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La sabiduría de los árboles

Los árboles y la humanidad han mantenido desde siempre una relación simbiótica entre sí. A lo largo de los siglos, los árboles nos han ofrecido refugio del frío y el calor. Nos han proporcionado infinidad de frutos, hojas, flores y raíces con propiedades tanto alimenticias como medicinales. Nos han ofrecido madera con la que fabricar herramientas, armas y juguetes, además de casas, vallas, barcos y puentes. Pero quizá lo más significativo de todo es que los árboles nos han proporcionado el combustible necesario para el fuego, que una vez domesticado hace cientos de miles de años, se convirtió en el motor de la civilización. Los árboles son, sin duda, nuestros más firmes aliados.

Título original: The Living Wisdom of Trees
Autor: Fred Hageneder
Editorial: Blume-Naturart
Barcelona, 2006

Nuestros antepasados fueron conscientes de que la vida consiste en un equilibrio vital: tomamos y damos, de ahí que honrasen a las fuerzas de la naturaleza obsequiándola con ofrendas, cantos, oraciones y ensalmos para revitalizar el mundo natural, del que se sentían parte indisoluble. Nuestras culturas vieron (y siguen viendo) el acto de la creación como un hecho espiritual, lo que significa que todos los seres vivos se hallan revestidos por un halo sagrado.

Con independencia de nuestras creencias personales sobre los espíritus de la naturaleza y de la pregunta de si Dios existe dentro de la creación o fuera de ella (o en ningún lado), una cosa es cierta: la capacidad de sentir compasión por otras formas de vida, de sentir gratitud y dar las gracias por compartir el milagro de la vida, de respetar, cuando no amar, a todos los seres vivos de este planeta, nos convierte en mejores seres humanos y nos ayuda a vencer la ignorancia y la codicia. La sabiduría de los árboles nos demuestra lo preciosa que es la vida.

El árbol de la vida

Los pueblos indígenas de Norteamérica se refieren a los árboles como "nuestros hermanos y nuestras hermanas de pie". Los seres humanos y los árboles compartimos una postura vertical y erguida. Nosotros caminamos, ellos permanecen de pie. En las lenguas de origen germánico, buena parte de los términos relacionados con el aprendizaje, el conocimiento, la sabiduría y otros temas similares proceden de palabras de árboles. Así los términos anglosajones witan (mente, consciencia) y witiga (sabiduría) han dado lugar a las palabras inglesas wits (entendimiento), witch (bruja) y wizard (hechicero), así como a la alemana witz (entendimiento, chiste). Todas estas palabras proceden de una raíz que en escandinavo antiguo significaba "bosque". La palabra druida deriva del gaélio Dru (muy muycho, el más) y vid (conocimiento) y era la persona que reunía el máximo saber. Éste como no podía ser de otro modo, tenía su origen en los árboles, no sólo porque los druidas debían superar un entrenamiento de veinte años en el bosque, sino porque en un principio todo el saber procedía de ellos. Esta afirmación no cuestiona la posición de Dios como ser supremo: en tanto que fuente de todo conocimiento, los árboles se convierten en vehículos del mismo.

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Un impresionante alcornoque en el parque natural del Montnegre (Bracelona). Foto: Fundación Tierra.


En el siglo VII a.C., Buda buscó el conocimiento supremo, la "verdad última", al pie de un árbol. Y dio con ella. La sabiduría de los árboles, nos recuerda que el aprendizaje empieza escuchando. La asunción de la dimensión espiritual de los árboles tuvo un efecto real e inmediato sobre la gente y el paisaje. En todos los continentes, ciertos árboles pasaron a venerarse como lugares sagrados. Cada civilización represento el Árbol de la Vida (o aspectos del mismo) a través de especies diferentes de árboles en función de las características de su ámbito de influencia, y dado que cada especie poseía sus propios elementos y asociaciones, pasaron a asociarse con los ideales espirituales característicos de cada cultura en cuestión. La mayoría de las religiones tienen su origen al pie de un árbol sagrado. No obstante, tras la desaparición de los cultos antiguos, el árbol perdió su estatus privilegiado y pasó a convertirse en fuente de madera y material de combustión (1).


La sabiduría de los árboles nos permite descubrir el valor sagrado que subyace tras la belleza de los árboles. Adentrarnos en el folclore y el simbolismo que confieren a cada género un carácter único y un enorme poder de fascinación para las diferentes culturas del mundo. Con información detallada sobre más de 55 árboles desde el aliso hasta el roble este libro analiza en profundidad  la historia, el folclore, la mitología, la magia, el simbolismo y las propiedades curativas de los árboles que trata. Más de 80 fotografías realizadas por el prestigioso fotógrafo especializado en árboles Edward Parker complementan esta obra editada en un gran formato y convertida en un homenaje estético a la belleza del mundo de los árboles. La sabiduría de los árboles es un libro imprescindible para todas aquellas personas que se sientan interesadas por la fascinante sabiduría espiritual de los árboles. Es un homenaje único a la naturaleza, la espiritualidad y los fascinantes nexos en común entre ambas, además de obra de referencia realizada por un especialista de reconocido prestigio en el tema.

(1) Texto del prólogo de La sabiduría de los árboles de Fred Hageneder.

actualizado: 
03/07/2010
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