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El consumo de madera fsc en España. Balance 1998-2002




El consumo de madera FSC en España. Balance del periodo 1998-2002


Evolución del volumen de las importaciones españolas de madera aserrada con certificación forestal FSC (datos en metros cúbicos)


Regiones de procedencia de las importaciones españolas de madera aserrada con certificado FSC


Estimación del destino final de la madera con certificación forestal FSC importda por España en 2002






Febrero, 2003. En enero de 2003 había en España seis empresas españolas con el certificado FSC para la cadena de custodia: un fabricante de puertas, un fabricante de aparatos de iluminación, una pequeña carpintería dedicada a la bioconstrucción, un fabricante de suelos, un importador y un almacenista. Cinco de éstas seis empresas están ubicadas en la Comunidad Valenciana.

A principios de 2003, el WWF-Grupo 2000, donde están la mayoría de las empresas con certificado FSC, estaba formado por 14 miembros. Cabe destacar, además del sector de importación y transformación, la presencia de entidades locales, agentes de maderas o empresas de ingeniería. Si bien en un primer momento han sido empresas de la región levantina las primeras en sumarse a la certificación forestal FSC, la situación podría cambiar a lo largo de 2003. Importadores y fabricantes de suelos de Cataluña, Galicia y Andalucía podrían obtener el certificado para la cadena de custodia en el primer trimestre de este año.

Volumen y procedencia de las importaciones de madera certificada FSC
Según los datos aportados por un total de diez empresas y dos agentes de compañías suecas productoras de madera FSC, podemos estimar que el incremento de la demanda de esta madera por parte de la industria española en el periodo 1998-2002 ha sido superior al 700%. En el año 2002, las importaciones españolas de madera certificada por el FSC sumaban 4.960 m3 de madera aserrada, 308.133 m2 de chapa y una cifra indeterminada de tablero (que supera los 200 m3). En el año 2001, solo el 0,12% del volumen total de madera aserrada importada por España tenía el certificado FSC.

Pero los datos reales de importación de madera con el sello FSC son ligeramente superiores. Suecia posee 10 millones de hectáreas certificadas por el sistema FSC. El volumen de madera FSC importada por empresas suecas implantadas en España es superior al volumen de madera consumida por las empresas con certificado para la cadena de custodia, por tanto hay un excedente que es consumido por empresas sin certificado.

En este periodo se puede observar también que las importaciones proceden mayoritariamente de países nórdicos con una silvicultura avanzada, pero donde todavía hay muchas cosas que mejorar. La certificación forestal FSC ha ayudado sin duda a incorporar a la gestión forestal enfoques sociales y ambientales.

Avances en todos los frentes
Los datos también indican un ligero cambio en este predominio de las importaciones de madera nórdica. En los últimos años (periodo 2001-2002), el mayor número y la mayor heterogeneidad de las empresas interesadas en la certificación FSC parece diversificar las fuentes de suministro hacia otras regiones: Latinoamérica, EEUU y algunos países europeos.

La experiencia del FSC en los últimos años señala también un progreso en la ordenación y gestión de los bosques tropicales. Países como Brasil, Bolivia y Honduras, entre otros, han vivido convulsiones internas importantes en materia forestal. En Bolivia han sido certificados recientemente más de 520.000 hectáreas de bosque tropical amazónico. En Brasil, la superficie de bosque amazónico certificada por FSC supera las 285.000 hectáreas.

Sirva como ejemplo que en el verano de 2002 una delegación de importadores españoles visitaron Guatemala para conocer de cerca la gestión llevada a cabo en bosques comunitarios certificados por el FSC (245.000 hectáreas). Debido a las buenas perspectivas de negocio algunos de los importadores optaron por este sistema de certificación e ingresaron poco después en el WWF-Grupo 2000.

Habrá que esperar todavía algunos años para despejar dudas. En cualquier caso, resultan esperanzadores los volúmenes de maderas tropicales (Cambara, Sucupira, Louro Preto, Uchi Torrado) que desde el año 2000 vienen siendo importados por el sector implicado, superando el año pasado los 330 metros cúbicos.


El destino final de la madera certificada. ¿Existe demanda interna?
La implantación de la certificación forestal FSC en España se ha visto favorecida en estos primeros años por la mayor exigencia de otros mercados más comprometidos con el denominado "consumo responsable". Tres de las cuatro primeras empresas españolas en obtener el certificado para la cadena de custodia tienen sus principales mercados en Reino Unido o Estados Unidos.

Algunos autores consideran que el mercado de productos forestales certificados no supera en ningún país el 5% del total, exceptuando el Reino Unido donde la cuota de mercado es del 20%. Pero según un estudio realizado en el año 2000 por Quota-Unión Sigma Dos para la Fundación Entorno, a los españoles comienza a preocuparles lo que introducen en la cesta de la compra. Un 26% de los consumidores prima que lo que compra no dañe el medioambiente. Ocho de cada 10 españoles no compraría un producto si se le informara de que el fabricante realiza prácticas que perjudican el medio ambiente.


Aumneta el compromiso con los productos FSC
Un estudio más específico realizado conjuntamente por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y WWFAdena, referido al consumo de productos de origen forestal, mostraba que el consumidor español era favorable a los sellos que, como el FSC, identifican los productos forestales procedentes de la gestión sostenible, estando inclusive dispuesto a pagar un sobreprecio por los mismos.

Las conclusiones de estas encuestas son frecuentemente rebatidas por los escépticos. Pero lo cierto es que hoy en día es posible comprar en nuestro mercado nacional persianas, papel, muebles de teka, suelos, puertas, estanterías, mobiliario de jardín, tablero alistonado y diversos accesorios de baño y cocina, todos ellos con el sello FSC. Nadie puede negar que existe un incipiente sector de consumidores que demandan productos con este sello.

Algunas administraciones públicas también están impulsando decididamente la certificación forestal, sobre todo porque las entidades locales, comunidades autónomas e instituciones públicas del estado sí pueden (y deben) pagar más por productos ambientales positivos (autobuses menos contaminantes, alumbrado público eficiente, tejados solares, sistemas de ahorro de agua, etc.).

Municipios con "Agendas 21" y Comunidades Autónomas con políticas de adjudicaciones públicas ecológicas empiezan a generar un movimiento del sector hacia las fuentes de madera certificada. Como ya ocurriera hace años en Estados Unidos, algunos arquitectos y constructores comprometidos con el medioambiente están también contribuyendo al crecimiento del movimiento a favor de la madera certificada. Rafael Moneo, célebre arquitecto español, ha utilizado ya en varias obras estructuras de madera fabricadas con madera de abeto con el sello FSC procedente de Suiza. Otros ejemplos conocidos son la construcción de mobiliario urbano del Ayuntamiento del Prat del Llobregat (Barcelona) y la construcción de la pasarela de la playa de Matalascañas (Huelva), todos ellos elaborados con madera FSC.

El futuro inmediato parece claro. El mayor compromiso ambiental de una parte del sector empresarial, el impacto que produce la política de contrataciones de las administraciones públicas y el pequeño pero activo grupo de consumidores críticos indican que el mercado de productos certificados aumentará en los próximos años.

• Puede consultarse el informe de Greenpeace sobre el impacto del consumo de madera en Catalunya.
• Elaborado a partir de un informe sobre la madera fsc elaborado por Greenpeace