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Superficie forestal mundial




La superficie forestal mundial


Un bosque es algo más que un conjunto de árboles


La madera es uno de los productos del bosque, pero el bosque es una fuente de riqueza para la humanidad
 


 



Cuánto bosque hay en el mundo?. Quizás antes de contetar esta pregunta debemos concretar, ¿qué es un bosque? O, al menos, ¿cómo se define a la hora de considerar de cuánto bosque disfrutamos en el planeta?

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), para catalogar una zona como bosque deben cumplirse varias condiciones:     

    * Que la zona en cuestión tenga más de un 10% de cobertura arbórea.

    * Que esta cobertura arbórea sea mayor a cinco metros de altura.

    * Que ocupe una superficie mayor a 0,5 hectáreas. Se pueden incluir áreas que temporalmente no tengan árboles, pero en la zona no deben predominar otros usos del suelo diferentes al del bosque.

Así pues, lo que denominamos selva es bosque tropical lluvioso.


Entonces, ¿cuánto bosque tenemos?
Si excluimos el territorio de la Antártida los bosques representan el 30% de la superficie de los continentes. Según la FAO, en el planeta Tierra hay 3.869 millones de hectáreas de bosque. Este es un dato algo difícil de manejar: si un campo de fútbol mide 75 metros de ancho por 100 de largo, la superficie de bosque existente en el mundo sería la que ocuparían aproximadamente 5.160 millones de campos de fútbol.

¿Cuánto se ha perdido? ¿Y cuánto estamos perdiendo?
En los últimos 8.000 años se ha perdido un 40% del bosque mundial. En la última década, debemos diferenciar entre bosques naturales y plantaciones forestales.
Pese a que se han perdido en los últimos diez años 125 millones de hectáreas de bosques naturales y seminaturales, las plantaciones forestales han aumentado en 31 millones de hectáreas.

El resultado es que se han perdido un total de 94 millones de hectáreas. Éstas ocuparían el espacio equivalente de, aproximadamente, unos 125 millones de campos de fútbol. Es una disminución, en cantidad, del 0,22% anual.

Así que, si llevamos la comparación de los campos de fútbol a una escala temporal, obtenemos que entre los años 1990 y 2000 hemos perdido, aproximadamente:

      • 12.500.000 campos de fútbol al año…
      • 34.300 al día…
      • 1.431 por hora…
      • 24 por minuto…
      • algo menos de medio campo de fútbol por segundo…


Pero las medias nada dicen de un mundo tan diverso…
Estamos ante datos algo engañosos: la situación no es la misma en todo el mundo. De hecho, nada tiene que ver entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo.

En los trópicos, dónde se concentra la mayor parte de la biodiversidad mundial, la deforestación es especialmente alta, ya sea para obtener materia prima para comerciar… o simplemente para poder cocinar. Otro de los motivos principales de la deforestación es el cambio en los usos del suelo (por ejemplo, talar los árboles para hacer espacio a los cultivos, al ganado o para edificar).
Apenas se plantan árboles de forma intencionada y el crecimiento natural del bosque se ve superado ampliamente por las talas. El resultado es una pérdida importante de bosques.

En las países mas desarrollados la situación en relación a la deforestación es algo diferente. Debido a que sus masas forestales fueron sobre-explotadas en tiempos anteriores, hoy día las talas no suelen ser tan intensas, e incluso en muchas zonas, tierras de cultivo van siendo abandonadas y ganadas por la expansión de los bosques o plantaciones forestales..
Pero la realidad es compleja. Bosques de alto valor para la conservación como los de la zona boreal también están siendo fuertemente explotados. Además, están amenazados por la proliferación de actividades petrolíferas en su interior y todas las relaciones que estas conllevan.


La situación en España
En España, la superficie catalogada como forestal ha aumentado en los últimos años. Actualmente la superficie forestal es del 45%, y la superficie arbolada del 25%. Existen casos más extremos, como el de Cataluña, donde la superficie forestal es ya del 61% y la arbolada del 42%. Algunos expertos han propuesto aumentar el aprovechamiento de los bosques y dar prestigio a las maderas extraídas mediante certificaciones forestales de las explotaciones.

El pasado 5 de julio de 2002, se aprobó el Plan Forestal Español. A un horizonte de treinta años, pretende reforestar 3,8 millones de hectáreas en España: en definitiva, doblar el número de árboles por habitante. El Plan también anuncia apoyo a la certificación forestal en términos generales.

Vale la pena recordar que, en el marco de aplicación del Protocolo de Kyoto para la reducción de las emisiones de efecto invernadero, los proyectos de forestación y las grandes superficies de bosques, que actúan como sumideros del carbono, permiten compensar las emisiones del país en el que se encuentran. Es decir, a más bosques que tenga un país, más se considera que sus emisiones quedan absorbidas por estos, por lo que las emisiones netas resultantes son inferiores. En el caso de España, la forestación supondrá un descuento de hasta 60 millones de toneladas de CO2 en sus compromisos del Protocolo de Kyoto.