You are here

Mi primer jabón casero





curvaSupTit.gif" border="0">

Mi primer jabón casero

08252004_jabon1
08252004_jabon2

1. Estratificación del prejabón-gel casero
2. Después de como tocar la gran maraca



 


 


Esta fórmula de jabón casero se ha comprobado que es ideal para combatir la caspa. Algunos lectores nos han informado de los beneficios de esta fórmula incluso  manifestándose en costras y picazón, amén de los feos depósitos sobre la ropa. Encantados de esta propiedad nos animaron a que compartiésemos este beneficioso efecto.

Recuerdo de la familia del pueblo de mis raíces, en Granada, unas preguntas infantiles entorno a unos tacos de jabón que para nada me parecían comprados en la tienda. La respuesta fue que eran hechos en casa con el aceite de frituras y sosa, para utilizarse en el lavado de la ropa, que también en aquel entonces recuerdo que se hacia a mano en el lavadero comunitario.

Hace unos días visitando el ecocentro Mas Lluerna me encontré ante unas preguntas parecidas a las que hice cuando era un crío. En pleno lavado de manos utilice un bote de aspecto reutilizado de donde obtuve un jabón liquido de buen aroma y probada eficiencia. Era el jabón gel hecho en Mas Lluerna. Esta vez pregunté sobre el proceso de preparación y las buenas gentes del lugar, Isel y Ricard dedicaron su tiempo y alegría a facilitarme la formula, pulida durante años y con la que ya han fabricando muchos litros de jabón casero.

He llegado a casa y no he tardado casi nada en hacerme con un bote de sosa cáustica (99% de pureza, no menos), he recuperado unos litros de aceite de sésamo pasado de fechas y un bote olvidado de esencia de espliego. Mira por donde el proceso necesita de recipiente. Para darle el toque práctico y reciclador, he pillao una garrafa de 5 litros de PET, de esas del agua mineral viajera tan habiutales en contenedores de la recogida selectiva. 

Si te animas a prepararte tu también el jabón, ahorrar recursos y dinero, emisiones de CO2 en el transporte (por lo menos del agua), reducir la producción y la exposición a sustancias químicas, y además a disfrutar de lo hecho en casa, aquí detallo el proceso para elaborar el apreciado Jabón Gel Mas Lluerna. Esta fórmula está libre de derechos y no queda mucho para que sea reconocido en el ecomundo mundial, por sus destacadas virtudes.

En la garrafa de 5 litros se depositan 100 gramos de sosa cáustica (fijarse bien en la etiqueta para que sea de una pureza superior al 95%), de la que la mejor opción de compra es en perlas y suelen ser en botes de 1 kilo (atención, seguir las instrucciones del fabricante, lugar ventilado y manos protegidas, ya que la sosa es una sustancia muy corrosiva con lo vivo y lo no tan vivo). Después he añadido medio litro de aceite (los maestros de Mas Lluerna recomiendan el aceite de girasol, mejor bio) en mi caso ya he comentado que he aprovechado el de sésamo y tendré que esperar a ver resultados.

A continuación se añaden 4 litros de agua (que puede ser colada después de hacer una infusión de la hierba aromática preferida aunque también hay una que es muy recomendable, la manzanilla, muy buena amiga de la piel humana). En mi caso he utilizado de momento solo aceite esencial de espliego silvestre, que me encanta.

Y por último algo que intentare resolver más adelante en el tiempo, y es que he añadido medio vaso de jabón antiguo facilitado por la ecofactoría Mas Lluerna, este ingrediente a modo de levadura madre, no es necesario para realizar un buen gel. Veremos que comenta el departamento de ecoI+ecoD a este respecto.

Una vez todos los ingredientes en el interior de la garrafa y su tapón bien apretado, he procedido a un batido durante 10/15 segundos, al estilo maraca gigante a dos manos. Esto se hace para homogenizar la mezcla, que al poco se convierte es una especie de leche blanca, se saca el tapón y se deja en reposo en un lugar con temperatura estable (interior de casa). Según los maestros jaboneros tendré que esperar unos 10/12 días para obtener el afamado gel y para ello durante este periodo debo tocar las maracas dos veces al día, por la mañana y luego por la noche (aquí se puede entornar una nana) colocando el tapón y luego dejando el contenido de la garrafa reposar sin el.

La próxima semana, y una vez concluido el proceso, cuando mi personal departamento de calidad le dé el visto bueno a la preparación jabonosa, y después de proceder a diversos lavados de manos, casi estoy seguro que podré anunciar otro pequeño paso en mi camino hacia la vida más frugal y sostenible.


¿Porqué éste diario?