You are here

El programa de vehículos de emisión cero (ZEV's program)




 

El programa de vehículos de emisión cero (Zero Emission Vehicle, ZEV's program)




1. Un ejemplar del EV1 de GM en circulación que se fabricó en Estados Unidos entre 1997-2001.
2. Montón de coches EV1 retirados por GM y destruidos en perfecto estado.











En Estados Unidos, a principios de los años noventa y durante el Gobierno de Bill Clinton se promocionó la compra de coches verdes. Por su parte el Gobierno del Estado de California adoptó el programa de vehículos de emisión cero  (Zero Emision Vehicle Mandatory) se inició el 1990 bajo el amparo de la Ley de la Calidad del Aire para intentar cumplir los compromisos de la mencionada ley conocida como la Clean Air Act de 1990. El ZEV Mandatory pretendía conseguir que un 2 % de los vehículos vendidos en California en 1998 no emitiesen gases a la atmósfera durante su funcionamiento y que para el 2003 este porcentaje alcanzara un 10 %. El programa controlado por la Air Resources Board (ARB), establecía ayudas de varios miles de dólares para las personas que adoptan la compra de un vehículo ZEV a la vez que ayudas a la industria.

La ARB californiana añadió un nuevo programa en 1998 para promocionar los vehículos de baja emisión (Low-Emission Vehicle: LEV). Esta enmienda conocida como LEV II quería promocionar vehículos que consumieran menos para reducir la emisión de contaminantes y así poder alcanzar los objetivos de aire limpio previstos en el State Implementation Plan (SIP) que define para cada área la cantidad de contaminación admisible o estándares de calidad del aire. Así, por ejemplo, la SIP para los Ángeles en el 2010 fija que la contaminación del aire debe reducirse en 57 toneladas al día.

La ZEV Mandatory impulsó el desarrollo de numerosos modelos eléctricos de fabricación minoritaria. Sin embargo, también animó a una iniciativa singular como la del vehículo EV1 creado por General Motors (GM) en colaboración con otras empresas y que constituyó un hito de la movilidad eléctrica con motores de alta eficiencia y unas prestaciones muy adecuadas. En 1996, la flota de coches eléctricos EV1 de GM se puso a disposición de clientes interesados en modo de leasing –tanto el coche como el sistema de recarga en el garaje- (por unos 500 dólares mensuales) lo cual animó a un buen número de usuarios. La estética del EV1 y sus prestaciones lo asimilaban al coche americano medio por lo que cosechó un club de entusiastas en seguida. Conducir un vehículo eléctrico es sin duda una experiencia diferente. Sin embargo, desde su aparición la industria automovilística inició una batalla legal contra la ZEV Mandatory hasta que en el 2003 consiguió la revocación por los tribunales de este programa. En este momento, GM argumentó pérdidas en el EV1 e inició un programa para retirarlos todos y destruirlos. Los entusiastas usuarios del EV1 no pudieron resistirse legalmente por ser en régimen de leasing, pero montaron diversas manifestaciones así como un funeral simbólico. La historia del EV1 de General Motors la recoge el magnífico documental Who killed the electric car? de Chris Paine (2005).

El éxito de las presiones del sector automovilístico y la escasa firmeza política del Gobierno Bush (vinculado al lobby del petróleo) se reformuló el nuevo mandato ZEV el 24 de abril 2003 conocido como Zero Emision Vehicle Regulation. Esencialmente, es menos restrictivo y ofrece dos opciones menos comprometidas y adaptadas a los designios de la industria respecto a la idea del vehículo con cero emisiones a nivel local. Una de las fórmulas es permitir una mezcla del vehículo en un 2 por ciento ZEVs puro, También se permite hasta un 6 % los vehículos parcialmente cero emisión (PZEV) como pueden ser los híbridos.

La obligación de la nueva ZEV Regulatory se decanta por los vehículos de hidrógeno y establece que puedan disponerse unos 250 vehículos con célula de combustible para antes del 2008. El número requerido de los vehículos de hidrógeno deberá aumentar a 2.500 durante el período de 2009-11, a 25.000 a partir del  2012-14 y hasta 50.000 a partir 2015 a 2017. Los vehículos de hidrógeno son hasta 10 veces más caros que un vehículo eléctrico convencional y tecnológicamente mucho más complejos e ineficientes.

Otra categoría que establece la nueva ZEV és el Vehículo Parcial de Emisión Cero con Tecnología Avanzada (AT-PZEV). Así un vehículo incluido en la AT-PZEV es un vehículo que utiliza alguna tecnología de emisión cero. Este sería el caso para los híbridos gasolina-electricidad, vehículos de gas natural, etc. Esta nueva ZEV para California establece también el concepto del estándar Smart Ultralow Emision Vehicle (SULEV) que tienen emisiones tóxicas bajas (respecto a lo habitual en los vehículos americanos que son muy superiores a las europeas, por ejemplo) y su equipo del control de emisión se autoriza por 15 años o el equivalente a 150.000 millas.

Los participantes del primer mandato ZEV y que fueron esencialmente conductores de vehículos eléctricos (sobretodo del EV1) argumentan que esta apuesta por los vehículos de hidrógeno y los híbridos es una estrategia para retardar la implantación de los vehículos eléctricos a la vez que continúan perpetuando las emisiones con efecto invernadero y ensuciando la calidad del aire. Por su parte los directivos del programa se escudan en que durante los 13 años que funcionó el primer ZEV Mandatory no se consiguieron los objetivos propuestos. Hoy, aunque el programa cuenta también con ayudas federales tales como descuentos oficiales en los créditos para adquirir coches ZEV, la penetración en el mercado de estos vehículos es mínima. Por otra parte la nueva ZEV Regulatory se ha desdibujado todavía más ya que de momento, no entran en esta categoría los vehículos más urbanos, como ciclomotores y patinetes eléctricos. California dispone de una población de 34 millones de personas y están registrados más de 23 millones de vehículos en todo el Estado. La preocupación por la calidad del aire era el objeto del programa ZEV para ser una herramienta destinada a bajar las emisiones a la atmósfera. La ARB sigue ofreciendo en su web una lista de los vehículos adscritos a este programa pero que no son de emisión cero local. Sin embargo, en California mucha gente sigue luchando para que la movilidad con coche eléctrico sea posible.