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La madera que consumimos




La madera que consumimos


El árbol nos ofrece madera para diversos usos si garantizamos la conservación de los bosques


Sólo una explotación forestal sostenible como la de los criterios FSC puede asegurar la supervivencia de los bosques del planeta







Si consultamos a los vendedores de nuestras tiendas habituales, puede que descubramos que no siempre existe una respuesta para una pregunta tan sencilla. En muchos casos, el lugar de origen de la madera es desconocido, así que las condiciones en que se extrae también lo son.

Las puertas de Europa
Según los datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, en 1998 se consumieron en España unos 30 millones de metros cúbicos de madera. El 50% del consumo se cubríó con madera nacional, el resto fue cubierto a través de importaciones.. Pero el total de las importaciones representaron casi el doble de cantidad que se extrajo en el territorio. Esto se debe a que la mitad de la madera que importó España, se exportó luego a otros países de la Unión Europea o del mundo. Tanto para las maderas procedentes de África como para las procedentes de Latinoamérica, la Península Ibérica representa una de las más importantes puertas de entrada al mercado europeo, por lo que las importaciones son especialmente altas.
  

Y sin embargo, crece... mas no se enriquece
¿Cómo afecta a los bosques de España la extracción que se realiza sobre ellos? Al igual que en otros países industrializados, los grandes problemas de deforestación del pasado han dado paso a los que causan el abandono de las tierras y campos. El bosque bajo avanza rápidamente por donde hasta hace poco trabajaban los agricultores. En los últimos años, el despoblamiento de las zonas rurales ha ayudado a este proceso, que implica también un mayor riesgo de incendios. Estos, de hecho, han aumentado en número, aunque la superficie quemada ha disminuido respecto a la década de los 80.
Pero pese al fuego y a la extracción, la superficie forestal total de España ha aumentado. Ahora bien: el bosque crece en cantidad, no en calidad. En gran parte se compone sólo de matorrales y de malezas, fácil pasto de las llamas. Algunos expertos han sugerido la necesidad de explotar los bosques para frenar su crecimiento, descontrolado en algunos casos, y dar prestigio a la madera extraída con certificaciones, como por ejemplo el FSC y el PEFC. Por ejemplo, en la actualidad, el 45% de la superficie española es forestal y el 25% está arbolada. Dentro del país hay casos más extremos como Cataluña, dónde estas cifras ascienden al 61% y 42%, respectivamente.

Este es, en definitiva, un proceso común a muchos países desarrollados. Entre 1980 y 1995, en los países industrializados los bosques ganaron 20 millones de hectáreas. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo, en los que se encuentra la mayor parte de la biodiversidad mundial, se perdieron 200 millones de hectáreas.

¿Leña para cocinar o madera para muebles?
En los países en vías de desarrollo la mayoría de las talas se destinan a leña que luego se utiliza para cocinar. A menudo las mujeres caminan varios kilómetros al día para conseguir la madera necesaria. El consumo de leña aumenta proporcionalmente a la población mundial: más de 500 millones de personas dependen de la leña como fuente de energía en África subsahariana, y hasta 2000 millones la utilizan junto a otra biomasa para obtener energía en Asia meridional y suroriental. La leña es la única fuente de combustible para un tercio de la población mundial, y su demanda puede multiplicarse por dos en los próximos cincuenta años. Esto tiene consecuencias, no sólo por lo que se refiere a la deforestación sino también en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero.

En los países desarrollados, las talas están mucho más orientadas al uso industrial. Pese a que estas son mucho mayores en los países en vías de desarrollo, el volumen de negocio es mucho mayor en los industrializados porque se trata de productos manufacturados y no de materias primas (cuyo precio es mucho más bajo).
Como ejemplo de su importancia, en España el negocio de la madera (incluido el sector del mueble) da trabajo a unas 200.000 personas y mueve más de 1.500 millones de euros.


Dime qué madera compras y te diré de dónde viene…
El origen de la madera que consumimos depende en gran medida, como es lógico, del tipo de madera y de la especie elegida.

 • Por lo que respecta a la madera de coníferas, sean aserradas, para chapado y contrachapado o en tablero, proceden de Europa y de los EEUU, con algunas excepciones, como Chile en el caso de las hojas para chapado y contrachapado, o Brasil, Chile y Rusia en el caso de las aserradas.

• En el caso de la madera de frondosas, su origen está siempre radicado en Europa (donde destaca especialmente Francia) y América del Norte, con unas pocas excepciones. En el caso del roble, sea en tronco o aserrado, también Rusia tiene un importante lugar, y en el caso del eucalipto, viene casi todo de Latinoamérica.

 • Por último, la madera perfilada proviene en su mayor parte de China, además de varios lugares en Europa (Francia, Polonia) e Indonesia. También de Asia, Latinoamérica, África, EUA y Rusia en menor medida.

La madera tropical y el comercio ilegal
En 1998 España importó cerca de un millón (852.000) de m3 de madera tropical, un 30% más que el anterior año. De este modo se convertía en el segundo importador europeo de madera tropical y en el décimo comprador mundial. Del Amazonas vinieron concretamente 100.000 m3, más de un 60% más que en 1997.

El total de las importaciones tropicales representa alrededor del 2,75% de la madera total consumida, y aproximadamente el 6% de la importada. El resto de la madera importada (no tropical) proviene mayoritariamente de los países industrializados, aunque Brasil exporta también una importante cantidad de coníferas aserradas y otras maderas no tropicales.

La mayoría de la madera tropical consumida en España tiene su origen en África (sobretodo Camerún) y en Latinoamérica (dónde destaca Brasil). De allí proceden las aserradas (en mucha menor medida también de Asia, Europa y América del Norte).
En troncos, proceden principalmente de África, y en mucha menor medida de Asia y de Europa.
Para la producción de tablero contrachapado con maderas tropicales, estas vienen principalmente de plantaciones en Francia, así como de Brasil, África e Indonesia.
En lo referente a la producción de hojas para chapado y contrachapado, el origen de las maderas es de nuevo Latinoamérica y África, aunque en mucha menor medida algunas vienen también de Europa e Indonesia.

Además, en todos los casos referentes a madera tropical se han detectado importantes cantidades de importaciones ilegales (según informes sobre comercio ilegal de Greenpeace: 30% de las importaciones mundiales son ilegales, 5% de las importaciones de la UE, 300.000 m3 de madera tropical importada ilegalmente.