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La revolución energética empieza en tu casa

 

El salón donde empezaba la actividad de identificación de elementos de ahorro energético. Foto: Fundació Terra

Del 14 al 18 de junio de 2010, en Ikea Badalona se llevó a cabo una curiosa e interesante actividad entre los visitantes del recinto comercial. En uno de los rincones de la gran tienda, se había recreado un ambiente de salón donde un par de monitores de Fundación Tierra  te proponían un juego: La revolución energética empieza en tu casa. El objetivo: identificar en qué rincones de ese salón se podría ahorrar energía. Parecía fácil pero no lo era tanto; había nueve elementos del salón que debían localizarse y emparejarse con cada uno de los mensajes que se proponían en el folleto que invitaba a la participación. Por ejemplo, ¿dónde colocarías un mensaje como "Quiero ahorrar una central nuclear"? ¿O algo así como "¡Qué verde es el negro!" o "Eficientísimo"?

No resultaba tan evidente encontrar los elementos en el salón que estaban relacionados con cada uno de los nueve mensajes, así que los participantes contaban con más pistas en el folleto. Debajo del aparentemente críptico mensaje de "¡Qué verde es el negro!" se explica: "El televisor es el gran devorador de electricidad en los hogares españoles después de la nevera. Supone el 10% de la factura eléctrica doméstica, ya que lo tenemos encendido una media de 3 horas diarias. Además, en los ordenadores, el 80% de su consumo corresponde a la pantalla cuando está encendida".

 

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Uno de los rincones del salón donde identificar dos de los mensajes para reducir el consumo en el hogar. Foto: Fundació Terra.

Después de leer esta explicación, sólo hacía falta levantar la vista para darse de bruces con un enorme televisor entre los sofás del salón, e identificar el primer mensaje en el folleto. Con este simple ejercicio se nos colaba una idea en nuestra cabeza: que esa pantalla gigante que preside nuestro salón, gasta. Y mucho. Y los participantes seguían buscando, folleto en mano, hasta que encontraban una lámpara con bombillas LED para colocar el "Eficientísimo" o un interruptor de la luz donde colocar el "Quiero ahorrar una central nuclear". Hasta nueve mensajes claros y contundentes localizables en nueve elementos de nuestro hogar.

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Hoja de adhesivos con mensajes recordatorios para pegar en casa. Si vives en Catalunya, te adjuntamos una hoja por cada compra que hagas en Biohabitat, la tienda de Fundación Tierra. Imagen de Fundació Terra.

Cómo aplicar las ideas

La recreación de un escenario de nuestra vida real, como este salón en Ikea, nos pone a prueba. Existen centenares de libros donde se compilan consejos ecológicos, buenas prácticas, etc., y a pesar de ello, a pesar de tener aparentemente las ideas claras, en la vida real aún no aplicamos esas ideas a nuestra actividad cotidiana. Por este motivo, este ejercicio de identificación es tan útil y revelador: frente a la idea que flota en el aire de "deberíamos ahorrar electricidad" se proponían varias acciones concretas y prácticas a realizar que cualquiera podría ejecutar en su casa. Se trata de una actividad que promueve la ecología práctica, -el leit motiv de este website-, ya que empuja a dejar de hablar y pasar a la acción; y de forma casi sibilina, te induce a repetir esa misma actuación en el salón de tu casa. Con el folleto se incluía una hoja con adhesivos que contienen algunos de los mensajes que se han identificado en el salón, para que los peguemeos en casa. Así, cada vez que pongamos la lavadora, por ejemplo, una bolita amarilla nos recordará que lavar con agua fría consume un 80% menos de electricidad que un lavado estándar.

 

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Taller de energía fotovoltaica en Ikea Badalona. Foto: Fundació Terra.

Pero el recorrido del juego La revolución energética empieza en tu casa, no se acababa aquí. Después de las líneas de caja, los participantes encontraban un par de monitores más de Fundación Tierra que mostraban en vivo y en directo el poder de la energía solar con tecnología fotovoltaica para producir electricidad. Con una lámpara de Ikea, los participantes podían hacer un breve taller práctico donde veían como una aparentemente e inofensiva lamparita fotovoltaica con un LED era también un robusto cargador de pilas recargables, además de poder conectar el panel fotovoltaico de la lámpara a una radio para hacerla sonar, o a su propio teléfono móbil que empezaba a recargarse inmediatamente. Siguiendo la misma filosofía que el juego en el salón, la actividad tenía una clara vertiente práctica proponiendo explotar las múltiples aplicaciones directas que de una pequeña placa solar fotovoltaica se pueden obtener. De hecho, el propio personal de Ikea Badalona se paraba delante del taller, sorprendido por las posibilidades que podía llegar a ofrecer un producto de su estantería, delante del cual habían pasado miles de veces sin reparar en ello. Ésta es la inercia que siempre nos persigue: tenemos frente a nuestras narices miles de posibilidades para aplicarnos en el imprescindible ahorro energético y eficiencia, pero nos cuesta darnos cuenta. Además de las lámparas fotovoltaicas de Ikea, el taller mostraba otros recursos para pasar a la acción como pequeños paneles solares para cargar móviles, o el producto estrella de la campaña Guerrilla Solar: el Kit Fotónico GS120. Los participantes de la actividad, recibían como premio a su interés, un vale de descuento de la tienda para compras en la sección de iluminación. Más de un cliente usó inmediatamente ese vale de descuento y volvió a entrar a la tienda para adquirir una de esas lámparas solares que había manejado minutos antes en el taller de fotovoltaica. Con este proyecto enfocado a la acción doméstica quedaba claro que, al menos una parte de la revolución energética, empieza en nuestro hogar.

 

Taller práctico sobre energía solar fotovoltaica con lámparas Sunnan de Ikea. Foto: Fundació Terra.

Uno podría pensar que se trataba de un proyecto más de promoción del ahorro energético y de la energía solar fotovoltaica pero no era una actividad al uso. Habitualmente, en este tipo de actividades sólo se hace hincapié en el mensaje y la "sensibilización ambiental" en términos generales; como si a costa de repetir una idea positiva, ésta se hiciera realidad por arte de magia. Se imprimen decenas de carteles donde se repite hasta la saciedad un discurso, de sobras conocido por todos, sobre la importancia del ahorro de energía y las bondades de las tecnologías renovables. A veces incluso llegamos a firmar "compromisos" simbólicos para reducir sus emisiones de CO2, pero los participantes vuelvan a sus casa pensando lo cansinos y repetitivos que pueden llegar a ser los ecologistas cuando se ponen a predicar. Los motivos para fomentar una reducción en nuestra adicción al petróleo pueden estar claros, pero ¿cómo hacerlo, quién, cuándo y dónde? El vínculo entre la idea y la acción personal se pierde en el camino a casa. Esta actividad diseñada entre Fundación Tierra-Intiam Ruai e Ikea Badalona perseguía, única y exclusivamente, comunicar y promover la acción práctica. Que, a fin de cuentas, para no emitir más CO2 eso es lo único que resta.

 

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Este proyecto de Fundación Tierra e Ikea Badalona, cuenta con la colaboración del Departament de Medi Ambient i Habitatge de la Generalitat de Catalunya, y se enmarca dentro de la Semana de la Energía organizada por el ICAEN (Institut Català de l'Energia).