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Los crímenes contra la fotovoltaica

En 1999,  Eduardo Lorenzo,  escribió algo que hoy viene al pelo sobre la cruda realidad coyuntural de la energía solar fotovoltaica y la regulación legal que ahorca a miles de familias que invirtieron porqué el gobierno daba unos generosos incentivos económicos y que ahora machaca con un nuevo marco regulatorio para las renovables (junio 2014). La situación para más de sesenta mil familias que invirtieron en plantas fotovoltaicas es que de forma retroactiva ven como las condiciones que el Estado propuso para que los ciudadanos colaboraran con sus ahorros a la construcción de un nuevo modelo energético se han finiquitado. Muchas familias se hipotecaron ante la rentabilidad de invertir en renovables. Ahora, se deroga el sistema de apoyos que se acordó, para imponer un mecanismo de supuesta “rentabilidad razonable” que, en la práctica, supone recortes del hasta el 50% de los retornos que garantizaba el Estado, con lo que resultan inviables la mayor parte de las instalaciones.

El 21 de junio 2014 a las 12:30 en Madrid, miles de personas (casi diez mil según los organizadores) participaron en una manifestación Por la seguridad jurídica, las renovables y la honestidad. Una manifestación que interesaba no sólo a los afectados, sino también a todos aquellos que creen en el potencial de las energías renovables para vivir de forma más sostenible. Recordemos que este marco regulatorio también afecta a la cogeneracion con la cual se fabrica el 20% de nuestro PIB industrial España, y el 50% de los productos fabricados con energía proveniente de cogeneración se exportan. Las industrias perjudicadas suman 200.000 empleos directos.

CASI DIEZ MIL PERSONAS MARCHARON EL DIA 21 DE JUNIO 2014 HASTA EL MINISTERIO DE INDUSTRÍA PARA EXIGIR “SEGURIDAD JURÍDICA, RENOVABLES Y HONESTIDAD”. CONTRA DEL NUEVO MARCO ENERGÉTICO RETROACTIVO IMPUESTO POR EL GOBIERNO, QUE ARRUINA A 62.000 FAMILIAS Y DESTRUYE EL SECTOR RENOVABLE ESPAÑOL.

Las normas retroactivas para ahorcar la fotovoltaica española
Desde 2008 hasta la actualidad se han aplicado seis recortes retroactivos a las instalaciones fotovoltaicas que reducen en más de un 50% los ingresos que se establecieron en 2004 por parte del Gobierno del Partido Popular. En aquel momento, en plena especulación inmobiliaria y bancaria el gobierno español promocionó la inversión en energías renovables en el ámbito familiar.
Como resultado de la campaña en la cual la banca se volcó ya que el crédito para invertir en una instalación fotovoltaica (huerto solar, tejado solar, etc.) ya que la garantía gubernamental permitía pagarlo con la subvención o prima que se estableció. Así que el resultado de aquella operación de inversión fotovoltaica captó más de 60.000 familias (además de empresas, etc.). El propio Gobierno reconoció que era una inversión  rentable, segura y socialmente comprometida y recomendaba a las entidades de crédito que se asumieran financiaciones de hasta el 80% del coste de las instalaciones.

A partir del 2010 y con la excusa de solucionar el llamado déficit de tarifa, el Gobierno español, al dictado del oligopolio eléctrico, emprende una serie de regulaciones que reduciran las primas establecidas de forma retroactiva. Vulnerando el principio de seguridad jurídica que debe existir en cualquier democracia, emprende los siguientes recortes por vía normativa:  

- RD 1565/2010, que reduce drásticamente los años con derecho prima de manera retroactiva.
 
- RDL 14/2010 y la Ley de Economía Sostenible, que reduce las horas sujetas a percibir la prima de forma de manera retroactiva. La mayoría de las plantas fotovoltaicas alcanzan este límite en horas de funcionamiento entre finales de agosto y mediados de septiembre.
 
- Ley 15/2012,  impone un impuesto a las instalaciones generadoras de electricidad limpia del 7 % sobre la producción fotovoltaica. y que este colectivo no puede repercutir como el resto de sujetos pasivos de esta nueva carga impositiva.

- RD 9/2013, establece una supuesta remuneración razonable, que en la práctica recorta todavía más los ingresos de las plantas por lo que definitivamente, estos no permiten devolver los créditos.
 
- Ley 24/2013 de 26 de diciembre, establece un coeficiente de  cobertura que se fija periódicamente (los primeres meses del 2014) fue del 25 % respecto a la cantidad que correspondería por la prima ya recortada.

- Real Decreto 413/2014, con más de 1.700 páginas establece el perfil de cobro de las primas para cada tipología de instalación (incluye cogeneración y todas las renovables) que ratifica el recorte retroactivo.
 
Incluso el propio Rajoy, en comparecencia parlamentaria estando en la oposición, reprochaba al Gobierno Zapatero cuando se tomó la primera medida retroactiva de recorte a la fotovoltaica: "Lo que usted se propone -sería bueno que aclarara esto- es echar todo por tierra con ese proyecto de decreto de tarifas de energías renovables que limita los apoyos, crea inseguridad jurídica en las inversiones a largo plazo y amenaza con efectos retroactivos a las inversiones ya realizadas". Sin embargo, en 2011 asume el Gobierno el  Partido Popular y se estrena  con una medida retroactiva  que de facto paralizan definitivamente el sector: el Real Decreto-ley 1/2012 (publicado en el BOE del 28 de enero 2012) por el que se procede a la suspensión de los procedimientos de preasignación de retribución en las nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica en régimen especial.

El Real Decreto, el 436/2004, el último aprobado por el Gobierno del entonces presidente José María Aznar retribuía a la tecnología fotovoltaica con una prima respecto al precio medio de la tarifa eléctrica del 575% durante sus primeros 25 años de vida y con el 460% el resto de su vida útil, unos 15 años más. Esta realidad fue cortada por el RD 661/2007 del gobierno de Zapatero.  

El Gobierno verdugo de la fotovoltaica
El Gobierno español se ha convertido en el brazo ejecutor de guillotinar a las renovables (especialmente, la fotovoltaica que tiene aplicaciones en el ámbito doméstico y estimula la autosuficiencia energética) para favorecer las tecnologías fósiles y nuclear del Oligopolio energético.

IMAGEN DE LA MANIFIESTACIÓN CONVOCADA POR ANPIER EL DIA 21 DE JUNIO 2014 EN MADRID POR LA SEGURIDAD JURÍDICA.

Las más de 60.000 familias a las que representa ANPIER, la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica suman una potencia de generación de electricidad verde de  4.300 Mw limpios. Actualmente, en España, "sólo" un 4 por ciento de los productores fotovoltaicos han conseguido pagar su instalación solar, mientras que el resto de los propietarios las operan con créditos bancarios que alcanzan 18.000 millones de euros, según un estudio realizado por (ANPIER).

El colectivo de productores invirtió con la supuesta garantía del Estado. En la época los anuncios de “invertir en renovables” estaban al orden del día. Los huertos solares, las cooperativas solares, etc. pretendían hacer llegar estos beneficios ambientales de aquella rentabilidad económica establecida por norma legal. De hecho cada kilowatio solar instalado evitaba una media de 300 kg de CO2 y sobretodo la importación de combustibles fósiles y nucleares. Lamentablemente, en España no se legisló para pagar el precio justo sino por una prima ligada a la economía del sector eléctrico oligopolista.

Hoy queda el derecho a manifestarse como sucedió el 21 de junio de 2014 en Madrid que aglutinó a más de 5000 afectados venidos de todo el país. También queda la defensa en los tribunales, pero la justicia lenta puede que llegue cuando los bancos se hayan apropiado de los bienes de las familias fotovoltaicas. Entre los beneficazos por estas primas están las empresas eléctricas del oligopolio, pero a ellas estos recortes no les afecta en su economía.

La reflexión de Eduardo Lorenzo
En este momento (junio 2014), las palabras de hace 15 años de Eduardo Lorenzo siguen siendo inspiradoras.

"¿Porqué no se hacen más cosas o se más rápido? Creo que lo que va mas rápido es el problema, no creo que las energías renovables vayan despacio.

El Príncipe de Maquiavelo, un libro que a mí me gusta pero que nadie lee, dice algo que se aplica absolutamente a cualquier innovación y también a las renovables. No estamos sufirendo en las renovables un proceso de acoso de algún elemento maligno, sino que estamos sfriendo un proceso de ruptura, de intentar cmabiar el orden establecido, en un sistema que se caracteriza por ser muy centralizado, por no pagar sus costes reales, por tener una larga costumbre de arrojar los residuos sin contabilidad, en definitiva, un sistema que se caracteriza por pensar que las cosas se pueden hacer sin pagar las consecuencias.

Y yo creo que las renovables tienen mucho potencial para ser limpias, para ser descentralizadas, pero no serán capaz de resolver ningún problema, ni el problema del cambio climático, ni el problema de los pobres, si no se desarrollan desde el entendimiento cabal de que las cosas hay que pagararlas, y que no serán gratuitas."

Artículo elaborado por el equipo de redacción de terra.org con informaciones aportadas por ANPIER.

actualizado: 
21/06/2014