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Más de 40 mil horas funcionando

Una de las medidas de eficiencia energética para el ahorro energético en la iluminación que adoptamos en 1998 en la sede de la fundación Tierra fue instalar luminarias de Mazda Éclairage-Philips (modelo BEL AIR)  equipada con dos tubos fluorescentes Philips TL5 (clase energética A+) y un balasto electrónico de alta frecuencia. En aquel momento estos tubos fluorescentes "finos", eran toda una novedad no sólo en términos de iluminación y ahorro energético sino también por sus características de bajo impacto ambiental. La luminaria, diseñada y equipada por la empresa MAZDA Éclairage, vino de Francia.

Se trataba de una luminaria muy estética, equipada con dos tubos Philips TL5 de 49 W de temperatura de color de 4.000º K y flujo luminoso EL a 25°C de 4.375 lumens, con sólo 1,4 mg de mercurio. En aquel momento no había ni normativa sobre el contenido de mercurio en lámparas fluorescentes, pero Philips se avanzaba con estos fluorescentes "finos" caracterizados por un diámetro de sólo 16 mm, pero con una elevada potencia lumínica y una excelente reproducción del color (CRI > 90). Esto significa que los colores se presentan de forma natural. Un luz neutra y revitalizante que todas las personas que trabajamos bajo la misma hemos gozado hasta el último momento.

Los tubos fluorescentes TL5 que llegaron al final de su vida útil. Foto: Fundación Tierra.

El balasto electrónico, el aparato que permitía el encendido de estos fluorescentes, estaba incorporado a la luminaria y era también excepcional en sus características técnica, tanto por ser de encendido instantáneo como por no dar sensación de parpadeo alguna, ni cuando empezamos a apreciar que el conjunto se estaba agotando. Esta luminaria decorativa del catálago de Mazda-Philips pues ofreció una iluminación excelente hasta dos días antes de que quedara inoperativa. Los dos últimos días le costó de encenderse unos segundos más de lo habitual. Fue un aviso in extremis, pues después de esta incidencia dejaron de funcionar. Era la luminaria más utilizada de la oficina. 

El balasto electrónico de alta frecuencia esencial para sacar el máximo rendimiento de los tubos fluorescentes. Foto: Fundación Tierra.

Estas luminarias fluorescentes BEL AIR, en el momento que las instalamos, octubre de 1998, solicitamos a los expertos de Philips (que se implicaron en su instalación al ser la rehabilitación de nuestra sede, una actuación ecológica de vanguardia) como haríamos cuando tuviéramos que cambiar algún elemento. El experto de Philips nos dijo simplemente: “para cuando los tengáis que cambiar, todo habrá evolucionado, no os preocupeis”. Supuestamente estaban diseñadas para estar funcionando más de 30.000 horas según dijeron.

 

Luminaria Mazda-Philips BEL AIR, una maravilla tecnológica del momento. Foto: Fundación Tierra.

Después de más de tres lustros, el día 17 de marzo de 2015, la más antigua de estas luminarias y más usada, dejó de funcionar. Lo primero que se nos ocurrió fue reponer los fluorescentes, sin embargo,  al intentarlos sacar con sumo cuidado, el plástico que los soportaba se rompió de “viejo”. Percibimos pues que la luminaria entera había llegado al fin de su vida útil y luego comprobamos que el balasto era el que estaba agotado. Con unos pequeños cálculos valoramos que esta luminaria con dos tubos fluorescentes TL5 HO, ha estado operativa más de 40.000 horas y con ella se han realizado más de 15.000 encendidos. 

La luminaria rota por el propio desgaste del plástico. Foto: Fundación Tierra.

Este modelo de luminaria, por supuesto, ya no se fabrica y la opción que se nos planteó fue cambiarlas por una de tubos LED de 24 W  que facilitan además el enfoque de la iluminación con precisión. Así que incorporamos de urgencia una nueva luminaria, de fabricación local (modelo COMET de JUME), preparada para incorporar dos tubos LEDS de 1500 mm de largo. Con esta elección del tubo LED vamos a bajar a la mitad el consumo de la luminaria reemplazada.  El tubo LED de 24 W empleado supone pues un ahorro del 50% respecto al consumo del reemplazado tubo fluorescente TL5 de 49 W.  Sin embargo, hay que reconocer que los tubos fluorescentes Philips TL5 siguen siendo una opción muy recomendable por su elevado flujo luminoso y una reproducción del color excelente.

La luminaria equipada con tubos LED fabricada por JUME. Foto: Fundación Tierra.

La tecnologia LED evita elementos contaminantes o tóxicos, cómo el vapor de mercurio y no ni emite rayos UV, a diferéncia de los tubos fluorescentes convencionales (aunque incorpora otros materiales metálicos con cierta toxicidad). Los tubos LED escogidos disponen de un disipador de aluminio de alta pureza que garantiza una optima transmisión térmica y la escasa emisión de temperatura del tubo LED. Ciertamente a pesar de la calidad lumínica este tipo de iluminación de ahorro energético no permite la calidez que consiguen por ejemplo los tubos fluorescentes TL5 ActiViva actuales. Pero en esta ocasión los LED nos brindaban experimentar el ahorro.

Tubo LED de 1500 mm de longitud. Foto: Fundación Tierra.

Realmente, el pronóstico dado en su momento por parte del técnico de Philips no podía ser más acertado. Los tubos fluorescentes TL5 son un producto de gran calidad aunque por razones de  precio no se opta por ellos en la mayoría de instalaciones. En el catálogo de Philips, para este producto se indica una vida operativa de sólo 21 mil horas de funcionamiento y 30 mil horas con el balasto adecuado.  

Como sucede a menudo la tecnología nos proporciona utilidades singulares que luego por razones de mercado no se implantan. Es una lástima. En su momento estas luminarias tenían, a nuestro entender, sólo un defecto: estaban diseñadas de forma compacta dificultando su reparación. Aunque a la vista del resultado, era evidente que la calidad de todos los materiales empleados fue llevada al límite de su resistencia.

Una nueva luminaria LED luce en la oficina y la vieja de los TL5 se ha convertido pues en metal para reciclar y los tubos fluorescentes se han llevado al punto verde.  En definitiva, una historia con final feliz. Dejamos constancia de nuestro agradecimiento por haber podido disfrutar de una tecnología de iluminación excelente durante más de tres lustros. 

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