El huerto urbano




 

 




L'hort urbà

El huerto urbano
Josep Maria Vallès  Casanova
Manual de cultivo ecológico en balcones y terrazas
Colección: El Arte de Vivir
Ediciones El Serbal
Barcelona, 2007
Versión en catalán de la misma editorial y colección




El huerto urbano
Manual de cultivo ecológico en balcones y terrazas

La Fundación Tierra publicaba en el 2002 el libro “El rebost de la ciutat. Manual de Permacultura Urbana”.  La obra es una recopilación de las técnicas y las experiencias que giran alrededor de la agricultura urbana. Precisamente, uno de los sistemas de cultivo detallados era el de la taula-hort, o sistemas de bandejas elevados para cultivar hortalizas. Un método que tiene más de 100 años y que permite plantar hortalizas en pequeñas superficias y sin la necesidad de agacharse.

L’horturbà es un diseño de la empresa Tarpuna Iniciatives Sostenibles  liderada por el ingeniero agrónomo Josep Maria Vallès que permite en una bandeja elevada de 140 x 70 cm cultivar en terrazas y balcones de forma sencilla. En abril del 2003 y junto con la Concejal del Ayuntamiento de Barcelona, la Sra. Imma Mayol se presentó este innovador sistema de cultivo urbano del Horturba. Por aquel entonces la Fundación Tierra se había ofrecido a Tarpuna Iniciatives Ecològiques para vender los Horturba de la primera serie. El impacto mediático de esta presentación pública fue notable y pronto se agotaron estas primeras unidades. Este escenario de éxito animó a la empresa a perfeccionar el diseño inicial y a sacar una segunda versión mejorada y fabricar un mayor número de unidades. A partir de este momento la iniciativa empieza a funcionar por su cuenta. Para seguir animando a los usuarios del Horturba se organizaron sesiones formativas de temporada e incluso el reto de cultivar calçots para luego prepararlos conjuntamente en una “calçotada urbana”. La primera calçotada urbana se celebró en Barcelona el año 2005  y fue todo un éxito. Hoy esta actividad continua su particular viaje de la mano de la empresa Tarpuna acompañada de Els Lluisos de Gràcia.

El Horturba como concepto ha tenido el acierto de poner al alcance de muchas personas un sistema limpio, efectivo y productivo de cultivar plantas comestibles en pequeños espacios. Josep María Vallès, el autor del libro y almamater de l’Horturba lleva casi diez años cultivando con este utilidad y experimentando. No es una simple bandeja de cultivo y sus autores han querido recoger la experiencia de tantas estaciones precisamente en un libro. El huerto urbano, manual de cultivo ecológico en balcones y terrazas argumenta en primer lugar el interés de poner un huerto en el balcón de casa. A continuación se da un paseo por algo básico para cualquiera que tenga interés por las plantas: conocer su fisiología, o sea sus necesidades biológicas. A partir de este momento estamos en disposición de iniciarnos en las tareas básicas que obligan al cultivo de plantas: la propagación, la siembra, preparar un semillero, el mantenimiento del sustrato, el abono, el riego , etc.

El éxito del cultivo en una bandeja de sólo unos 20 cm de suelo está en el sustrato. Aquí el esfuerzo de investigación del equipo del Horturba ha sido clave. No vale cualquier tierra y mucho menos las típicas de jardinerías a base de turbas. Se precisa de suelo rico en materia orgánica. En un país como el nuestro donde no hay tradición jardinera ni de cultivo con comestibles precisamente obtener un buen sustrato no es nada fácil. Tampoco es fácil el sistema de riego para que sea automatizado a pesar de que en el mercado haya todo tipo de aparatos. Pero una cosa es el regulador y otra es el “sistema”, o sea, los tubos exudantes o de riego por goteo. También requiere experiencia saber cuantos riegos hay que programar y de cuanto tiempo. Estas y otras son las experiencias que recoge este interesante libro para animar al cultivo urbano de plantas comestibles.

En el  informe del Worldwatch Institute de 2007 dedicado precisamente al entorno urbano en el capítulo dedicado a la agricultura urbana reconoce que en ciudades como Vancouver (Canadá) alrededor de un 44 % de su población cultiva sus hortalizas, bayas, frutos, etc. en pequeños jardines o incluso en espacios municipales en las afueras de la ciudad. El cultivo en terrazas y balcones constituye un reto no sólo por el aporte de alimentos que puede suponer para determinados grupos sino también por los aspectos educativos y de contacto con la tierra. Amasar las manos en la tierra y cultivar plantas comestibles es una actividad que alimenta el alma humana.

Probablemente, hay otros libros dedicados a la agricultura urbana como El huerto ecológico familiar del maestro Mariano Bueno  al que tanto deben todos los horticultores urbanos. Es evidente que el Horturba es una utilidad que cualquiera puede reproducir en su hogar cuando las medidas de esta mesa de cultivo no se adaptan al espacio disponible. También es posible que tengamos mucho más espacio y entonces podemos encontrar otras utilidades. Pero también podemos pensar en otros métodos de cultivo como el de “parades en crestall”  de Gaspar Caballero quien lo ha adaptado también a una mesa de cultivo.

El libro El huerto urbano de Josep Maria Vallès supone saciarse con su dilatada experiencia de agricultor de terraza usando una mesa de cultivo que ha sabido abrirse un hueco social. Desde que se inició su comercialización, el Horturba suma casi un millar de unidades distribuidas por toda la geografía ibérica. El presente libro era una obra obligada para tener a mano los conocimientos prácticos que los horturbaneros necesitan a favor de la agricultura en terrazas y balcones.

El concepto del “balcón comestible” o "balcó comestible" ya fue en su momento incluso aupado por el artista Javier Mariscal. Sea como sea, la agricultura urbana supone para mucha gente en todo el mundo la posibilidad de comer fresco y de calidad. Como cualquier libro de horticultura este dedica una gran parte a explicar las diferentes plantas para cultivar en cada estación del año. En definitiva, un libro que es todo un acierto para iniciarse en el arte de cultivar en balcones y terrazas. A su vez es la puesta de largo de un método de cultivo eficaz y productivo de plantas comestibles en pequeños espacios. Es, sin duda, una obra bienvenida para todos los amantes de la agricultura urbana.