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Bienvenida Miss Fotovoltaica

Septiembre, 2010.- Nuestro país es tierra de emprendedores, a pesar de la ineptitud de parte de la clase política en muchas ocasiones, para hacer brillar allende de nuestras fronteras el ingenio innovador de sus gentes. Cuando el gobierno español intenta derrumbar la industria fotovoltaica que le llevó a situar en el tercer puesto en potencia instalada en el mundo, las empresas españolas buscan nuevos horizontes fuera del país. Lamentable, pero real. Nuestro país podría dar empleo verde y crear empresas con sólo que facilitara la autoproducción eléctrica solar. Sin embargo, de momento, la energía solar fotovoltaica española debe implantarse en otros países para sobrevivir. Pero las entidades que apoyan las renovables siguen con su activismo y productos como la Guerrilla Solar y la recién creada Fundación Energías Renovables dan testimonio de ello.

La fabricación de módulos fotovoltaicos es una actividad imprescindible para la autonomía energética.

Parte de la industria fotovoltaica no se ha replegado ante la insensatez gubernamental. Este es el caso de la empresa catalana Heliene que se dedica a la fabricación de módulos fotovoltaicos de alta potencia (inicialmente de 110 a 250 Wp) y gama o clase media-alta en prestaciones, cuyos clientes son empresas o instaladores de energía fotovoltaica; con proveedores a nivel mundial y con expectativas de comercialización en Cataluña, España, Europa y resto del mundo finalmente. Una fábrica módulos fotovoltaicos cuya tecnología de robots para el montaje de los paneles ha sido creada enteramente por su empresa hermana SAP (Sistemas de Automatizacion de Procesos) con una capacidad de producción de 25 MW para el 2010 y de entre 30 a 35 MW para el 2011.

 

Ingenio made in Spain

El caso de la fábrica de módulos fotovoltaicos Heliene no es el único en nuestro país, pero a diferencia de otras fábricas la línea de automatización es de diseño propio. Por eso, las naves industriales de Heliene y SAP están de lado en el polígono de Les Guixeres en Badalona (Barcelona). También destaca por ser fruto de un equipo humano compenetrado y lleno de ilusión por su trabajo. Un trabajo que permite que la revolución energética no se quede sin munición. Heliene es la empresa que, junto con Eshia, lideraron la fabricación del Kit Fotónico GS120 de la Guerrilla Solar de Fundación Tierra. Está al llegar que los paneles fotovoltaicos empiecen a cubrir los cielos urbanos de las viviendas para autoproducir su electricidad como forma de ahorro energético y monetario, con evidentes implicaciones en la reducción de emisiones de efecto invernadero.

Robot para la fabricación de módulos fotovoltaicos diseñado por SAP para Heliene.

Aunque los gobiernos mundiales siguen discutiendo si hay que reducir el 5, el 10 ó el 20 %, los científicos argumentan la urgencia de un reducción inmediata entre el 60 y el 85 % para antes del 2020. Mientras la mayoría población sigue todavía bajo los efectos narcotizantes de los efluvios petroleros, una minoría silenciosa pero persistente, va despertando y con ello siendo consciente de que hay que pasar a la acción. Y la autonomía energética es una pieza esencial en esta revolución. Hay estudios más que suficientes que indican que tenemos la capacidad para tener un sistema eléctrico renovable 100% para el 2030 (por ejemplo, el estudio Catalunya Solar, El camino hacia un sistema eléctrico 100% renovable de Fundación Tierra, o el reciente Energy [R]evolution: A Sustainable World Energy Outlook de Greenpeace). Pero esta meta de 100% renovables precisa de la implicación de cada uno, de las familias, las comunidades de vecinos, los municipios, las regiones. En este reto, la industria fotovoltaica tiene una gran responsabilidad para proveer de módulos fotovoltaicos de calidad. Por este motivo, los logros de empresas como Heliene en Cataluña, tanto en el ámbito local como internacionalmente son una noticia loable.


¿Cómo fabrican los módulos fotovoltaicos?

Gracias a la creación del Kit Fotónico GS120 de la Guerrilla Solar, durante cierto tiempo tuvimos acceso a las instalaciones de Heliene, y convivimos con los intríngulis de fabricación de los módulos fotovoltaicos de primera mano. Estos módulos fotovoltaicos de última generación están constituidos por células monocristalinas o policristalinas de 156x156 mm. Éstas se ensamblan en grupos para constituir los módulos, que son un bocadillo de vidrio y plásticos técnicos enmarcados. Van equipados con 3 buses de colectores por célula que fomentan el rendimiento por mayor capacidad de captura de corriente generada, una menor temperatura de colectado de corriente con más sección, y por lo tanto menor envejecimiento con más durabilidad de la eficiencia de las células en los 25 años de vida previstos en este tipo de componentes.

Esquema de la línea de fabricación de los módulos Heliene diseñada por SAP en Badalona (Barcelona).

El vidrio frontal ha pasado a ser de 4 mm frente al tradicional de 3 mm, con superficie microprismática que actúa como antirreflejante y transmisora de la más alta cantidad de luz posible, así como de protección a los agentes ambientales de alta severidad, como puede ser el pedrisco, vandalismo y resistencia en el transporte e instalación. En su aventura solar, la empresa salió al mercado con tres familias de módulos: HEE-Monocristalinos, HEE-Policristalinos y HEE-Gama Suplente, Blanca y de Baja Potencia.


Calidad certificada

Heliene ya ha fabricado más de 15.000 módulos fotovoltaicos, y después de realizar pruebas en diferentes laboratorios sobre resistencia de materiales y envejecimiento, amplió la duración la garantía de los módulos solares ante defectos de fabricación de 5 a 10 años. Una muestra más de cómo la industria fotovoltaica española es merecedora de mayor reconocimiento, ya que los productos que se fabrican gozan de una fiabilidad de funcionamiento y rendimiento garantizado a largo plazo. Al menos en el ámbito internacional cumplen con las expectativas y los estándares que se demandan en los países más desarrollados por lo que a tecnología solar se refiere.

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Estructura básica de los módulos de alta calidad fabricados por Heliene.

En el caso de los módulos solares fabricados por Heliene, tanto mono como multicristalinos, han obtenido el certificado UL así como la aprobación de la “Californian Energy Comission” CEC para las familias HEE215M y HEE210U, cumpliendo las normas UL-1703 para USA y la ULC/ORD-C1703-01 para Canadá. Estos certificados son imprescindibles para poder sobrevivir en el mercado internacional, después de que el gobierno español recortara su apuesta por las energías renovables, especialmente por la solar fotovoltaica. Este tipo de certificados los otorgan empresas especializadas como Intertek, que proveen servicios relacionados con la calidad y seguridad para diversos sectores, tanto a nivel internacional como local en colaboración con los laboratorios españoles AT4 Wireless que realizan pruebas de ensayo. Estas marcas significan que el producto ha sido aprobado en cuanto a requisitos de calidad y de seguridad, para la resistencia al fuego y superando los ensayos de corrosión en ambientes salinos.

La fotovoltaica nacional se implanta en Norteamérica

La implantación de empresas del país fuera de nuestras fronteras es un signo de la vitalidad de sus habitantes y de su capacidad de liderazgo y cooperación. Al fin y al cabo, abrir líneas de producción en países donde los trabajadores tienen sus derechos y se respeta la legislación es todavía más encomiable. Éste ha resultado ser el caso de Heliene Canada, fruto de la alianza establecida entre la empresa española “Helios Energy Europe” (Heliene Europe) y emprendedores canadienses, para la fabricación de módulos fotovoltaicos en Sault Ste. Marie (Ontario). La línea de fabricación la aporta en su conjunto la empresa hermana de Heliene Badalona, SAP (Sistemas de Automatización de Procesos), en la que se funden la capacidad industrial de automatización, con la experiencia acumulada en la planta de producción de la compañía de Badalona (España), permitiendo de esta forma mejorar la flexibilidad del equipo que entra en producción a finales del 2010. Una apuesta nacional que se implanta primero en Canadá para seguir creciendo en América del Norte .

Por su parte, Helios EE.UU, LLC es una joint venture parecida para poner en marcha otra planta de fabricación fotovoltaica de mayor capacidad 100 MW para abastecer el creciente mercado de energía solar fotovoltaica estadounidense, un gobierno que parece que empieza a virar algo más por la autonomía energética del país, a diferencia del gobierno español que ha retrocedido en su afán por mejorar su independencia de gasoductos y oleoductos foráneos. Para esta planta, se escogió como ubicación Milwaukee, en el estado de Wisconsin (EEUU), debido a su patrimonio en la industria de la energía y su experiencia laboral en el sector manufacturero metalúrgico. La instalación utiliza una plataforma avanzada de fabricación automatizada diseñada, de nuevo por la empresa española SAP, SL., y está prevista que funcione en 2011. La planta de fabricación está totalmente automatizada y robotizada, y dará empleo a más de 50 trabajadores en tres años.

Las empresas de energía solar fotovoltaica representan una apuesta en innovación tecnológica, independencia y seguridad energética, y en empleo estable de calidad. Que una empresa española líder, como otras de su sector, se vea obligada a exiliarse y dirigir su producción al territorio americano responde a que, en España, parece que ningún político entienda la urgencia de cuidar el tejido empresarial de las tecnologías renovables. Aquí, seguimos manteniéndonos como segundones, lacayos de plantas multinacionales obsoletas, que se deslocalizan a la mínima de cambio si el gobierno no acepta sus condiciones ventajistas por miedo a perder un puñado de votos. Cuando podríamos ser líderes en el sector energético, tan imprescindible como pocos para el desarrollo de una sociedad viable y en armonía con su medio ambiente.

Reportaje: Equipo de redacción Terra.org. Fotos: Heliene.