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Abandonar el usar y tirar

Sabemos que la cultura del usar y tirar está llegando a su fin, y por muchos motivos debemos optar y escoger soluciones que sean más duraderas para reducir el uso de recursos naturales y de energía, el transporte y finalmente la gestión del residuo.

En algunos aspectos parece que se van encontrando soluciones. Recientemente se está cambiando de forma importante el uso de las bolsas de plástico de los supermercados y otros establecimientos, promoviendo el uso de receptáculos más resistentes y/o haciendo pagar de forma específica las bolsas más contaminantes. El cambio genera algunas resistencias, pero al fin se va asumiendo como algo inevitable.

En otros usos parece que cuesta más desprendernos de estas “comodidades modernas” a las que nos hemos acostumbrado, y que vemos que resuelven nuestras necesidades, sobre todo en la cocina.

Pero así como algunos fabricantes se empeñan en desarrollar productos totalmente inútiles y disparatados, otros ingenian buenas soluciones que debemos tener en cuenta. Por un lado, hablaremos de envoltorios para llevar la comida. Un día se inventó el papel de aluminio y el film transparente, y empezaron a reinar en el mundo de los bocadillos, desayunos y meriendas de chicos y chicas, excursionistas y viajeros. La solución era práctica, pero tiene el problema de usar recursos materiales valiosos con una duración de uso muy corta, que en seguida se ven convertidos en basura y, todo hay que decirlo, no siempre acaba depositada en el lugar correspondiente para su reciclaje.

Algunos hábitos van cambiando
Sin embargo en escuelas, por ejemplo, se está promoviendo una alimentación sana y un cambio en el transporte de la comida, y en ese sentido, se pide a los muchachos que traigan su fruta, bocadillo o galletas en recipientes reutilizables, como herméticos, fiambreras, etc. Algunas empresas están agudizando el ingenio para facilitar diferentes soluciones para este uso, creando herméticos con formas variadas, diferentes compartimentos y divisiones, o incluso espacio para frutas más abultadas. Hay pequeños bolsos de cuidada estética con recipientes internos que se están popularizando para llevar la comida al trabajo, ahora que el considerable gasto de comer en restaurantes está forzando a muchas personas a optar por sistemas más económicos de alimentarse durante el día.

En el mercado se pueden encontrar soluciones ingeniosas de envases reutilizables para todos los usos.

También han aparecido en el mercado estuches isotérmicos e impermeables más flexibles y con cremalleras, de modo que una vez vacíos ocupan menos espacio que las fiambreras convencionales. Hasta hay envoltorios a medida, como el “Boc’n roll”, una especie de servilleta de tela con el interior de material plástico que se puede doblar y cerrar con velcro, ocupando justo el volumen de lo que contiene. Es lavable incluso en la lavadora.

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Este envoltorio reutilizable tiene la ventaja de no ocupar espacio una vez vacío.

Silicona en la cocina
Pero en la cocina misma también podemos eliminar los materiales citados antes (papel de aluminio y film de plástico), porque para todas las aplicaciones se pueden encontrar alternativas. Como tratamos en el artículo de utensilios de cocina vemos que la silicona está apareciendo como un material muy versátil y totalmente seguro en este espacio de la casa. Algunos fabricantes están imaginando con ella soluciones de todo tipo, desde recipientes de cocción al vapor a tapaderas con efecto succión.

La silicona es un material sintético realizado con silicatos originales del sílice de la arena. Con ella estamos acostumbrados a encontrar moldes de pasteles, salvamanteles o espátulas de repostería. Pero sus ventajas están consiguiendo que se pueda utilizar para más funciones: es ligera, flexible, segura, fácil de lavar, totalmente reciclable y permanece invariable con temperaturas muy diversas (de -50 a 220 ºC).

Hay recipientes para cocinar al vapor disponibles, como un estuche que encierra la comida y en la que se cocina creando una cámara de aire caliente mucho más reducida y en la que se aprovecha el agua y jugos de los alimentos para su cocción. Es un tipo de cocción muy sana y que ahorra energía al ser bastante rápida. Esta forma de cocinar se puede llevar a cabo de varias maneras, pero en este caso evitamos, por ejemplo, cubrir un recipiente con film plástico u otro material de un solo uso.

Las soluciones en silicona están obteniendo mucha popularidad por sus cualidades, durabilidad e higiene.

Tapas adaptables para olvidar materiales desechables

Otras aplicaciones muy interesantes son las tapas de diversas formas y tamaños que están saliendo al mercado. Así podemos guardar en la nevera restos de comida en el mismo recipiente en el que se encuentra, colocando la tapadera encima que, con un efecto de succión, queda bien pegada al recipiente y formando algo de vacío que alarga la conservación de la comida. Así como en los herméticos se depende del juego de recipiente y tapadera, estas tapaderas son versátiles para recipientes distintos, siempre que el recipiente sea algo más pequeño que la cubierta.

Otra sorprendente variante son las tapas extensibles de silicona. Estas tapas redondas que parten de diámetros distintos, pueden adaptarse a recipientes como botes de vidrio o latas abiertas y cubrirlas perfectamente, quedando bien tensadas. Incluso pueden proteger una fruta u hortaliza cortada, sustituyendo protecciones como la película de plástico tradicional. Todas estas tapaderas pueden lavarse incluso en el lavavajillas y utilizarse tantas veces como se desee, por lo que empezamos a quedarnos sin excusas para desterrar de la cocina los dichosos rollos desechables.

En silicona se pueden encontrar tapas  flexibles con efecto succión, y hasta extensibles que se ajustan al recipiente o pieza de comida a envolver.

Hay que estar atentos y analizar con sentido crítico las necesidades en cada caso, para seleccionar los utensilios que más nos pueden convenir, porque día a día surgen nuevas ideas y sería fácil caer en la tentación de coleccionarlo todo. Pero en todo caso empieza a haber un surtido suficiente y accesible de opciones más sostenibles para conservar y transportar nuestra comida que vale la pena considerar. Os animamos a seguir avanzando hacia el camino de la simplicidad, y por qué no, puede que estas sean buenas ideas para regalar estas fiestas.

actualizado: 
25/12/2009
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