, junio y noviembre fueron los segundos más calientes de la serie meteorológica.



La Revolución Industrial marcó el inicio de las emisiones masivas de CO2 y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera.


Imagen del huracán Katrina a su paso devastador por el golfo de México a las 2:45 pm del 28 de agosto del 2005. Fotografía de NOOA (NASA)


Depósito de permafrost en el norte de Siberia. Fotografía de AWI - Alfred Wegener Institute


El acelerado deshielo del círculo polar ártico amenaza por completo el hábitat del oso polar


El aumento de las temperaturas ha hecho avanzar la floración en varias especies, descontrolando los ciclos naturales de polinización.

Marzo, 2006. De hecho, los seis años más calurosos registrados han sucedido durante los últimos ocho años.  Después del año 2005, 1998 fue el segundo año más caliente, con una temperatura global media de 14,71ºC.  Pero existe una diferencia importante entre 1998 y 2005: la más huracanada tormenta de El Niño de los últimos 100 años elevó la temperatura media de 1998 en 0,2 ºC, en cambio el aumento de calor registrado el año pasado (2005) no fue causado por ninguno de estos efectos.

Estas series, que provienen del registro meteorológico mantenido por el Goddard Institute for Space Studies de la NASA, siguen la tendencia de aumento de las temperaturas globales. Durante el último siglo, las temperaturas globales han aumentado 0,8 ºC, de los cuales 0,6 ºC ocurrieron durante las tres últimas décadas pasadas, un incremento sin precedentes durante el milenio pasado. La temperatura media de 14,02 ºC en los años 70 se incrementó a 14,26 ºC en los años 80. En los años 90 se alcanzaron los 14,40 ºC de temperatura media mundial. Y durante los primeros seis años de esta nueva década, la temperatura global ha llegado a un promedio de 14,62 ºC (Véase gráfico 1).

El papel del CO2 en el aumento de la temperatura global
El aumento de las temperaturas son debidas principalmente a la acumulación de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, particularmente de dióxido de carbono (CO2) que proviene de la quema de combustibles fósiles. Una vez emitido a la atmósfera, el CO2 atrapa el calor de la superficie terrestre que de otra forma se escaparía nuevamente al espacio. Las emisiones de CO2 han estado creciendo desde el comienzo de la Revolución Industrial en 1760, provocando el incremento de las temperaturas globales. (Véase la figura 2.)

Dos informes recientes muestran los excepcionales niveles actuales de la temperatura global y del CO2 atmosférico. Usando las series registradas en el hielo, anillos de árboles y fósiles, los científicos han estimado que el hemisferio norte está más caliente ahora que en cualquier otro momento durante los últimos 1.200 años. Otro estudio divulgó que los niveles atmosféricos de CO2 y de metano, otro gas invernadero, son hoy más altos que en cualquier otro momento durante los últimos 650.000 años.

El avance del cambio climático
A medida que las emisiones de gases invernadero continúan aumentando, también lo hace el avance del cambio climático. Hasta el 2100 la temperatura global media está proyectada a aumentar entre 1,4 y 5,8 ºC en relación a los niveles de 1990, según el Intergovernmental Panel on Climate Change, un organismo global compuesto por más de 1.500 científicos. (Ver figura 3.)

Es poco cuestionable afirmar que un aumento global de la temperatura en la gama superior de predicciones sería altamente destructivo. A medida que las temperaturas globales se elevan, también lo hacen los riesgos para la salud por olas de calor, cosechas dañadas, enfermedades infecciosas y otros cambios ambientales. La gente que ya hacía frente a la inseguridad alimentaria podría verse especialmente afectada porque con cada aumento de 1 ºC de la temperatura sobre los niveles óptimos, el trigo, el arroz, y las producciones del maíz caerán hasta un 10%. Incluso en las proyecciones de incremento de temperatura más bajas, los modelos de cambio climático predicen tormentas, inundaciones, olas de calor, y sequías más frecuentes y más severas —que afectarían la biodiversidad, la salud humana, y la seguridad económica.

Tales efectos pueden haber comenzado ya a ocurrir. En el 2005, por ejemplo, áreas de bosque tropical de la Amazonia de Brasil experimentaron la peor sequía en el último siglo, en parte relacionada con las temperaturas anormalmente altas en el Océano Atlántico norte. Con menos precipitación, los bosques tropicales se desecan y se queman más fácilmente. Menos humedad se evapora en estos bosques ya más secos, conduciendo a una menor precipitación, que perpetúa el problema.

La subida de la temperatura superficial del mar también ha contribuido a una temporada récord de huracanes en el Atlántico, con 27 tormentas nombradas y 15 huracanes sólo en el 2005. En agosto, el huracán Katrina devastaba la costa del golfo de Estados Unidos, provocando más de 1.100 muertes y desplazando a aproximadamente 1 millón de personas. Los Estados Unidos sufrieron unas pérdidas económicas estimadas en $75 mil millones en daños causados por el huracán —el desastre natural más costoso de la historia de Estados Unidos.

Un informe del Pew Center on Global Climate Change que analizaba los resultados de 40 estudios anteriores encontró un claro enlace entre las temperaturas crecientes y los numerosos cambios en los sistemas naturales en todo Estados Unidos. Inviernos más calientes, precipitación creciente, y primaveras avanzadas están provocando que algunas especies de plantas florezcan varias semanas antes, hecho que distorsiona el suministro de alimentos para los insectos y a su vez los propios ciclos de polinización de la planta. Los cambios de temperatura han conducido a cambios en muchos hábitats de especies, las poblaciones se trasladan hacia el norte y hacia áreas más altas en búsqueda de temperaturas más frescas. Los científicos estiman que la mitad de todas las especies salvajes en los Estados Unidos han sido afectadas ya por el cambio climático.

El calentamiento precipitado del Círulo Polar Ártico
El calentamiento del Ártico, —el área alrededor del Polo Norte, incluyendo partes de Rusia, Alaska, Canadá, Groenlandia, y Escandinavia—, ha ocurrido en una proproción casi dos veces la tasa media global. De hecho, los registros del 2005 muestran que el mayor calentamiento ocurrido el año pasado ha sucedido en el Círculo Polar Ártico.  El calentamiento allí es realzado por un mecanismo positivo de feedback. La nieve y el hielo reflejan cerca del 80 % de la radiación solar. Cuando se derriten, más calor es absorbido por la superficie subyacente, que a su vez derrite más nieve e hielo. Desde el periodo 2002-2005, el hielo Ártico del mar de verano ha cubierto un 20 % menos de área que su promedio del verano 1978-2000. El Ártico podría quedarse sin hielo en verano antes de fin de este siglo, amenazando por completo el hogar del oso polar, puesto que el deshielo reduciría su hábitat natural e impediría su posibilidad de acceso al alimento.

Además, en Siberia occidental, un área del permafrost que atravesaba un millón de kilómetros cuadrados—el tamaño de Francia y de Alemania juntas—ha comenzado recientemente a derretirse por primera vez desde que se formó, hace 11.000 años, durante el final de la última Edad de hielo. Este permafrost cubre el mayor pantano congelado de turba del mundo. Los científicos advierten que si la tendencia al calentamiento prosigue, el deshielo provocará que se emitan miles de millones de toneladas de carbono a la atmósfera que estaban almacenados en el pantano helado, acelerando a su vez el calentamiento global.

El Antropoceno: la nueva época geológica
Los datos de temperaturas del 2005 proporcionan aún más evidencias de lo que algunos científicos están llamando una nueva época geológica, el Antropoceno, en la cual las actividades humanas son el conductor principal del sistema global del clima. La cantidad que la temperatura aumente depende de lo que hagamos ahora para contener las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero. Podemos continuar utilizando los combustibles fósiles disruptores del clima, o podemos elegir cambiar a fuentes de energía renovables y a tecnologías energéticamente más eficientes.

Figura 1.- Evolución de la temperatura global media durante el periodo 1880-2005. Fuente: Goddard Institute for Space Studies, NASA Goddard Space Flight Center, Earth Sciences Directorate, "Global Temperature Anomalies in .01 C"

Figura 2.- Evolución de la temperatura global media durante el periodo 1880-2005 y proyección al 2100. Fuente: Goddard Institute for Space Studies, NASA Goddard Space Flight Center, Earth Sciences Directorate, "Global Temperature Anomalies in .01 C"


Figura 3.- Evolución de la concentración atmosférica de CO2 durante el periodo 1000-2004 y proyección al 2100. Fuente: Scripps, ORNL y International panel for Climate Change


Joseph Florence (*) - Earth Policy Institute
*Este texto es una actualización del artículo escrito por Lila Buckley el 9 de Diciembre del 2004
www.earth-policy.org