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Domingo reciclador y eFSCiente





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Domingo reciclador y eFSCiente

 
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Sin recuperar y reciclar no hay futuro

Madera FSC, una compra maestra 
 

Mañana soleada de un benigno frío invierno. Un día ideal para un encuentro familiar y un paseo por lo que antes fueron los campos de juego de mi infancia ahora convertidos en polígonos llenos de actividad comercial...y residuos.

La urbanización va asfaltando todo lo que pilla a su paso en las cercanías del barrio familiar. Sus espacios ahora están ocupados por grandes superficies edificadas y quizás aquí se alberga casi todo el negocio textil de BCN. Hemos recorrido la zona de Montigalà, allá donde Santa Coloma de Gramenet se encuentra con Badalona.

Ya es imposible visualizar la encina solitaria donde mi padre nos colocaba un columpio que nos hacia volar muy alto, momentos que recuerdo con mucha emoción. Allá empecé también a darle a los pedales y recuerdo como mi padre me salvó de un importante trompazo al correr más rápido cuesta abajo que yo y mi bici. No había aprendido a frenar todavía. En fin, hoy en ese mismo sitio se alzan imponentes manzanas de naves industriales.

La verdad es que el paseo familiar se ha visto alterado. En una acera y contra un muro nos econtramos con un impresionante depósito abandonado de vidrios del tipo Climalit. Me he quedado auténticamente perplejo con tanta calidad abandonada. Más abajo he seguido con la sorpresa al ver como las grandes superficies estaban abiertas. ¡¡Como es posible si estamos en plenos festejos de carnaval¡¡

Dados los acontecimientos, me he visto obligado a modificar el plan dominical ante los imprevistos. Con mi hermano y el eficaz Micra, no hemos tardado en llegar al bondadoso almacén callejero de valiosos vidrios Climalit. Estos vidrios son montajes de vidrios compuestos de lo más eficiente que se puede colocar para aislar una ventana o puerta. Consisten en un bocadillo de doble acristalamiento separados por una cámara interior estanca de aire. Se diseñan a medida según los niveles de aislamiento térmico y acústico que deben cumplir. Para cada aplicación varía el grosor del vidrio interior y exterior, y el de la cámara de aire. Al final tenemos una excelente aplicación para la eficiencia energética en el hogar y en cualquier otra edificación.  Cuando además se le aplican otros tratamientos adicionales, el aislamiento térmico es sorprendente.

El caso es que nunca he visto tantos vidrios Climalit de diversos formatos, desechados. El 40% estaban deteriorados, pero ecosorpresa, el resto estaban en perfecto estado. Ocurre que este tipo de vidrios se fabrica a medida para acoplar a los marcos de ventanas o puertas. Quizás este derroche que me he encontrado se deba a algún rechazo comercial o algo parecido. Sea como sea, mas de 25 metros cuadrados de precioso Climalit, con diversos acabados, algunos incluso en relieve. Todo un lujo a disposición de los paseantes.

Negligencia del quien los ha rechazado (por los riesgos para los paseantes, ya que algunos están hechos trizas), también por su falto de valorización de los recursos (estoy seguro que otros cristaleros los hubieran recepcionado, vamos, sin ninguna duda. Al final la quedado en una hermosa oportunidad de acción para un reutilizador nato.
De momento no hay destino, pero ya se los daré. Con una inversión de unas cuatro horas, he librado de un posible vertedero a estos preciosos materiales útiles, muy útiles y eficaces.

Sí, tengo el virus del reutilizador. Algo que se lo debo a mi padre. Creo que es uno de los ciudadanos que menos cosas a desechado en su vida y, por supuesto, un avanzado de primer nivel en la recuperación de lo que se ha ido encontrado por baldíos y contenedores. Desde confeccionar hermosas y cotizadas bolsas hechas con flejes de colores desechados por un almacén de la zona hasta el reaprovechamiento de cualquier pequeño mobiliario. No dudo ni un instante de que he tenido un excelente maestro.

Pues bien, hoy, el buen hombre no entendía el porqué de mi emoción ante un montón de vidrios que no le sugerían aplicación práctica alguna. Una vez explicado el coste económico del hallazgo y las bondades técnicas que presenta la innovación del residuo, para él,  hemos llegado al acuerdo familiar de que valía la pena poner unas horas al servicio de la noble causa de la reutilización.
El caso es que cuando se utilicen tendré que preparar las posibles ventanas a la medida de lo recuperado. En fin, cuando llegue el momento ya veremos. Ahora están limpitos y almacenados. Sin duda un gesto que permite reducir mi huella salvándolos de la destrucción poco lógica y nada sostenible.

Después de la faena bien hecha me he acercado a un gran establecimiento de la cadena AKI en busca de semillas de una zanahoria redonda para un huerto de terraza del que en breve comentaré detalles y posibilidades.
Nada. El establecemiento está abierto pero en remodelación y en la sección correspondiente no había las deseadas semillas. 

Antes de abandonar el recinto he observado un montón de utilidades de madera para el jardín que me han llamado la atención. Y otra sorpresa, vaya día que llevo. Resulta que la madera utilizada para vallas, maceteros y tarimas está certificada por el FSC, que es algo así como la garantía de una intensa relación de respeto hacia la explotación de los bosques. De momento existen pocos pero interesantes productos FSC a nuestro alcance, y siempre es buena noticia encontrar nuevos productos con madera ecológica y respetuosa con los bosques. Con un consumo responsable de productos de madera que provengan de la mejor gestión del bosque, podemos participar directamente en la valoración de un sello o etiqueta ecológica que puede llegar a expandir sus valores a todos los bosques del planeta. Tenemos en nuestras manos y desde nuestro consumo la llave para abrir las puertas de la sostenibilidad del ecológico aprovechamiento maderable de las masas forestales. El FSC es lo mejor, aunque en este momento sean sólo una minoría los fabricantes que lo han incorporado en sus procesos.


¿Porqué éste diario?