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El manto del chamán




 

 
El manto del chamán
 
 
 
El manto del chamán
Una historia indígena de Siberia

Anna Reid
Ariel Pueblos
Editorial Ariel. Barcelona, 2003
 
 
 
El manto del chamán
Una historia indígena de Siberia
 
Si alguna imagen típica nos inspira la palabra indígena es la de los indios americanos. Indígenas lo somos la mayoría que vivimos en el territorio donde hemos nacido, en el seno de una cultura y rodeados de un entorno natural que ha trazado nuestra forma de sobrevivir. Sin embargo, el concepto indígena se vincula a los pueblos que han permanecido atados a sus tradiciones culturales con pocas interferencias exteriores.

Si alguna imagen típica nos inspira Siberia es la de un vasto territorio despoblado, frio e inhóspito utilizado como cárcel natural por los soviéticos tras la revolución rusa. Un territorio suficientemente extenso cómo para encajar toda América del Norte en su seno sin que tocasen en ningún lugar a sus límites. Un vasto continente con una población de 32 millones de personas de las cuales 1,6 millones son pueblos indígenas de distintas etnias. Pueblos suficientemente dispersos y escasos como para no representar un lugar en el universo cultural moderno a pesar de su patrimonio etnológico.

Cómo los indígenas americanos, los indígenas siberianos creían que todo a su alrededor estaba animado, que poseia personalidad y una fuerza viva. Cuando las montañas lanzaban rocas al aire estaban luchando, y la tierra temblaba gracias a la acción excavadora de los mamuts que expiraban al contacto con la luz del Sol. El Sol era un hombre con relucientes ropas que conducía a un rebaño de ciervos de cornamenta cobriza, y la Vía Láctea era un río obstruido por cantos rodados. Cómo en todos los pueblos indígenas, también los siberianos tenían su chamán o evenki "hombres que saben" que presidían las ceremonias sagradas, curaban al enfermo y adivinaban el futuro.
El manto del chamán describe la historia de las relaciones entre los pueblos siberianos y los rusos. Una historia de conquistas, de horrores pero también de supervivencia. Una recopilación de investigaciones en archivos y sobre el terreno que, a su vez, se convierte en una defensa de la necesaria convivencia entre los pueblos. Un alegato sobre la necesidad de que se respeten las culturas indígenas pues ellas atesoran conocimientos útiles para el presente. Conocimientos ancestrales quizás imprescindibles para el futuro. Conocimientos como el conservado por los chamanes siberianos que custodian el legado milenario de sus comunidades.

Este es un singular paseo por la historia y los territorios de los sibirakis en los montes Urales, los jantis a lo largo del río Ob, los buriatos y los tuvas alrededor del Baikal y la frontera mongol, los sajas del nordeste del Baikal, los ainúes, los nivjes y los uiltas frente a las islas Kuriles y los chukchis alrededor del Estrecho de Bering. Un retrato vivo de pueblos rodeados de petróleo, diamantes en una tierra todavía por descubrir.