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Bici eléctrica con kit de ebike75

Un pedelec (contracción de pedal eléctrico) es una bicicleta en la cual el pedaleo del ciclista es asistido por un pequeño motor eléctrico (legalmente de menos de 250 W); que en general se diferencia de las llamadas e-bike que son de mayor potencia. En definitiva, un pedelec incluye un sensor de pedaleo y un controlador electrónico que detiene la generación de potencia del motor cuando el piloto no está pedaleando o cuando se alcanza una cierta velocidad (según la legislación, en nuestro país  25 km por hora.

La bici de ciloturismo antes de convertirse en pedelec con el kit de Ebike75.

Actualmente, la industria de la bicicleta se ha volcado en la oferta de pedelecs ya que son útiles para reducir el esfuerzo físico del pedaleo lo cual es interesante para personas que se mueven por zonas con pendiente. Muchos fabricantes están fabricando bicicletas eléctricas que integran en el cuadro de la bicicleta los cinco elementos de un pedelec: el controlador electrónico de la batería, el sensor de pedaleo, la batería, el display (que permite seleccionar la potencia e indica la carga disponible además de la velocidad) y el motor-generador eléctrico. Actualmente, hay motores que se pueden integrar en la rueda trasera o delantera y también en el eje del pedalier. En este último caso, el cuadro de la bicicleta es especial para poder albergar este elemento en la posición del pedaleo. Esta opción permite diseños más eficientes de asistencia al pedaleo.

Sin embargo, un pedelec no deja de ser una bicicleta convencional a la que se le añaden los elementos antes mencionados. Así las cosas, cualquier bicicleta pueda convertirse en un pedelec fácilmente si se disponen de las piezas adecuadas en forma de kit de montaje. Algunos fabricantes empiezan ofrecer kits integrativos fáciles de instalar y que el resultado es como adquirir una bicicleta eléctrica manufacturada pero aprovechando una bicicleta convencional.

En España, ebike75, es una empresa formada por tres ingenieros de caminos que viendo sus escasas perspectivas laborales  se pusieron a diseñar  un kit para transformar una bici convencional en una bici eléctrica. La vocación de la empresa no es ser resellers de componentes sino todo lo contrario. Por esto han apostado por la I+D desarrollando un producto singular y muy recomendable en el marco de ofrecer soluciones para mejorar la movilidad, el transporte y las infraestructuras y  lograr así poner sugranito de arena para hacer de este un mundo un sitio mejor y más saludable donde vivir. Para hacer una prueba adquirimos un kit de ebike 75 que costó 699 euros (IVA incluido) que he podido experimentar montándolo en una bicicleta tipo cicloturismo destinada a una persona que debe desplazarse para ir a trabajar al campo en un relieve accidentado.

Características del kit de Ebike75
Ebike75  proporciona un kit muy interesante en el cual hay dos elementos claves para su fácil montaje. El primero, es que el motor de 250 W ya sea para rueda trasera (nuestro caso) o para rueda delantera, lo envían ya montado con los radios y una llanta (de calidad) de la medida de la rueda del cliente (en mi caso de 26 pulgadas). El segundo es el manual de montaje ilustrado.  

El motor en la rueda trasera y la caja de la batería dos elementos claves y bien integrados en esta bici convencional convertida en pedelec.

 

Otras dos características esenciales del kit de Ebike75 es el controlador de potencia que ha sido desarrollado con ingeniería propia o sea hecho en el país y la batería que también está ensamblada por una empresa vasca con 4 paquetes de células de ion litio de calidad (de Samsung, en la opció que yo escogí) y con distinta capacidad y garantizadas para que puedan soportar el traqueteo que tendrá este elemento cuando se monta en una bicicleta (especialmente se si mueve por caminos rurales o de montaña). Así que la carcasa de botella y de fácil extracción es de diseño propio.

En la imagen se puede observar la maneta de freno con el cable que corta al motor cuando la accionamos. En este kit deben afinar el tema del cableado que es demasiado largo, pero esto ya está resuelto actualmente.

El controlador es el corazón del kit ya que procesa el esfuerzo del pedaleo que obtiene del sensor de pedaleo con 12 imanes instalado en el eje del pedalier y que según seleccione el usuario administra la carga de la batería disponible.

Ebike75 dispone de una red de tiendas a las que han formado para realizar el montaje aunque un mecánico de bicis experimentado no tienen ningún problema. En mi caso lo delegué a mi tienda de bicis de confianza y en un par de horillas lo hubieron montado.

El kit viene también con un mando de aceleración que yo no instalé ya que no pretendía que la bicicleta se pareciera a una motocicleta sino fuera un pedelec en estado puro. También viene con las manetas de freno que son especiales pues incorporan un cable que va al controlador de forma que cuando frenas desconecta la impulsión del motor.  Dado que quería que la bicicleta tuviera la máxima autonomía adquirimos una batería: tipo botella corta de ion litio que lleva 4 paquetes de batería en paralelo que proporcionan 11.6Ah  a 36 V con celdas Samsung (aunque también hay baterías para instalar en el portabultos) y el display LCD con cinco niveles de potencia.

En estos momentos ya ofrecen la posibilidad de que sea el propio smartphone que haga esta función de visualizar la información del estado de la batería, la velocidad del vehículo y administrar la potencia del motor. Esto es interesante pues extrayendo sólo la batería y recuperando el móvil la bicicleta no lleva ningún elemento fácil de robar. Sin embargo, el display, en nuestro caso lo montamos con un accesorio de Klickfix.

 

La experiencia
Para probar la bicicleta escogí una ruta de unos 50 km con un primer trayecto de  10 km en plano, luego un puerto de montaña de 12 km y una pendiente media del 6 %,  al que le seguían otros 14 km de bajada fuerte para acabar con 4 k de subida moderada.

Rodando en plano con un nivel de asistencia más que aceptable para alcanzar una velocidad considerable sin esfuerzo alguno.

La batería se había cargado en unas 8 horas con un consumo eléctrico aproximado de unos 320 wh. El trayecto plano lo hice a una velocidad media de unos 23 kmh con el nivel de potencia 3. Al iniciar el puerto con el nivel de potencia 5 la bici subía con un desarrollo adecuado al desnivel a una velocidad de unos 19 kmh sin esfuerzo. Luego lo baje a 3 y bajó la velocidad a 16 kmh i finalmente los últimos km dado que el display indicaba que la autonomía se me reducía a la mitad los hice a potencia 2 y unos 13 kmh. Mientras subía otros biciclistas estaban descansando en algún arrimadero. Realmente, los primeros 22 km los recorrí en menos de una hora absolutamente descansado. En la bajada puse el nivel de potencia 1 para no desconectar el sistema y tener el indicador de velocidad y rodé a unos 35 kmh de media y finalmente, los últimos kilómetros con potencia 2 mantuve un pedaleo cómodo de 15 kmh. Llegué al destino sin haber agotado la batería, pero casi a cero.

PLa cajita del controlador de todo el sistema eléctrico. En las nuevas versiones esta se incorpora a la caja de la batería. De esta forma cuando extraémos la batería nos llevamos lo esencial de todo el sistema.

El sistema de pedaleo asistido se desconecta automáticamente cuando se rueda a más de 25,2 kmh lo cual además de ajustarse a lo legal es perfecto (aunque el display permite modificar este parámetro, algo que de todos modos ebike75 recuerda de no modificar). El hecho de no disponer del mando de aceleración no se pierde para nada la sensación de la bicicleta durante el recorrido, o sea de pedalear, sólo que este movimiento se hace con un esfuerzo muscular mínimo. La distancia del trayecto que escogí para la prueba ya la había realizado en otra ocasión con una bicicleta convencional e invertí casi el doble de tiempo y, lógicamente, llegué medio cansado. Con la bici ya convertida en pedelec acorté el tiempo a 2 horas y 20 minutos, pero lo más importante es que a llegué a destino sin haber sudado ni una gota y sin cansancio muscular y eso que era un día soleado con una media de 25 ºC.

A la bicicleta, que pesaba 14 kg de origen, al transformarla en pedelec sólo le añadí unos 6 kg, con lo cual todavía es manejable (llegué a cruzar un río con la misma acuestas). Pude entrarla y bajarla de un tren sin problema . El conjunto del kit eléctrico sólo pesa 5,75 kg (la batería de botella que es el elemento más pesado, 3 kg  va instalada en el centro del cuadro, por lo que no crea desequilibrio al coger la bici.  Sin duda esta opción de la batería de botella es una configuración ideal para cicloturismo y montaña. Constaté que el otro tipo de batería, la de transportín, que se ubica en el portabultos, será claramente más interesante para un bici urbana en la cual el centro de gravedad de todo el peso es menos importante.

Otras opciones
Ebike75 está preparando un kit con un motor regenerativo que en la bajada recargaría la batería. La propia empresa comenta que muchos usuarios que han electrificado su bicicleta para realizar cicloturismo van con una batería de repuesto y de este modo no deben preocuparse por la autonomía y pueden hacer tiradas de hasta 100 km sin esfuerzo. También están trabajando en la programación del controlador para que tenga el mejor punto de eficiencia.

actualizado: 
14/11/2014