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Vivencias de la Solar Pasión 2004





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Vivencias de la Solar Pasión 2004

 
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1. Vista aerea del Encuentro Solar
2. De postre, pasteles solares
3. Su primer coche solar
4. Los merecidos premios Sol y Paz 



 


 


No creas que es fácil explicar en poco espacio lo que representa la vivencia de una movida como es el Encuentro Solar, esa reunión de amantes y curiosos de la economía y el futuro solar.

He tenido el privilegio de ser uno de los voluntarios solares que desde la organización han hecho posible que hoy más de 500 personas se marchen a casa con la cabeza llena de inputs soleados, y quizás con su corazoncito más cerca si cabe de un mundo donde la lógica energética limpia y solidaria marque estilo y rumbo.

Puedo entender ahora mejor la pasión que siente el que va los toros a ver correr la sangre y jugar con la incertidumbre de los pasos que da el matador, es pasión por el espectáculo, aunque este sea nefasto. Puedo entender al hincha pasional que  no duerme si su equipo motivo de devoción pseudo religiosa ha tenido problemas con la clasificación, es pasión ancestral por la admiración hacia los guerreros habilidosos, hoy deportistas mercantiles.
O a aquel que colecciona bellas flores, o monedas antiguas, o sueños. Todas estas colecciones son pasiones por poseer lo que no es del todo fácil conseguir. Pues al apasionado por las energías renovables le pueden envolver sensaciones muy parecidas, puede soñar con que algún día su casa, o su barrio, o su ciudad o su mundo se muevan limpiamente. Sin embargo, a parte de la pasión y el compromiso, se precisa de apoyos, los que se dan colectivamente en las pasiones compartidas. El Encuentro Solar es uno de esos pequeños espacios en los que aunque sólo sea durante un fin de semana al año se concentra la mayor cantidad de energía e ilusión humana bajo la consigna de ¡¡energías renovables ya¡¡. Y como en cualquier otro espectáculo, aunque en este el protagonista sea el sol, cuando te acercas quedas seducido sin remedio.

Me toca hoy repasar 18 horas de máxima intensidad solar, no solo de radiación directa, sino de vivencias y emociones por las que un nutrido colectivo de humanos han dedicado muchas jornadas y pensamientos. Los mueve un sentimiento, el de visualizar una sociedad donde sus miembros sientan a las energías renovables como suyas. El Encuentro Solar es un espacio privilegiado de culturización energética positiva.

De lo narrativo enlazo a las excelentes conclusiones que ha realizado el equipo coordinador y que son la crónica detallada de lo acontecido.

Yo puedo comenzar con la sensación ciertamente tensa que genera en un evento como el que nos ocupa, el parte meteorológico. ¿Hará sol o no?.
Cierto es que durante nueve años, el Sol en Benicarló, se sabe que siempre ha acompañado. Este año, también. Un sol de justicia ha brillado, y menos mal del Tributo Solar decidado al sombrero de paja, que hemos recibido todos los inscritos a las jornadas técnicas. Ha ido bordao. Por momentos algunos tramos de acera parecían mosaicos de sombreros caminantes entre los dos espacios de acción solar, el de la muestra y el de las jornadas técnicas.
No es fácil atender a mas de 250 inscritos a las jornadas técnicas, unos 40 invitados entre ponentes y premiados, casi 30 participantes en las exhibiciones de ingenios y cocinas solares y 20 organizaciones y empresas de la muestra, además de la gran comida solar para más de 400 personas. Lo bueno  es que la organización que la soporta aún no siendo un equipo profesionalizado dispone de la más alta calificación e ilusión para gran reto. Y lo hacen posible el equipo de voluntarios solares volcados en la actividad,  que con su colectiva ilusión, trabajan por un futuro positivo para todo lo que es y será vivo, y para ello solo la energía renovable es capaz de generarlo.

La tensión, la respuesta rápida, la improvisación, cuando se realiza para el bien común, se convierten en dosis estimulantes. El Encuentro Solar es para mí una de las más bellas, entrañables y emocionantes experiencias colectivas que he podido vivir, es algo así como un pequeño mundo deseado. Quizás por eso y este año ha sido el noveno, la dosis de felicidad al partir de Benicarlo es ciertamente elevada para muchas de las personas que lo visitan y experimentan. No soy el único como lo atestiguan algunos de los participantes y que como Hector lo comparten en imágenes en su web.

Recuerdo con emoción el minirallie que requiere una gran cooperación entre los pilotos  de coches solares. Para todos los chavales ha sido la primera vez que han conducido un vehículo impulsado directamente por la energía del sol y sus habilidades con la reflexión. Ricard, el director de la carrera, comentó que aparte de la energía del sol, lo que movía los minicoches fue también el poderoso combustible de la emoción humana.

Premiar a las personas y colectivos que hacen las cosas bien, ya sabemos que se hace con casi todo: en el cine, en el deporte, en la creación... Los premios Sol y Paz llevan en su nombre dos palabras inseparables salvo por la y griega. Si a cada familia que hace un gesto ambiental, por ejemplo, al colocarse un colector solar térmico, los vecinos y el alcalde le hicieran llegar su felicitación, el reconocimiento a las cosas importantes estaría servido. Quizás nos falte el felicitar más y siempre a las buenas prácticas y dejar de lado lo negativo de las criticas, tan habitual en nuestra conducta social. Los Sol y Paz felicitan alegre y descaradamente el buen hacer por las energías limpias, renovables y pacificas. El acto de entrega, con el sol despidiéndose, siempre es un momento especial en el Encuentro Solar de todos.

Y lo que motiva para seguir trabajando por una economía y sociedad solar, es que la más poderosa y solidaria de todas las fuentes energéticas, siempre nos acompañará, ...suerte la nuestra de ser hijos del Sol.


¿Porqué éste diario?