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Agua embotellada: recursos tirados por la alcantarilla




Agua embotellada: recursos tirados por la alcantarilla
Alerta 1 - 2006

El consumo global del agua embotellada alcanzó los 154 mil millones de litros en el 2004, lo que significa un aumento del 57% en referencia a los 98 mil millones de litros consumidos cinco años antes. Incluso en áreas donde el agua del grifo es saludable para beber, la demanda de agua embotellada está aumentando, produciendo basura innecesaria y consumiendo inmensas cantidades de energía. Y aunque en el mundo industrializado el agua embotellada es normalmente tan saludable como el agua de grifo, ésta puede costar hasta 10.000 veces más. A precios que rondan los 2 euros por litro, el agua embotellada ya es mucho más cara que la gasolina.


El agua embotellada no tiene por qué ser más saludable que el agua del grifo. En realidad, cerca del 40% del agua embotellada es originalmente agua del grifo.


Anuncios como éste promueven la idea de el agua embotellada como producto comercial de lujo.


En las reuniones del World Social Forum, siempre se han manifestado las organizaciones que reúnen a los afectados por las plantas de embotellamiento y extracción de agua de Coca-Cola en múltiples lugares del planeta.

Febrero, 2006. Estados Unidos es el principal consumidor del mundo de agua embotellada, los americanos bebieron 26 mil millones de litros en el año 2004, o aproximadamente un vaso típico de 23 cl. por persona cada día. México tiene el segundo mayor nivel de consumo de agua embotellada del mundo, situado en 18 mil millones de litros anuales. China y Brasil le siguen con cerca de 12 mil millones de litros cada uno. En quinto y en sexto lugar en consumo mundial de agua embotellada están Italia y Alemania al consumir cerca de 10 mil millones de litros de agua embotellada cada uno. (véase los datos al final del artículo)

Los italianos son los que beben más agua embotellada por persona, el consumo fue de casi 184 litros por cápita en el 2004, más de dos vasos al día. México y los Emiratos Árabes Unidos consumen 169 y 164 litros por persona. Bélgica y Francia les siguen de cerca, con un consumo per cápita que se sitúa en los 145 litros anuales. España se sitúa en la sexta posición mundial, con 137 litros por persona cada año.

Pero algunos de los mayores aumentos en el consumo de agua embotellada han ocurrido en países en vías de desarrollo. De los 15 primeros consumidores per cápita de agua embotellada, el Líbano, los Emiratos Árabes Unidos, y México tienen las tarifas de crecimiento más rápidas; el consumo por persona aumentó en un 44-50% entre los años 1999 y 2004. Aunque los índices de consumo por cápita en India y China no son tan altos, el consumo total en estos países se ha casi triplicado en la India y más que doblado en China en ese período de cinco años. Y aún existe un tremendo potencial para un crecimiento adicional. Si cada persona en China bebiera 100 vasos de agua embotellada al año (algo más de un cuarto de la cantidad consumida por el americano medio en el 2004), China consumiría 31 mil millones de litros de agua embotellada, convirtiéndose rápidamente en el principal consumidor mundial.

Los largos viajes del agua embotellada
En contraste con el agua de grifo que se distribuye a través de una infraestructura eficiente en términos de energía, el transporte a largas distancias de agua embotellada implica la quema de cantidades masivas de combustibles fósiles. Cerca de una cuarta parte del volumen total de agua embotellada cruza las fronteras nacionales para llegar a sus consumidores, transportada en barcos, trenes y camiones. En el año 2004, por ejemplo, Nord Water of Finland embotelló y envió 1,4 millones de botellas de agua del grifo finlandesa desde su planta de embotellamiento en Helsinki a Arabia Saudí, a 4.300 kilómetros de distancia.

Arabia Saudí puede permitirse importar el agua que necesita, pero el agua embotellada no se vende exclusivamente en los países con escasez de agua. Mientras que un 94% del agua embotellada vendida en Estados Unidos se produce nacionalmente, los americanos también importan agua que proviene de las islas Fiji, a 9.000 kilómetros de distancia, o de otros lugares lejanos para satisfacer la demanda de agua embotellada elegante y exótica.

El plástico de las botellas
Además de para el transporte, los combustibles fósiles también se utilizan en el empaquetado del agua. El plástico más usado para fabricar las botellas del agua es el polietileno tereftalato (PET), que deriva del petróleo crudo. La fabricación de las botellas para satisfacer la demanda de los americanos de agua embotellada requiere más de 1,5 millones de barriles de petróleo anualmente, suficientes para aprovisionar de combustible unos 100.000 coches de EEUU durante un año. En todo el mundo, cada año se utilizan unas 2,7 millones de toneladas de plástico para embotellar agua.

Después de que se haya consumido el agua, la botella de plástico debe ser deshechada. Según el Container Recycling Institute, el 86% de las botellas de plástico de agua usadas en Estados Unidos se convierten en basura. La incineración de botellas usadas produce subproductos tóxicos tales como gases de cloro y cenizas que contienen metales pesados. Las botellas de agua enterradas pueden tardar hasta 1.000 años en biodegradarse. Cerca del 40% de las botellas de PET que fueron depositadas para su reciclado en Estados Unidos en el 2004 fueron exportados, a veces a lugares tan lejanos como China, añadiendo este transporte al coste del reciclado del producto.


La concentración de las plantas de extracción de agua
Además de las tensiones que la producción y el transporte de agua embotellada genera en nuestro ecosistema, el rápido crecimiento de esta industria se traduce en la concentración de las extracciones de agua en las comunidades donde se localizan las plantas de embotellamiento. En India, por ejemplo, la extracción de agua que realiza Coca-Cola para el agua embotellada Dasani y otras bebidas ha provocado escasez de agua en más de 50 aldeas cercanas a la planta (múltiples acciones de protesta se han levantado desde las regiones de Kerala y Rajhastan). Problemas similares han sucedido en el estado de Texas y en la región de Great Lakes de Norteamérica, donde los granjeros, pescadores, y otras comunidades que dependen del agua para su sustento están sufriendo la concentración de extracciones de agua en sus tierras mientras ven como los niveles freáticos descienden rápidamente.

El agua embotellada y los beneficios para la salud
Ciertos estudios demuestran que los consumidores asocian el agua embotellada con una vida más sana. Pero el agua embotellada no representa ser más saludable que el agua del grifo. En realidad, cerca del 40% del agua embotellada es originalmente agua del grifo; la única diferencia es, a menudo, los minerales agregados que no representan ningún beneficio concreto para la salud. El Senado francés incluso aconseja a la población que bebe agua mineral en botella que cambie de marcas de fabricante con frecuencia porque los minerales agregados son provechosos en cantidades pequeñas pero puede ser peligrosos en dosis más altas.

Igualmente, el Senado francés también observó que un problema con el agua del grifo, por pequeño y localizado que sea, puede causar una notable pérdida de confianza en las fuentes municipales. De hecho, en numerosos lugares, incluyendo Europa y Estados Unidos, hay más regulaciones sobre la calidad del agua del grifo que sobre el agua embotellada. Los estándares de la calidad del agua para el agua del grifo en Estados Unidos fijados por la Environmental Protection Agency, por ejemplo, son más rigurosos que los estándares de la Food and Drug Administration para el agua embotellada.

El precio del agua
No hay duda que el agua potable, limpia y asequible es esencial para la salud de nuestra comunidad global. Pero el agua embotellada no es la respuesta en el mundo desarrollado, ni soluciona los problemas para los 1.100 millones de personas que carecen de un abastecimiento de agua seguro. La mejora y la ampliación de los sistemas de tratamiento de aguas y de saneamiento existentes son las únicas opciones para proporcionar fuentes seguras y sostenibles de agua a largo plazo. En las aldeas, la recolección de agua de lluvia y la creación de pozos nuevos puede crear fuentes más asequibles y fiables de agua.

Los Objetivos para el Nuevo Milenio de Naciones Unidas (United Nations Millennium Development Goals) para la sostenibilidad ambiental proponen  rebajar a la mitad la proporción de gente que carece de acceso sostenible al agua potable segura antes del año 2015. Resolver esta meta requeriría doblar los 15.000 millones de US$ que actualmente cada año el mundo gasta en abastecimiento y saneamiento de agua. Aunque esta cantidad puede parecer muy grande, palidece en comparación con los estimados 100.000 millones de US$ gastados cada año en agua embotellada.


Gráfico de la evolución del consumo de agua embotellada en 1999 y 2004 de los 10 principales países consumidores en el mundo, en miles de millones de litros. Fuente: Beverage Marketing Corporation.


Gráfico de la evolución del consumo de agua embotellada por cápita en 1999 y 2004 de los principales países consumidores en el mundo, en litros anuales. Fuente: Beverage Marketing Corporation




Emily Arnold - Earth Policy Institute
www.earth-policy.org