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Luchando contra los cultivos de transgénicos

La cohabitación entre la administración gubernamental de agricultura y las multinacionales biotecnológicas en España ha llegado a unos límites de desfachatez absoluta como prueban los datos en comparación con el resto de los países de Europa. El Estado español, con más de 75.000 hectáreas sembradas el año 2009, concentra aproximadamente el 80% de la superficie cosechada con OMG en Europa.[1] Después de Aragón, Cataluña es con unas 27.000 hectáreas la región europea con más hectáreas de OMG cosechadas. A la vez, durante los últimos años el 42% de los campos experimentales a cielo abierto de OMG en la UE se han sembrado en el Estado.[2]

Campo de maíz transgénico con el que Syngenta quería experimentar al aire libre. Parece un campo de maíz normal pero no lo es.

La Unión Europea ha dado la posibilidad que los Estados puedan rechazar por razones éticas y sociales los transgénicos y de este modo poder impulsar la agricultura ecológica sin riesgos. Pero a su vez ha autorizado la patata transgénica Amflora para usar su almidón en procesos industriales y diversas variedades de maíz MON863, NK603 i MON810. En España las empresas biotecnológicas siguen desarrollando experimentos a cielo abierto con total impunidad.

Con el actual sistema, los gobiernos no tienen apenas margen para restringir el cultivo de un OMG previamente autorizado por la UE. Sin embargo, seis países (Francia, Austria, Alemania, Hungría, Luxemburgo y Grecia) han vetado la presencia del maíz MON810, el único transgénico que había sido autorizado en más de una década en Europa, hasta que en marzo 2010 Bruselas dio luz verde a una patata Amflora modificada por BASF y los antes mencionadas variedades de maíz OMG. Aunque hay decenas de solicitudes pendientes bloqueadas por la división existente entre los distintos países.

Sorprende también que sea Cataluña la región con más transgénicos plantados de Europa. Que sea la única región en la que un colectivo social - Som lo que sembrem  - recogió más de 100.000 firmas que entregó al Parlamento autonómico, en donde ni llegaron a escuchar la importante alocución pidiendo una ley para abolir los transgénicos, rechazando así la Iniciativa Legislativa Popular. Las contaminaciones de cultivos transgénicos sobre los cultivos convencionales están arruinando la conservación de las variedades locales. Ante el cariz que está tomando la imposición transgénica han surgido iniciativas contrarrevolucionarias. Este es el caso de lo que sucedió (julio 2010) cuando decenas de personas sabotearon dos campos  de maíz transgénico en el término municipal de Torroella de Montgrí (Baix Empordà, Girona) para el cual Syngenta había solicitado experimentar sin éxito.

España se ha convertido en el paraíso para las multinacionales biotecnológicas. La sociedad civil no puede ser indiferente ante esta cohabitación que amenaza la seguridad alimentaria del país.

Los antitransgénicos destruyeron el mencionado campo de maíz transgénico en una acción directa. Sin embargo, la solicitud de Syngenta para experimentar había sido denegada por razones ambientales. De todos modos, es habitual en el ámbito de los transgénicos que prevalezca la política de hechos consumados llevada a cabo por los gobiernos estatal y autonómico junto a las multinacionales biotecnológicas. En España, en clara alianza están imponiendo unilateralmente los organismos modificados genéticamente (OMG) en la agricultura y la alimentación.

Syngenta es la tercera empresa de semillas más grande del mundo (después de Monsanto y de Dupont). Su objetivo es dominar de manera monopólica el mercado mundial de semillas para que todas las agricultoras y toda la producción agrícola del planeta dependa de sus ventas de semillas.[3]  Syngenta, junto con el conjunto de empresas transnacionales (ETN) que controlan:

a) los mercados mundiales de insumos agrarios (semillas, fertilizantes, agroquímicos...) [4]
b) los circuitos de distribución y comercialización de alimentos y materias primas agroalimentarias, y
c) el mercado mundial de productos transformados, es una de las principales promotoras y beneficiarias del modelo agroalimentario corporativo e industrial actualmente hegemónico.[5]

 

Después de haber sido impuestos durante décadas a escala planetaria, cada vez más voces señalan que:

1) este nefasto modelo productivo y social es uno de los principales responsables de la crisis alimentaria, ecológica y climática a la que se enfrenta actualmente la humanidad[6]

2) los transgénicos agrícolas representan una nueva vuelta de tuerca del modelo agroindustrial, el cual no hace nada más que profundizar los gravísimos impactos sociales, culturales y ambientales asociados al agronegocio transnacional[7]

Activistas destruyendo el campo de maíz transgénicos confundido como un campo experimental.

Según la legislación europea, los campos experimentales de OMG representan un paso intermedio indispensable para que la Comisión Europea (CE) apruebe la cosecha comercial en territorio europeo de variedades transgénicas que hasta ahora no estaban autorizadas en la UE. Como llevan años denunciando diversos actores europeos[8], el protocolo que han de seguir las ETN biotecnológicas para obtener la aprobación de sus semillas transgénicas está lleno de trampas e irregularidades. Entre ellas destacan, por un lado, los varios escándalos que han salpicado a la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA), los cuales han dejado claro que este organismo pretendidamente científico está al servicio de la industria transgénica.[9] Por otro lado, también hay que señalar el papel de promoción encubierta de los OMG agrícolas que está jugando la propia CE.[10]

zoom

Los cultivos transgénicos amenazan la diversidad agrícola acumulada en siglos de historia de la humanidad.

Doce años después de que se iniciase el cultivo de maíz transgénico en Cataluña, la aparición de decenas de casos de contaminación genética de las producciones agrarias, ecológica y convencional (contaminación de partidas de semillas, a nivel de campo, de piensos para el engorde animal y de productos para la alimentación directa humana) ha demostrado reiteradamente que la pretendida coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos es totalmente imposible, además de absolutamente indeseable.[11] La proliferación de la agricultura transgénica en nuestro territorio ha supuesto la extinción de como mínimo dos variedades de trigo tradicional (“morat” y “del queixal”) y la disminución en un 95% del cultivo de maíz ecológico entre los años 2002 y 2008.[12]

Todo indica inequívocamente que los OMG agrícolas hacen imposible el desarrollo y la consolidación de modelos de producción, de distribución, de consumo y de sociedad alternativos al dominante, basados en la agroecología y la lucha por la soberanía alimentaria de los pueblos. Es por eso que rechazamos frontalmente tanto los transgénicos agrícolas como la sociedad tecnoindustrial capitalista que los hace posibles y necesarios (… necesarios para que unos pocos actores muy poderosos consoliden su dominio sobre la población mundial, y perfeccionen sus estrategias de negocio). Es por eso que hacemos una llamada a pasar a la acción para destruir tanto sus cultivos transgénicos como el orden social que perpetúan los actores que los promueven. Las organizaciones ecologistas critican activamente que Bruselas trate de "acelerar" la autorización de transgénicos en lugar de reforzar su control, mientras las empresas de biotecnología arremeten contra la posibilidad de tener que aceptar vetos nacionales a sus productos. Sin embargo, la lucha contra los organismos modificados genéticamente sigue en alto.

ALGUNOS DATOS PARA NO OLVIDAR:

-El 99 % de las plantas OMG cultivadas en el mundo (maíz, soja, colza y algodón) son plantas tolerantes al herbicida Roundup o sea plantas "insecticidas".

-El herbicida Roundup es altamente tóxico y letal para las células humanas, y se le relaciona con el desarrollo de linfomas y problemas reproductivos a las personas.

-El maíz Bt MON810 produce entre 500 g y 1,5 kg de insecticida Bt por hectárea, y buena parte del mismo se queda en la planta que luego podemos ingerir de forma directa o indirecta cuando se emplea como pienso para la alimentación animal.

 


Mapa[13] que recoge las parcelas donde se ha solicitado permiso para experimentar con cultivos transgénicos al aire libre en España en 2010. Localizados a nivel de municipio, contiene sus datos a nivel de parcela para localizarlos a través del SIGPAC. Importante: Estas son las parcelas en las que se ha solicitado experimentar, lo que no implica que se vayan a realizar finalmente ensayos en todas. Además de estos ensayos España sigue cultivando 76.000 hectáreas del maíz transgénico MON 810 de forma comercial sin posibilidad de saber dónde se cultiva. Ver Mapa de los ensayos experimentales con transgénicos al aire libre en España 2010 en un mapa más grande

 

 

Más documentación
[1] Para más información sobre la evolución durante los últimos años de la superficie cosechada con OMG en el Estdo es posible descargar una tabla con formato PDF desde el sitio web del MARM: http://www.mapa.es/agricultura/pags/semillas/estadisticas/serie_maizgm98_06.pdf

[2] www.tierra.org

[3] Con tal de alcanzar estos objectivos Syngenta no duda en emplear los métodos más expeditivos que se puedan imaginar. Sirva de ejemplo el ataque que llevó a cabo el año 2007 en Brasil una empresa de seguridad contratada por esta multinacional contra campesinas que habían ocupado una finca de su propiedad, acción que concluyó con un campesino del Movimento dos Sem Terra asesinado y cinco más heridos de gravedad.

El maíz es una de las plantas de cultivo con una mayor cantidad de variedades. El maíz OMG se está cargando toda la biodiversidad local de esta especie acumulada en siglos de cultivo.

[4] El año 2006 las cuatro principales empresas de semillas (Monsanto, Dupont, Syngenta y Groupe Limagrain) controlavan el 44% del mercado de semillas. Aquel mismo año Monsanto, Dupont, Syngenta dominaron el 46% del mercado mundial de semillas patentadas. A la vez, Montsanto, Bayer, Syngenta y DuPont-Pioneer controlaron el 100% del mercado mundial de semillas transgénicas: ETC Group, 2007. Las 10 compañías de semillas más importantes del mundo – 2006. Disponible en: http://www.etcgroup.org/en/node/657

[5] Durante los años 2007 y 2008, mientras la combinación de la crisis alimentaria y la crisis financiera mundial hacía aumentar el número de personas hambrientas más allá de los 1.000 millones, Syngenta y el resto de ETN agroalimentárias batían sus propios récords de ganancias: Grain, 2009. Las corporaciones siguen especulando con el hambre. Disponible en: http://www.grain.org/seedling/?id=596

[6] GRAIN, ODG, Entrepobles, Xarxa de Consum Solidari i Veterinaris Sense Fronteres, 2009. Cocinando el planeta. Hechos cifras y respuestas sobre cambio climático y sistema alimentario global: 6. Disponible a: http://www.grain.org/o/?id=85

[7] Aguado, J; 2010; Los transgénicos nos expulsan del campo y de nuestros pueblos. Disponible en: http://www.anticapitalistas.org/node/5099. En el sitio web de la Plataforma Som Lo Que Sembrem hay relacionado un listado de los principales impactos de los OMG agrícolas, así como los enlaces a los estudios que los certifican http://www.somloquesembrem.org/index3.php?actual=7&actual2=167

Variedad de maíz catalán amenazado por el cultivo transgénico.

[8] Mirar, por ejemplo,el articulo “La Ciencia basura de la EFSA” en el sitio web de Greenpeace: http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/transgenicos

[9] Sirvan de ejemplo los casos del maíz bt176 de Syngenta, aprobado y labrado en Europa y en el Estado español durante años antes que sus evidencias respecto a sus riesgos para la salud obligasen a la CE a prohibirlo, o la repercusión que tuvo en la prensa europea y estatal el escándalo alrededor del MON863, el cual salió a la luz el mayo del 2005. Pueden consultarse al respecto la versión del 22 de mayo del diario inglés The Independent on Sunday, así como la versión del 24 de mayo de El Mundo (página 29).

[10] Amigos de la Tierra, 2008. Las Malas Compañías: La relación entre la Comisión Europea y la Industria de los transgénicos. Disponible en: http://www.tierra.org/spip/spip.php?article564

[11] Plataforma Transgènics Fora!, Assemblea Pagesa y Greenpeace, 2006; La imposible coexistencia. Disponible en: http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/copy-of-la-imposible-coexisten.pdf

[12] Binimelis, R., 2008. Coexistence of plants and coexistence of farmers: Is an individual choice possible? Journal of Agricultural and Environmental Ethics, 21(5): 437–457.

[13] Fuente: Amigos de ta Tierra. http://www.tierra.org/

A partir de nota de prensa de la plataforma Som lo que Sembrem (fotos incluídas)