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España en la Red Internacional de Bosques y Comercio




España se integra a la Red Internacional de Bosques y Comercio


España es un gran consumidor de madera tropical.
 
 

 


La Red Internacional de Bosques y Comercio
La Red Internacional de Bosques y Comercio, más conocida por sus siglas inglesas GFTN, está formada por un grupo de organizaciones (básicamente empresas pero también cada vez más administraciones públicas), coordinadas por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).         
No tiene vínculos directos con el Consejo de Administración Forestal (FSC), sino que la conforman grupos de compradores que pretenden contribuir a mejorar la gestión y conservación de los bosques, teniendo en cuenta criterios ambientales y sociales. Para llevar a cabo este objetivo, dan prioridad a la adquisición de madera y productos certificados FSC, y se comprometen a implantar este sello de forma gradual en sus actividades.

La GFTN está integrada por 19 grupos que tienen presencia en unos 30 países. Las organizaciones que la componen ya son más de 800, entre ellas algunas tan destacadas como The Body Shop en el Reino Unido, Ikea Internacional en Suecia y The Home Depot (la mayor empresa de productos de bricolaje Hágalo Usted Mismo en todo el mundo) en Estados Unidos. Pero no sólo la integran grandes comerciantes, sino también todo tipo de empresas transformadoras de la madera, así como propietarios forestales, constructoras, comerciantes y entes de la administración pública.

Productos para todos los gustos
En gran parte gracias a la demanda generada por el interés de los miembros de la GFTN, el número de productos de origen forestal con la certificación FSC crece día a día en todo el mundo. Por tanto, no sólo el constante aumento de hectáreas certificadas en todo el planeta es una de las pruebas del éxito de este sistema de certificación, también los más de 10.000 productos que ya muestran esta garantía prueban la demanda existente y su buena aceptación.

En España, los productos actualmente a la venta son limitados por varias razones. Por una parte, debido a que no hay aún ninguna plantación en el territorio español que ostente la certificación, de manera que toda la madera que se usa es de importación. Pero, a medida que el FSC se vaya abriendo paso, se conocerán, como en otros países del mundo en los cuales está mucho más extendido, sus numerosísimas aplicaciones.

Éstas no se limitan a tableros de maderas certificadas y estructuras para pequeñas construcciones. La variedad de muebles y complementos que se pueden encontrar es enorme. Lámparas, espejos, pizarras, tablas de planchar… De hecho, hasta podemos tender trampas a los ratones con madera FSC o dar cobijo a los pájaros con pequeñas casetas de madera certificada.

También existe gran variedad de productos relacionados con el papel. Folios, libretas, y hasta papel higiénico o pañuelos ostentan la certificación FSC en varios países. Y para escribir de manera certificada sobre papel certificado no faltan lápices, bolígrafos o pinceles. Si así lo desea, el consumidor puede incluso encontrar papel de paredes para su hogar, o enviar las felicitaciones de cumpleaños o Navidad con una pequeña diferencia: la garantía de que el origen del papel o cartón es un bosque certificado como bien gestionado por el FSC.

En la cocina las posibilidades son muy diversas, y así ha quedado demostrado en los mercados donde se ha establecido el FSC. Desde abridores hasta cubertería, pasando por estanterías y recipientes para las especias, tablas para cortar, escobas, cepillos y todo tipo de utensilios pueden estar certificados. Puede que los manjares que con ellos se cocinen no tengan un sabor diferente, pero sí sabremos que estamos poniendo nuestro grano de arena a favor de explotaciones forestales que respetan el medio ambiente y son provechosas para todos aquellos que trabajan allí.

Sólo hace falta un poco de imaginación, y allí donde el certificado FSC se ha consolidado no ha faltado por ahora. Podemos cepillarnos el pelo, bailar al son de la música de variados instrumentos de madera, jugar una partida de billar o hasta deslizarnos sobre la nieve haciendo snowboard con la garantía de que los productos de madera empleados tienen su origen en un bosque certificado en base a los Principios y Criterios del FSC. A ello hay que sumarle que en su trayecto desde los árboles a nuestras manos, se ha controlado exhaustivamente el trato diferenciado de esta madera, mediante auditorías hechas por terceras partes independientes.

En definitiva, con la incorporación de nuevos productos FSC al mercado se incorpora también la opción de elegir para el consumidor. Con su simple compra puede tomar una decisión a favor de la buena gestión de los bosques de los cuales provienen los productos que está adquiriendo.


¡No sólo madera y papel!
Pero la certificación FSC no se limita a los productos de madera. En tanto que la extracción se realiza en un bosque certificado de acuerdo a los Principios y Criterios de buena gestión, existen productos que usan sustancias extraidas respetuosamente del bosque, y por tanto pueden llevar la certificación, si la cadena de custodia queda certificada por una auditoría.

Y entonces las posibilidades se disparan. En el 2002 se lanzó la primera línea comercial de cosméticos y medicinas bajo la certificación FSC en Brasil. Sencillamente, las hierbas aromáticas y las plantas medicinales utilizadas en su preparación se han obtenido de un área forestal certificada por el FSC. Y ahora el jabón, las medicinas y variados cosméticos naturales de una marca comercializada en Brasil tienen una garantía más.

No es la única iniciativa de este tipo. Hasta en actos tan sencillos como masticar un chicle se puede marcar la diferencia. En Estados Unidos una empresa fabrica chicle con goma extraida de un área forestal certificada en Belice, así que los paquetes de chicle están certificados.