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Tómatelo como algo personal




 

 


Tómatelo como algo personal

Cómo té afecta la globalización y vías eficaces para afrontarla
Anita Roddick
Icaria editorial – Intermón Oxfam
Barcelona, 2005




Tómatelo como algo personal
Cómo té afecta la globalización y vías eficaces para afrontarla

Que alguien que ha triunfado en el mundo de los negocios como la fundadora de una empresa líder en su sector como The Body Shop, Anita Roddick se alce en pié para reflexionar en voz alta y clara es relevante. Si además lanza la idea de la necesidad que los empresarios y quienes toman las decisiones políticas deben reducir su codicia económica y ponerle más sentimientos a su actuación, entonces se convierte en subversión. Algo imprescindible en los tiempos que corren.

Tómatelo como algo personal no es un libro sino más bien un documento multimedia para que el mensaje nos encuentre a nosotros. A primera vista nos puede parecer una brillante colección de imágenes impactantes y ensayos breves con firmas reconocidas. Hay que reconocer que no estamos ante un libro de autor sino de un trabajo creativo en equipo el resultado final del cual no deja indiferente al lector. También podemos afirmar que a las reflexiones y mensajes directos le siguen consignas y recursos para que leer de su fruto: convertirnos en activistas, en consumidores vigilantes, en personas capaces de decidir en nuestras vidas y que a su vez contribuyan a transformar el mundo.

Es un libro-mensaje lanzado en la inmensidad del universo de lo impreso donde flotan decenas de miles de libros. Sin embargo, cuando llegue a nuestras manos y nos adentremos en sus páginas multicolores seremos arrastrados por esta necesidad de tomarnos el problema de la globalización como algo íntimo. No hay una receta exacta a los problemas actuales pero sin duda hay propuestas para considerar seriamente. No es necesario tener todas las respuestas pero si saber plantear los interrogantes y discutir sobre ellos, hacer correr la voz sobre las cuestiones esenciales que amenazan no sólo nuestra vida sino la del planeta entero.

Disponemos de la posibilidad de cambiar nuestro estilo de vida  para reducir nuestra huella ecológica y apoyar campañas de movimientos sociales que intentan de forma pacífica y democrática impulsar cambios sociopolíticos. Mientras, cada vez que tomamos la bicicleta o vamos a pie en nuestros desplazamientos, estamos siendo activos y haciendo un boicot al petróleo que tanta sangre y contaminación está dejando por todo el planeta. Consumir productos éticos o producidos por empresas socialmente responsables nos permite alejarnos de los males de la globalización que se traducen en esclavismo laboral y sexual, en maltrato infantil, en las dictaduras y el tráfico de drogas y armas por citar sólo algunos de los males de la globalización. Debemos tomar distancia de una economía estúpida que mastica, escupe y destruye a la naturaleza y a las personas. Debemos aproximarnos a una economía inteligente, que opere de acuerdo con los ciclos necesarios. Debemos aprender a vivir sabiendo que hay límites. Vivir con límites no significa resignarse a la pobreza sino sacar ventajas de nuestra capacidad creativa para impulsar tecnologías apropiadas y ecológicas. Si lo pequeño es hermoso, lo local es poderoso. Hacer lo más que podamos a escala local no implica renunciar a una feliz relación global entre los humanos.

Tómatelo como algo personal es más que un libro de denuncia o un manual para el activismo. En realidad es como un viaje iniciático en el que página a página podemos reflexionar con datos y experiencias sorprendentes de cada uno de los autores implicados en este proyecto de Anita Roddick. Un rica empresaria, sin duda, pero también una persona que ha utilizado su fama y prestigio para desenmascarar que el neoliberalismo no es una condición natural y normal de la humanidad. Que acumular riqueza en forma de acciones y patrimonio personal es una perversión y no un éxito. Que las 200 personas más ricas del mundo tengan el equivalente al ingreso anual de las 2.500 millones de personas más pobres del planeta es indecente. Pero esta y otras tropelías de los neoliberales dotados de una práctica caja de herramientas  como la desregulación o la privatización sistemática pueden ser frenadas por nuestro activismo. Nuestro dinero, por mínimo que sea lo podemos ahorrar e invertir éticamente, las redes colectivas pueden crear situaciones de cambio en los regímenes democráticos y el boicot como compromiso personal y ético es una poderosa arma de transformación.

Todo está relacionado. Al adquirir un producto, un alimento se mueven una infinitud de realidades: miles de viajes transportando mercancías de un lugar a otro, diferentes situaciones en las condiciones de trabajo de los implicados, servicios sociales y sanitarios quizás inexistentes, salarios injustos o incluso directamente esclavismo sin mencionar la posibilidad de no respetar los derechos humanos o destruir sistemáticamente el medio ambiente. Esta compleja red de injusticia y amenaza planetaria tiene solución si nos lo tomamos como algo personal, como algo que realmente nos incumbe y que tenemos la capacidad para cambiar realmente esta situación. Por ello el corolario de este libro es bien simple: debemos ser activistas pues este es el alquiler que deberíamos pagar para vivir en este planeta. Las razones para impulsar esta actitud de “vigilantes” del sistema se basan en desmontar cinco mitos: la democracia y el capitalismo van de la mano, que la globalización acabará con la pobreza, que la globalización acabará con el hambre del mundo, que la globalización es buena para el medio ambiente y que la globalización económica es inevitable. Cinco ideas que Anita Roddick actuando como coordinadora le han servido para movilizar a un selecto grupo de personas por todo el mundo comprometidas con alternativas que ponen contra las cuerdas estos mitos. Para dar apoyo al contenido del libro se puede acceder a una web que recoge más experiencias y acciones positivas.

Frente a la democracia corroída sólo el activismo puede alzarse como un valor. La experiencia de revuelta cívica de Seattle marca sin duda un antes y un después en la lucha contra la globalización. Tómatelo como algo personal es el regalo de alguien que ha podido viajar por todo el planeta con ojos diferentes a lo que el sistema nos impone y ha podido reunir a las mentes más preclaras implicadas contra la antiglobalización. Es un libro regalo porqué es producto de vivencias que han mutado para convertirse en una caja de herramientas de resistencia activa y positiva para combatir la globalización que gestiona la economía mundial como si estuviéramos liquidando un negocio por cambio de actividad. El problema es que sólo tenemos una Tierra por lo que vale la pena tomarse la globalización como algo personal antes que esta acabe con todos. En cualquier caso, no será porqué no hemos sido advertidos ni dotados de herramientas útiles. No esperes más, tómatelo como algo personal…