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Impulsa la estandarización de las baterías y cargadores de móviles. Llamada a la acción





Llamada a la acción*: ¡impulsa la estandarización de las baterías y cargadores de móviles! ##fechadiario##
Catálogo de baterías para móviles de Nokia. Todo un poema digital.


Diversidad de cargadores y conectores para móviles. Sólo la conexión de "mechero" para cargar desde la batería del coche está universalizado.


Dos ejemplos de cargadores solares para móviles. El de arriba, el Solio, que dispone de una batería de acumulación de la energía solar. El de abajo, ClickCells, que es una célula fotovoltaica de carga directa con el sol. Ambos también deben enfrentarse a la diversidad de conexiones de cada marca de terminales y deben suministrar piezas innecesarias para atender a la clientela.













Mientras los teléfonos móviles no paran de aumentar, también lo hacen los tipos de baterías. Con esta estrategia, muchos fabricantes se aseguran de que, aunque los terminales funcionen bien, éstos deben desecharse por dejar sin soporte técnico su fuente de alimentación: la batería. Igualmente, cada marca tiene su propio conector. Esto supone que millones de cargadores que funcionan perfectamente se convierten en chatarra electrónica, cuando podrían continuar siendo útiles si existiera una normativa que estandarizara la conexión para todas las marcas. ¿Os imaginais que cada fabricante de PC tuviera su propio conector para el teclado? En este caso, ha sido la propia industria la que se ha regulado para extender el conector USB. En el caso de los móviles, la estandarización de conectores, baterías y cargadores debería ser por orden gubernamental, dada la estrategia canalla de los fabricantes. Una cosa es defender la calidad de la marca y otra llenar de residuos tóxicos que podrían evitarse y que nos perjudican a todos. Quizás es hora de que los consumidores empecemos a ser activos. Súmate a esta sugerencia y envía una queja sobre la materia al gobierno español  y a la Comisión Europea para que ponga estándares que eviten residuos en baterías y cargadores. Mientras, si tienes que cambiar de móvil por alguna razón, fíjate en el tipo de batería y en su compatibilidad con otros modelos al menos de la misma marca.

Nota aclaratoria: El 17 de febrero 2009 la Comisión Europea ha anunciado que a partir del 1 de enero de 2012, todos los móviles vendrán equipados con un cargador de batería universal, independientemente del modelo y la marca. La conexión será micro-USB, la que utilizan ya la mayor parte de los ordenadores y otros equipos como cámaras y DVD, y la más extendida también entre los móviles. Los 17 principales fabricantes y operadores de móviles han alcanzado un acuerdo para poner fin a la múltiplicidad de cargadores que supondrá una mejora para el consumidor e importantes ahorros medioambientales. El tema que subyace sin resolver es la estandarización en las baterías de ion-litio.

Algunos datos para reflexionar y después actuar

El crecimiento o implantación de los teléfonos móviles ha sido espectacular. Sólo en España se ha pasado de 430.000  en 1995 a los 24 millones de terminales que había en el año 2000, cifra que se dobló hasta más de 50 millones a finales de 2008 (o sea que hay más teléfonos móviles que habitantes). Este fenómeno es global. En China, el número de terminales pasó de 206 millones en el año 2003 a casi 600 millones a finales de 2008. Y lo mismo sucede en India, Latinoamérica, Asia, etc. El problema es que los móviles llevan minerales estratégicos, escasos y bañados de sangre, y consumen electricidad que almacenan en baterías recargables sobre las que no hay regulación alguna para estandarizar sus características. La industria argumenta la rápida evolución y la demanda del mercado, que pide mayores prestaciones multimedia de los terminales y, por tanto, mayor capacidad de almacenaje de energía en las baterías de ión litio y cargadores cada vez más rápidos. A su vez, también es un problema el reciclaje de los terminales. Nokia, por ejemplo, asegura que sólo el 4 % se recicla. Aunque se intercambian o guardan casi el 50 %, al vertedero van menos de un 5 %. Pero, más allá de que el 50 % de las ventas de móviles son de restitución, lo que está claro es que las nuevas prestaciones de estos dispositivos (las medidas, diseños de conectores y demás) podrían ser perfectamente estandarizados para evitar residuos.

Mientras, el mundo se nos llena de basura electrónica sólo por la falta de normativa o de regulaciones técnicas que eviten la actual situación de improvisación tecnológica por parte de cada empresa implicada. Por ejemplo, sólo en una marca, Nokia, el número de modelos de baterías de sus móviles (incompatibles entre ellas) es de 21 tipos (año 2009). Eso también indica que los modelos más antiguos ya no tienen soporte, aunque los terminales sean todavía funcionales. Por ejemplo, el modelo de batería Nokia BL-4B de 3.7 V de entre 700 mAh y hasta 950 mAh lo usan sólo 9 modelos de terminales. En cambio, la BL-5C de 1020mAh fue usada en 47 modelos de terminales (algunos ya descatalogados). Y podríamos seguir. Las diferencias están, esencialmente, en el diseño y la capacidad de almacenaje. Lo cierto es que –más allá de que por temas de responsabilidad civil (dado que una batería de Li-ion, puede explotar en determinadas condiciones)– los fabricantes recomiendan baterías originales. Sin embargo, uno encuentra marcas blancas para casi todos los modelos e igual de seguras. Pero, más allá de estas cuestiones más crematísticas, los residuos en baterías de móviles aumentan sin cesar.

Otra cuestión es la de los cargadores. Se puede suponer que a esta amplia variedad de baterías le corresponde una gran diversidad de cargadores para la red eléctrica. En todo el mundo –a excepción de Japón– cada marca tiene su propio conector para que no pueda usarse ningún cargador que no sea diseñado para el terminal en cuestión. En Japón, todos los terminales por ley deben tener el mismo conector y, por tanto, se ha estandarizado la capacidad de las baterías y la de los propios cargadores. Eso permite adquirir un móvil sin necesidad del cargador si uno tiene uno que todavía es útil. Una vez más, los fabricantes argumentan cuestiones de seguridad, pero lo cierto es que, al final, un cargador no es más que un aparato que genera una tensión de trabajo en voltios y una intensidad que transmite en miliamperios que, según sean más o menos por hora, determinará el tiempo necesario para cargar el móvil.

Finalmente, debemos mencionar que, puesto que las nuevas baterías de Li-ion no tienen efecto memoria como las anteriores de NiMH y NiCd, es recomendable no iniciar un proceso de cargas antes de que haya perdido un 50 % de capacidad y, a su vez, periódicamente es aconsejable llevarla a descargas totales antes de ponerla a recargar. De este modo su vida útil se mejora, puesto que el número de recargas útiles es de entre 150 y 300 veces. Así que, si bien es cierto que podemos cargar en cualquier momento la batería sin afectar a su capacidad, sí que disminuye el número de ciclos de carga. Por tanto, llevar hasta el agotamiento la batería es disponer de más ciclos de carga. Las baterías no son sino el suministro de energía para un aparato electrónico cuya gestión es con tecnología digital. Por este motivo, existe software (los codecs) para dispositivos móviles que pueden multiplicar la duración y rendimiento del terminal. Por ejemplo, la empresa Wolfson anuncia el códec WM8903, el ultra-low power stereo CODEC optimised for portable audio applications, que asegura (según el fabricante) un ahorro del 400 % respecto a la duración de la batería sin el mismo. Si es cierto, ¿a qué esperamos para ahorrar energía y disminuir chatarra electrónica?

*Llamada a la acción es una propuesta del diario de un ecologista para pasar a la acción en algunos temas sobre los que no hay regulación alguna y en los que sólo la toma de conciencia colectiva puede conseguir algo. Alertar a las autoridades o a las entidades implicadas puede cambiar la situación. Al final, para que algo cambie, algo de nosotros debemos cambiar.


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